Martes, 26 de julio de 2011

Despu?s de Roma el retorno a los caminos,
pero caminos desiertos con piedras enga?osas,
con l?pidas donde antes hubo flores,
y el sabor amargo en la boca llen?ndolo todo,
borrando la sed que antes era consuelo.
Despu?s de los caminos, la nada.
Un perro cuidando la puerta del cuarto
donde muertos, en la cama, yacen sus due?os.
Un perro que ya no ladra pero algo espera.
Una tristeza punzante donde antes hubo esperanza.
Despu?s del desamor el llanto y el ruego,
el mirar al cielo como queriendo
que un rostro desconocido te gui?e el ojo.
Ese perderse por no olvidar los ritos del dolor,
SIEMPRE.
Pero lo ?ltimo, lo irremediable, es
ese espejo que inm?vil, en la hora del desconsuelo,
susurra que el abandono que una vez fue noche
ahora es s?lo mil ojeras.


Publicado por V @ 8:14  | Poemas
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