Viernes, 31 de diciembre de 2010


Publicado por V @ 23:59  | De todo un poco
Comentarios (3)  | Enviar


- ?El panchito o el negro? ?
Los dos hombres, arrodillados uno al lado del otro, con los brazos cruzados tras la nuca, dirigieron involuntariamente la vista a la voz uniformada que acababa de formular la
pregunta. ?
- ??Os he dicho que me pod?is mirar?! ?La vista al suelo si no quer?is que os suelte una hostia! ? les grit? el polic?a, quien seguidamente mir? a su compa?ero con
sonrisa bufona. ?
- Entonces qu?, ?el panchito o el negro? ?? repiti?.
- Me da un poco igual. ?Hacemos el juego?
Un fin?simo hilo de crueldad dilat? la sonrisa del primero y m?s joven de los dos polic?as; su compa?ero se aproxim? a los dos individuos, que se miraron de reojo con expresi?n de
absoluto desconcierto.
- Hoy hab?is tenido suerte.? Mejor dicho, uno de vosotros va a tener suerte. Nos queda uno para el cupo de este mes y, mira por d?nde, tenemos aqu? dos
candidatos. ?
El agente desfilaba con f?rreo paso militar: cuatro pasos, media vuelta. Los inmigrantes, con su rostro vuelto al solitario suelo del descampado, s?lo alcanzaban a ver las
bocanadas de polvo que ascend?an de las botas del polic?a. ?
- Esto es como en los concursos de la tele? pero al rev?s. Os vamos a hacer unas preguntas. Preguntas sobre Espa?a ? su pecho hinchado subray? cada uno de los
fonemas de la palabra Espa?a. ?? El primero que conteste dos bien, gana. Pero 2 aqu? el viaje se lo lleva el que pierde. Un viaje con todos los gastos pagados, todo? incluido en el calabozo, a la aldea de mierda de la que nunca deber?a haber salido.
?A que os mola? ?
El agente fren? en seco su marcha, coloc?ndose con un ?gil giro frente a ellos.
- T?, negro, ?c?mo te llamas?
El hombre pronunci? su nombre de manera firme, sin levantar la vista de los pies de su interlocutor. ?
- Essambo. ?
- Kunta Kinte has dicho, ?no?, es que no te he o?do bien. ?
El polic?a m?s joven lanz? una carcajada que reprimi? abruptamente en el momento en que su compa?ero se dirigi? al segundo de los hombres. ?
- ?Y t?, c?mo te llamas? ?
Los labios temblorosos del sudamericano se prepararon? para pronunciar su nombre, pero el polic?a ahog? el intento. ?
- T? tienes cara de llamarte Wilson, ?a que s? Wilson?
Sin esperar una respuesta, el polic?a reinici? su comp?s procesional, mientras su compa?ero recuper? la carcajada que se hab?a tragado veinte segundos atr?s.? ?
- Primera pregunta, Kunta Kinte. ?Qui?n escribi? el Quijote?
El africano permaneci? impasible y sin pronunciar palabra, la mirada anclada en el suelo; su nervudo cuerpo inm?vil brillaba bajo el intenso sol del mediod?a. ?
- ?No lo sabes? A ver si lo sabes t? Wilson. ?Qui?n escribi? el Quijote? ?
- Miguel de Cervantes.? 3
La respuesta brot? como un reflejo. Sencilla. Hab?a estudiado Historia en Ecuador. Una desafortunada sucesi?n de acontecimientos le hab?a llevado a emigrar a Espa?a, donde un alba?il pod?a cobrar diez veces m?s que un licenciado en Ecuador. ?
- Mira por d?nde, nos ha salido un intelectual. Uno cero para el pichincha ?
anunci? el polic?a con desd?n.? ?
La nueva pregunta la lanz? el polic?a m?s joven.
- A ver si sabes la siguiente: ?cu?l es el pico m?s alto de Espa?a? ?
Cerr? los ojos. Se concentr? en la pregunta. No lo? sab?a. Le sonaba que era un volc?n, pero le resultaba imposible concretar el nombre. Su mente le trajo en cambio la imagen
del Chimborazo, en su Guayaquil natal. En ese instante a?or? la presencia del majestuoso volc?n, en los raros d?as de invierno en que se despojaba de su velo et?reo.
-??? No lo s? ? contest? con voz quebrada.
El mayor de los polic?as le observ? con desprecio durante cinco segundos que se antojaron eternos. A continuaci?n se dirigi? al africano.
-??? A ver t?, negro. ?Lo sabes?
-??? El Teide ? contest? desapasionadamente.
Un gesto de asombro apareci? en la cara del agente. Apret? los labios, asinti? levemente con la cabeza y cruz? una mirada con su compa?ero.
-??? Correcto. Seguro que lo viste cuando llegaste en la patera, a que s?. ?
De repente, los ojos del senegal?s se ensombrecieron, como si un conjuro hubiese transportado su mente al fondo de un abismo insondable. Su amigo reconoci? al instante esa mirada carente de vida. Fue un a?o atr?s al calor de una hoguera, en el almuerzo de un fr?o d?a de invierno en la obra. Hac?a ya varios meses que se conoc?an y hab?an 4 comenzado a intimar. Acababa de contarle c?mo lleg? de Ecuador a Madrid, la emoci?n de su primer viaje en avi?n. Entonces le pregunt? a su amigo c?mo hab?a llegado ?l a Espa?a. Un denso silencio sucedi? a la pregunta. Algo iba mal, se dio cuenta de que acababa de tocar un resorte doloroso; sinti? profundamente haber formulado aquella pregunta. La expresi?n del senegal?s se marchitaba a cada palabra de su historia, como chorros de sangre que lo vaciaran por dentro. Un viaje en patera de dieciocho horas. Iba con uno de sus hermanos. El mar los engull? poco antes de llegar a la orilla. El g?lido abrazo del oc?ano entumeci? cada fibra de su cuerpo. Consigui? aferrar el brazo de su hermano. Con el brazo libre intent? bracear con fuerza. Tras encajar el violento golpe de una ola dej? de sentir a su hermano. Lo busc? desesperado, aterrorizado, devastado, sin ?xito. No recordaba c?mo consigui? llegar a tierra, pero consigui? llegar a Espa?a?
-??? Siguiente pregunta. El que la acierte gana. Los Reyes Cat?licos fueron Isabel y? ?
La reanudaci?n del siniestro juego, con la nueva pregunta del m?s viejo, zambull? de lleno al sudamericano de nuevo en la pantomima. Reflexion? un instante. Gir? lentamente la cabeza hacia la derecha hasta encontrar la imagen derrotada de su amigo. Clav? intensamente sus pupilas en el rostro del africano, intentando llamar su atenci?n y contest? con firmeza: ?
-??? Yemapel (1)
El senegal?s gir? la cabeza de un bandazo, entre las risas desde?osas de los dos polic?as.
Un fulgor hab?a inundado el vac?o de sus ojos. La voz del agente m?s joven se elev? sobre las carcajadas de su compa?ero. ?
-??? ?Qu? mierda has dicho?
La mirada del ecuatoriano segu?a ligada a la de su amigo cuando repiti? el nombre, esta vez de forma mucho m?s suave. En los ojos del africano titil? una l?grima. ?
-?? ?Pero qu? te crees, que aqu? le ponemos a los reyes los mismos nombres que a los de tu tribu? ? le increp? con sorna el agente, antes de dirigirse de nuevo al senegal?s.
-??? A ver si ?sta la sabes t?, negro.
-? Fernando ? Essambo pronunci? el nombre de su amigo con voz ligeramente temblorosa.
La expresi?n de su rostro, ahora suavizada, y su mirada conmovida transmit?an una gratitud infinita.
-?? ?Ya tenemos ganador! ? exclam? el polic?a con histri?nico entusiasmo.
La pareja de polic?as se acerc? al sudamericano, uno a cada lado, levant?ndolo por las axilas. Fernando se incorpor?, desatando una fina nube de polvo que se interpuso entre ?l y Essambo mientras caminaba escoltado por los dos agentes hacia al coche patrulla. ?
Mientras el autom?vil aceleraba, Fernando intent? fijar en su mente la imagen de su amigo, consciente de que jam?s se volver?an a ver.? Essambo permanec?a inm?vil, los
brazos sobre la nuca, mirando en su misma direcci?n.
Al cabo de un instante ya no fue capaz de distinguir la oscura silueta. Enderez? el cuello, cerr? los ojos y apoyando la cabeza contra el asiento dej? escapar un profundo suspiro.
En su rostro se dibuj? una sonrisa.

?

------

(1) Nota del autor: Yemapel es la transcripci?n fon?tica al espa?ol de ?Je m?apelle?, que significa ?Me llamo? en franc?s. El franc?s es el idioma oficial de Senegal.



Publicado por V @ 8:20  | Microrrelatos y cuentos
Comentarios (0)  | Enviar

?

Que teng?is una buena salida y entrada de a?o!


Publicado por V @ 8:14  | M?sica
Comentarios (0)  | Enviar
Jueves, 30 de diciembre de 2010

Resumen de la editorial: "Es el a?o 824 cuando tres curiosos personajes: el ermita?o Paio, el obispo Teodomiro y su ayudante Mart?n de Bilibio ?hallan? una tumba cuyos restos, aseguran, pertenecen a Santiago Ap?stol. Crean as?, en el bosque Libred?n, cerca del fi nis terrae o fi n del mundo, el Iocus Sancti Jacobi para mayor Gloria de Dios. Dos siglos despu?s, una joven noble, Mabilia, que por una traici?n a su padre se ve obligada a meterse en un mundo de hombres, descubre de la mano de un cantero una marca en una piedra que conduce hasta La Inventio, un pergamino escrito por el monje Mart?n de Bilibio en el que se cuenta el ?milagroso? hallazgo. Mabilia decidir? acompa?ar a Arno, el cantero, en busca de la verdad. En su peregrinaje conocer? la bondad que produce esa ruta, la construcci?n de ciudades, monasterios, caminos y puentes, as? como el lado m?s oscuro de los canteros y su extra?a labor de ?arrancarle el alma a las piedras?, con el fi n de evitar el olvido."

Para finalizar el a?o os voy a hablar de una historia a medio camino entre novela hist?rica y una de aventuras.

La autora mezcla personajes reales e imaginarios de una forma muy h?bil. Nos cuenta dos historias al mismo tiempo, que suceden con 300 a?os de diferencia.

En la primera historia el monje Mart?n de Bilibio en el a?o 824 vive una ?poca de dificultades para la iglesia, especialmente por la cantidad de ritos paganos que han ido surgiendo, pero un descubrimiento milagroso le llevar? a cambiar su forma de entender el mundo y la religi?n.

Por otro lado un relato que se desarrolla en los inicios del siglo XI, cuando Mabilia de Montmerle encuentra los restos de Mart?n de Bilibio y unos documentos de gran importancia. Pero lejos de poder investigarlos tranquilamente, se ver? forzada a huir a Espa?a, disfrazada de hombre y como un peregrino m?s siguiendo el camino de Santiago para escapar de las garras de un familiar codicioso.

Uno de los aspectos m?s interesantes para mi ha sido precisamente esta peregrinaci?n, llena de dificultades y de descripciones interesantes sobre el camino, las paradas, la distinta forma de peregrinar de ricos y pobres, el cuidado a los enfermos... Es muy curioso poder compararlo con las peregrinaciones que se hacen hoy en d?a, mucho m?s c?modas que anta?o.

Tambi?n es interesante atender a la cantidad de leyendas e historias que enmarcan el camino, al mito Xacobeo y a la historia que circula alrededor del santo, y plantea inc?gnitas muy sugerentes.

Es una novela entretenida y amena, y aunque es tan extensa como suelen serlo las novelas hist?ricas, lo cierto es que el ritmo hace que se lea r?pidamente y no se haga nada pesada en ning?n momento. Continuamente sucede algo, cuando parece que la situaci?n de la protagonista se calma, aparece alg?n detalle nuevo que mantiene el inter?s. Es din?mica y sencilla, interesante para todo tipo de lectores.

El ?nico "pero" que se podr?a poner al libro es que en algunos momentos los personajes tienden a hablar de manera similar, pero son momentos puntuales que no ensombrecen la novela, as? que si a?n no hab?is pensado qu? libro regalar este a?o, puede ser una buena opci?n.

Os dejo tambi?n el Book trailer, a ver qu? opin?is






Publicado por V @ 8:51  | Rese?as de libros
Comentarios (4)  | Enviar

Si lo deseas, puedes descargar las primeras p?ginas del libro rese?ado hoy: El alma de las piedras. Haz clic sobre el icono que te interese (o pulsa el bot?n derecho de tu rat?n y selecciona Guardar enlace como)

?


