Martes, 01 de marzo de 2011


Cuando ca?do en desgracia ante la fortuna
y ante los ojos de los hombres lloro mi condici?n de proscripto,
y perturbo los indiferentes cielos con mis lamentos;
cuando me contemplo a m? mismo,
y maldigo mi destino,
deseando parecerme a otras personas
m?s afortunadas en esperanzas;
ser tan hermoso como ellas,
y como ellas disfrutar de muchos amigos;
cuando envidio el arte de aqu?l,
y el poder de este otro,
descontento de lo que m?s placer me da;
y cuando en el fondo del pensamiento ya casi me desprecio,
de pronto,
pienso al azar en t?, y toda mi alma,
como la alondra que asciende al surgir del d?a,
se eleva desde la sombr?a tierra
y canta ante las puertas del cielo.
Porque el recuerdo de tu dulce amor me llena de riquezas,
y en esos momentos,
no cambiar?a mi destino por el de un rey.


Publicado por V @ 8:54  | Poemas
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