Resumen de la editorial: "Hace veinte años, en un campamento de verano, cuatro adolescentes se adentraron de noche en el bosque. Dos fueron hallados asesinados y a los otros dos no volvieron a verlos nunca más. Para cuatro familias la vida cambió para siempre. Dos décadas después, está a punto de cambiar otra vez.
El luto de Paul Copeland, fiscal del condado de Essex, Nueva Jersey, por la muerte de su hermana apenas comienza a remitir. Cope, como le llaman todos, está ocupado ahora criando solo a su hija de seis años tras la muerte de su esposa, enferma de cáncer. Equilibrar la vida familiar y una carrera profesional en rápida ascensión como fiscal le distrae de sus antiguos traumas, pero sólo temporalmente. Cuando encuentran a una víctima de homicidio con pruebas que le relacionan con Cope, los secretos tan bien enterrados de la familia del fiscal se ven amenazados."
Volvemos a las reseñas de los jueves con una novela de intriga muy bien llevada.
Para empezar, un buen detalle de este libro es que no se basa en única trama que desgranar, sino que es un puzzle de historias narrándose al mismo tiempo. Esto se debe a que cada personaje tiene su vida, sus traumas, su personalidad y se relacionan entre ellos. Van creando pequeñas historias que se entrelazan, se resuelven, abren otras... Son personajes muy creíbles, los buenos no son perfectos, los malos no tienen el cartel de malo en la frente... Como la vida misma en realidad.
El ritmo es rápido, con capítulos cortos y diálogos frescos y comentarios con un punto de ironía. Un momento concreto para destacar es el juicio, que es bastante duro y muy interesante. Importante seguirlo en detalle.
El final es sencillo y bien hilado. Por un momento parece que la novela se va a complicar en exceso y que va a meter el desenlace con calzador pero para nada, se simplifica y termina de una forma lógica y perfectamente razonable. Un detalle curioso es que se centra más en el modo y el por qué se ha llegado a ese final y no tanto en finalizar la historia. Y me parece curioso porque hay muchos autores que una vez llegado al último capítulo parece que lo único que quieren es terminar y tomarse un café, quede como quede el desenlace...
No cierra todos los puntos abiertos en el libro, pero quizá haberlo hecho habría sido forzar demasiado la situación. A mi me ha gustado cómo ha quedado, sobre todo porque es coherente con el resto del libro. Ya os dije que los personajes no son perfectos. Un final "perfecto" habría sido incongruente con el desarrollo de la novela, así que tal como queda, para mi, es justo como tenía que ser.
Así que si os apetece leer un libro de suspense, en mi opinión, aquí tenéis uno muy bien trabajado.