Publicado por V @ 8:44  | Comienza a leer
Comentarios (0)  | Enviar
Mi?rcoles, 29 de diciembre de 2010

Hoy os traigo una noticia de educaci?n pero la verdad, no he podido contenerme, y me gustar?a saber vuestras opiniones sobre ?sto.

La cuesti?n es que en Oregon realizan algunas pruebas evaluativas online. Una de ellas, escritura, consiste en redactar un peque?o ensayo mediante ordenador. A partir de ahora los estudiantes podr?n utilizar el corrector ortogr?fico antes de presentar el examen. En principio la medida debe beneficiarlos, puesto que podr?n centrarse en lo que quieren escribir, la estructura y el modo en que lo van a contar, y se centrar?n menos en los errores ortogr?ficos. O esa es la idea al menos.

?Y por qu? a mi no me convence? Es obvio que todos a veces dudamos c?mo se escribe una palabra, y a todos se nos va alg?n acento, y que todos tiramos de corrector ortogr?fico en momentos de necesidad, pero tener la posibilidad de utilizarlo ?deber?a servir como excusa para no centrarnos en su estudio?

Personalmente me parece que si los ni?os no llegan a un nivel de conocimientos m?nimos, sea ortograf?a, matem?ticas o cualquier otra asignatura y tema, en vez de bajar el nivel y permitirles "ayudas" creo que se deber?a mejorar el proceso de ense?anza para que todos alcancen esos m?nimos.

No se, chicos, entiendo que cuando tienes que hacer una raiz cuadrada en un examen puedas utilizar calculadora por temas de tiempo (?se hacen a?n raices cuadradas en el colegio?) pero no comprendo ?sto, ser?a como poder utilizar un traductor online en un examen de ingl?s...

Cuando ten?a doce a?os me suspend?an un examen si ten?a m?s de tres faltas o acentos olvidados. Ahora me encuentro curr?culums con faltas de ortograf?a. ?C?mo es que ya no se da importancia a algo que dice tanto de una persona?


Publicado por V @ 8:25  | De todo un poco
Comentarios (2)  | Enviar
Martes, 28 de diciembre de 2010

Tu pupila es azul, y cuando r?es
Su claridad suave me recuerda
El tr?mulo fulgor de la ma?ana
Que en el mar se refleja.

Tu pupila es azul y cuando lloras
Las transparentes l?grimas en ella
Se me figuran gotas de roc?o
Sobre una violeta.

Tu pupila es azul y si en el fondo
Como un punto de luz radia una idea,
Me parece en el cielo de la tarde
Una perdida estrella.


Publicado por V @ 8:26  | Poemas
Comentarios (0)  | Enviar
Lunes, 27 de diciembre de 2010

Y antes de que lleguen los reyes magos, nueva selecci?n de libros para regalar...

?

El cementerio de Praga (Umberto Eco): Novela que no ha gustado a diversos sectores de la Iglesia cat?lica y la comunidad jud?a, con un personaje ir?nico y antip?tico (en palabras del autor) y con la clara intenci?n de echar por tierra todos los bestseller de aeropuerto surgidos en los ?ltimos a?os. Para los amantes de Eco.

?Me da verg?enza ponerme a escribir, como si desnudara mi alma.?
As? empieza el relato vital del capit?n Simonini, un piamont?s afincado en Par?s que desde joven se dedica al noble oficio de crear documentos falsos. Estamos en marzo de 1897 pero las memorias de este curioso individuo abarcar?n todo el siglo XIX. La infancia de Simonini transcurre en Tur?n, con la permanente disputa entre su abuelo, un conservador mon?rquico antisemita, y su padre, un revolucionario dispuesto a luchar por las causas m?s nimias. Muy pronto, el joven demuestra sus habilidades para el enga?o y se convierte en esp?a. A trav?s de sus investigaciones descubriremos lo m?s ins?lito, incluso a un Garibaldi al servicio de la masoner?a. Obligado a dejar Italia por ser hombre ?que sabe demasiado?, el capit?n se instala en Par?s, y muy pronto el poder franc?s recurre a sus servicios para que falsifique todo tipo de documentos y esp?e las maniobras prusianas, pero tambi?n a ciertos personajes influyentes de la pol?tica del pa?s. Lo ayuda en esta tarea el Abate Della Piccola, un cl?rigo extravagante y ambiguo, el alter ego de Simonini. As?, sirviendo a uno y otro, Simonini se ve involucrado en todo tipo de intrigas pol?ticas y acontecimientos sociales, desde el surgir de la Comuna hasta una incursi?n en las sectas sat?nicas. Glot?n empedernido y mis?gino hasta la m?dula, se convertir? en un viejo astuto e hip?crita pero hay que estar atentos a su relato porque solo descubriendo qu? pas? en el cementerio de Praga conseguiremos entender ese siglo confuso que ha sido el xx y descubrir verdades inc?modas del xxi. Pasando por muchos de los grandes episodios que marcaron el siglo xix, Eco construye un gran homenaje a la novela propia de la ?poca, el follet?n. Es m?s, son las novelas de Dumas y Sue las que inspiran al falsario en la creaci?n de sus documentos, de lo cual se deduce que es la realidad la que copia a la literatura y no viceversa. En El cementerio de Praga, nada es lo que parece y nadie es quien realmente dice ser: todo es seg?n convenga, pues, bien mirado, la diferencia entre un hada y una bruja es solo una cuesti?n de edad y encanto?


Ri?a de gatos (Eduardo Mendoza): Mendoza combina el humor con la tragedia para crear un libro dedicado a los nost?lgicos de la ?poca. Galardonado con el Premio Planeta.

Un ingl?s llamado Anthony Whitelands llega a bordo de un tren al Madrid convulso de la primavera de 1936. Deber? autenticar un cuadro desconocido, perteneciente a un amigo de Jos? Antonio Primo de Rivera, cuyo valor econ?mico puede resultar determinante para favorecer un cambio pol?tico crucial en la Historia de Espa?a. Turbulentos amores con mujeres de distintas clases sociales distraen al cr?tico de arte sin darle tiempo a calibrar c?mo se van multiplicando sus perseguidores: polic?as, diplom?ticos, pol?ticos y esp?as, en una atm?sfera de conspiraci?n y de algarada.


El pasaje (Justin Cronin): Un thriller escalofriante, fantas?a y horror a partes iguales.

"Una epidemia irrefrenable, desatada por un desastroso experimento militar, inunda el planeta. Los infectados por el virus ya no son seres humanos, sino eficaces e invulnerables m?quinas de matar. S?lo una ni?a, una hu?rfana llamada Amy, parece compartir con los infectados muchos de sus poderes, pero no su sed de sangre. Cuando el mundo tal y como lo conocemos llega a su fin, es Amy la ?nica que cruzar? el pasaje entre un planeta moribundo y un planeta nuevo, donde tribus dispersas de humanos sobreviven como pueden en un mundo hostil que ya no les pertenece. Escrita por un autor multipremiado, El pasaje es la primera parte de una fant?stica trilog?a que se ha convertido, incluso desde antes de su aparici?n, en la novela m?s comentada de los ?ltimos tiempos, al mismo tiempo una formidable aventura llena de acci?n y suspense y una ?pica de la resistencia humana frente a a la peor de las cat?strofes."


El sue?o del celta (Vargas Llosa): Uno de los libros m?s vendidos de los ?ltimos meses, con 50000 ejemplares en tan solo 5 d?as. Novela con tintes de ensayo y art?culo period?stico y que dar? que pensar sobre algunas pr?cticas abusivas de la sociedad actual.

"El sue?o del celta. La aventura que narra esta novela empieza en el Congo en 1903 y termina en una c?rcel de Londres, una ma?ana de 1916. Aqu? se cuenta la peripecia vital de un hombre de leyenda: el irland?s Roger Casement. H?roe y villano, traidor y libertario, moral e inmoral, su figura m?ltiple se apaga y renace tras su muerte. Casement fue uno de los primeros europeos en denunciar los horrores del colonialismo con argumentos. De sus viajes al Congo Belga y a la Amazon?a peruana quedaron dos informes memorables que conmocionaron a la sociedad de su tiempo, pues tras ellos se revelaba una verdad dolorosa: no era la barbarie africana ni amaz?nica la que volv?a b?rbaros a los civilizados europeos; eran ellos, en nombre del comercio, la civilizaci?n y el cristianismo, quienes comet?an los actos m?s b?rbaros. Estos dos viajes y lo que all? vio, cambiar?an a Casement para siempre, haci?ndole emprender otra traves?a, en este caso intelectual, tanto o m?s devastadora. La que lo llev? a enfrentarse a una Inglaterra que admiraba y a militar activamente en la causa del nacionalismo irland?s. Enplena I Guerra Mundial, viaj? a Berl?n para conspirar contra el Reino Unido y particip? en el Alzamiento de Pascua de 1916, hecho que lo llevar?a finalmente prisi?n. Tambi?n en la intimidad, Roger Casement fue un personaje m?ltiple: La publicaci?n de unos diarios, de veracidad dudosa, en los ?ltimos d?as de su vida, airearon unas escabrosas aventuras homosexuales que le valieron el desprecio de sus compatriotas. En este territorio que se multiplica por cinco (?frica, la Amazonia, Irlanda, la c?rcel, el sexo), El sue?o del celta describe una aventura existencial, en la oscuridad humana aparece en su estado m?s puro y, por tanto, m?s enfangado. Una novela mayor del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa."


Viaje a las emociones (Eduardo Punset): Un regalo perfecto para los que no solo buscan leer una historia sino encontrar un libro del que aprender.

"Viaje a las emociones. El viaje que propone Eduardo Punset es el m?s fascinante de cuantos podamos emprender. Empieza con la b?squeda de la felicidad, una aventura de fi nal incierto a trav?s de todo aquello que nos puede conducir (o apartar) del objetivo, esto es: las emociones, el estr?s, los fl ujos hormonales, el envejecimiento, los factores sociales, econ?micos, culturales, religiosos? Explora acto seguido los fundamentos del amor, el m?s primordial de los instintos, sus canales de expresi?n y el secreto de su f?rmula; y culmina en lo m?s ?ntimo del ser humano, lo que ocurre en el interior de cada uno, y el fi nal de todo viaje: la mente, que es, a la postre, ?el ?nico poder?. Un recorrido por la felicidad, el amor y el poder: las tres claves que mueven el mundo."


Lo que s? de los hombrecillos (Juan Jos? Mill?s): Imagina un doble tuyo de tama?o microsc?pico que hiciera realidad tus deseos m?s inconfesables. La ?nica novela capaz de hacerte ver el mundo desde perspectivas asombrosas.

"La rutina diaria de un profesor universitario se ve perturbada por la irrupci?n de perfectas r?plicas humanas en miniatura que se mueven con soltura por el mundo de los hombres. Un d?a, uno de estos hombrecillos, creado a imagen y semejanza del catedr?tico, establece una conexi?n especial con ?l y convierte en realidad sus deseos m?s inconfesables. En este libro, el acad?mico narra el ?ltimo de estos encuentros secretos, que resulta tambi?n el m?s intenso y peligroso, pues adem?s de averiguar d?nde viven, qu? costumbres tienen y c?mo se reproducen estos hombrecillos, interviene en su peque?o mundo mientras la vida sin inhibiciones convierte el suyo en una verdadera pesadilla. Pi?nsalo por un segundo: ?soportar?as ver cumplidos todos tus deseos?."


Publicado por V @ 8:38  | Listas
Comentarios (0)  | Enviar
Domingo, 26 de diciembre de 2010

"El amor por la lectura no puede ense?arse a golpe de l?tigo, sino que debe introducirse de forma sutil y tentadora." Y una vez que se ha introducido, ya no hay forma de eliminarlo...

?

Recientemente un conocido me dijo que s?lo hab?a le?do un libro en su vida, y que ?ste hab?a sido La Celestina. Por supuesto lo hizo como tarea de colegio, obligado, y desde entonces no hab?a vuelto a abrir uno. Tiene dos empleos y escaso tiempo para la lectura, pero su pareja (que tiene el mismo n?mero de empleos, mantiene a su familia y adem?s acude todos los d?as al instituto), lee con asiduidad, y devora todo lo que cae en sus manos, ya sean lecturas de clase o los libros de Crep?sculo. Reconoc? el cl?sico caso de lector de extremos, aquel que no tiene acceso a un tipo de lectura mucho m?s ligera y entretenida que El Lazarillo de Tormes, pero tampoco a algo m?s elaborada que una saga rom?ntica de vampiros vegetarianos.

Obras de gran ?xito comercial, como la ya mencionada saga de Stephanie Meyer, tienen una importancia fundamental. Hablamos de libros cebo, libros que invitan a lectores poco aficionados a la lectura (debido, frecuentemente, a que la lectura que conocen es ardua e innavegable, consumida por obligaci?n) a encontrarse con el placer de lo literario, el gusto por el uso indiscriminado de la imaginaci?n. Otras sagas, como la notable Harry Potter, pueden ir m?s all?, ya que suman a la habilidad de mantener la intriga y a la creaci?n de personajes con que el lector joven puede sentirse, hasta cierto punto, identificado, una prosa bien construida y una serie de valores que atraen a todo tipo de p?blico, tales como la responsabilidad, la amistad y la compasi?n. Sin embargo muchas veces encontramos lagunas al buscar obras que vayan m?s all? de ese cebo, que puedan hacer que el lector avance y se desarrolle, superando el ansia por el mero consumo de intrigas f?ciles y emociones baratas, en direcci?n a obras que realmente puedan enriquecer su inteligencia y conocimiento. Sunshine, de Robin McKinley, lamentablemente sin traducir al espa?ol a d?a de hoy, es un paso literario en el entorno de la fantas?a y los vampiros que supera ampliamente a Crep?sculo en todos los sentidos: la prosa es cercana pero m?s que correcta; el personaje femenino principal, poderoso sin llegar a perder su cariz humano; y el contexto est? elaborado de manera seria y detallada, con preocupaciones realistas como una l?gica discriminaci?n contra especies no humanas o la dificultad real de vivir aventuras m?gicas cuando adem?s tienes que llevar adelante un empleo, una relaci?n estable de pareja y una relaci?n imperfecta con tu familia. Entre Crep?sculo y el Dr?cula de Stoker podr?a estar McKinley, al igual que Harry Potter es un paso anterior a Jonathan Strange y el Se?or Norrell, o Rebeli?n en la granja puede ser un preludio interesante tanto al Mein Kampf como al Manifiesto comunista. Uno no se sumerge en el Ulises de Joyce, o en Guerra y paz de Tolstoi, como tir?ndose a la piscina sin saber nadar: a lo mejor antes convendr?a leer unos cuentos de Chejov o La metamorfosis de Kafka, y antes de eso, algunos de los relatos m?s sencillos y amenos de Cort?zar. El amor por la lectura no puede ense?arse a golpe de l?tigo, sino que debe introducirse de forma sutil y tentadora. Hasta los lectores m?s avanzados y cultos tienen sus libros culpables, aquellos que no confiesan, al igual que todo el mundo tiene un programa de televisi?n cuyo disfrute no contar?a ni bajo tortura, todos tenemos nuestro cebo y es posible que no lo abandonemos nunca. No es que cualquier lectura sea buena, sino que cualquier lectura es buena para incitarnos a seguir leyendo. S?lo nos faltan los medios necesarios para encontrar libros que realmente nos aportar?n m?s como personas y como constantes aprendices, aquellos que nos empujen a salir del ?mbito de lo que nos resulta c?modo, f?cil y conocido, para adentrarnos en el fant?stico terreno del conocimiento.

(Del blog Lecturalia)


Publicado por V @ 11:28  | De todo un poco
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 24 de diciembre de 2010


Publicado por V @ 18:50  | De todo un poco
Comentarios (2)  | Enviar

Ca? y mir? a Laura enamorado, su cuerpo d?bil era ahora perfecto. Asombrado, respir? tranquilo, era lo que esperaba amar.

?

(Esta composici?n ha sido la ganadora del concurso de relatos basados en el n?mero "pi" (3,1415926535897932384), convocado por la Facultad de Ciencias de Universidad de Alicante.)


Publicado por V @ 8:23  | Microrrelatos y cuentos
Comentarios (0)  | Enviar
Jueves, 23 de diciembre de 2010

Resumen de la editorial: "A Clarice Starling, joven y ambiciosa estudiante de la academia del FBI, le recomiendan que entreviste a Hannibal Lecter, brillantepsiquiatra y despiadado asesino, para conseguir su colaboraci?n en la resoluci?n de un caso de asesinatos en serie. El asombroso conocimiento de Lecter del comportamiento humano y su poderosa personalidad cautivar?n de inmediato a Clarice, quien, incapaz de dominarse, establecer? con ?l una ambigua, inquietante y peligrosa relaci?n."

Imagino que todos hab?is o?do hablar de esta gran pel?cula, rodada hace casi veinte a?os y ganadora de cinco premios ?scar, a mi modo de verlo, muy merecidos. Pues el libro no desmerece en absoluto. Pensaba que al conocer la historia quiz? no me enganchase por completo pero ha sido todo lo contrario, lo he le?do en unos pocos d?as y solo porque no ten?a m?s tiempo para dedicarle...

La historia engancha por si misma, suspense unido a un admirable retrato psicol?gico de cada personaje. Y todo ?sto se ve reforzado por un ritmo r?pido y unas descripciones impresionantes. Es espeluznante leer los detalles sobre Anibal Lecter, la frialdad de sus ojos, la informaci?n sobre la muerte del compa?ero de c?rcel, su capacidad para psicoanalizar a Clarice...

El personaje de L?cter es uno de los m?s extraordinarios que me he encontrado en los ?ltimos meses, y es que es un malvado de los de verdad, capaz de dejar a altura del bet?n a la mayor?a de asesinos literarios de los ?ltimos a?os. Es tan cruel como fascinante, y solo por su presencia merece la pena leer esta novela. La historia, la narraci?n y el resto de personajes acompa?an pero L?cter es para mi lo mejor sin duda.

Altamente recomendable, yo estoy en busca y captura ya de Hannibal y El drag?n rojo, ya os contar? si son igual de buenas.




Publicado por V @ 8:33  | Rese?as de libros
Comentarios (0)  | Enviar
Mi?rcoles, 22 de diciembre de 2010

Una de las ?ltimas actividades para conmemorar el a?o del centenario del nacimiento del poeta Miguel Hern?ndez viene de la mano de Cultura.

El delegado del Gobierno, Ricardo Peralta anunci? hace unos d?as que el Ministerio de Cultura crear? el Premio Nacional de Poes?a Joven, que se reservar? a autores menores de 31 a?os y que estar? dotado con 20.000 euros. El galard?n es equiparable al premio nacional de Ensayo, Poes?a o el Cervantes que se conceden cada a?o.

"El Gobierno salda en parte la deuda que ten?a con Miguel Hern?ndez", ha dicho Peralta, quien ha destacado tambi?n la colaboraci?n de todas las instituciones en el a?o del centenario.

A lo largo de este a?o se han llevado a cabo m?s de 2.500 actos en nuestro pa?s, y en el resto del mundo m?s de 200.

?

Y otro acto del que hablar, uno que se celebra con mayor frecuencia: la celebraci?n de la loter?a de navidad. Mucha suerte a todos los que jugu?is hoy. Por una navidad de cuento...


Publicado por V @ 8:11  | Actualidad
Comentarios (0)  | Enviar
Martes, 21 de diciembre de 2010

Vino el que yo quer?a
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin caba?as,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas ca?das de una mano,
un nombre,
un sue?o,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
at? la muerte.
El que yo quer?a.
Sin ara?ar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
at? el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.


Publicado por V @ 8:08  | Poemas
Comentarios (0)  | Enviar
Lunes, 20 de diciembre de 2010

De vuelta tras unos d?as de problemas t?cnicos, vuelvo al blog con una noticia de "sociedad".

Este fin de semana sali? al mercado en Colombia el primer cuento infantil de Shakira, "Dora la Exploradora", en el D?a Mundial de la Escuela. En el cuento se narran las aventuras por las que pasa Dora y su compa?ero, Botas, para llevar ?tiles y otros elementos que no hay habitualmente en las escuelas.


(Imagen del blog Papel en Blanco)

"Dora es una inspiraci?n para todos los ni?os del mundo, incluso lo es para m?. Fue un honor trabajar con Nickelodeon para escribir esta historia porque la educaci?n es una causa muy cercana a mi coraz?n", dijo Shakira, seg?n un bolet?n de prensa de Grupo editorial Norma, que public? el libro.

La cantante indic? tambi?n que le gustar?a "que los ni?os de todas partes del mundo sepan que a trav?s del conocimiento y la educaci?n uno puede embarcarse en grandes aventuras"

En un principio, el libro estar? a la venta exclusivamente en Colombia. