
Tal y como os comenté hace un par de meses Amazon por fin ha dado un paso adelante en las posibilidades que ofrece a sus usuarios. A partir de ahora algunos libros podrán prestarse a otros usuarios de Kindle, como si de un libro de papel se tratase.
El catálogo de libros de momento no es muy grande, aunque se prevee que poco a poco vaya creciendo. No es cosa de Amazon, sino que las editoriales decidirán cuales pueden ofrecerse al préstamo, así que habrá que ver qué ocurre con las novedades del próximo año.
El servicio nace con algunas restricciones. Como los libros tradicionales, solo podrá prestarse a una persona cada vez, y durante ese tiempo el propietario no podrá leer el libro. Bastante lógico, en realidad, es un préstamo, no una fotocopiadora. Pero algo que no me parece tan razonable es que el tiempo es de 14 días. Está muy bien para muchos libros, pero se me ocurren unos cuantos que mucha gente no podrá leer en tan solo dos semanas, como La caída de los gigantes sin ir más lejos.
Además, y como suele suceder en estos casos, el préstamo solo será posible en USA. Qué le vamos a hacer, pero bueno, es un referente a nivel mundial y es de esperar que en algún momento empiece a funcionar un servicio similar en nuestro país.
Los libros prestados también se pueden leer en dispositivos que tengan el software de Kindle, por ejemplo un iPad, un iPhone, la Blackberry o un PC. El navegador Google Chrome os serviría.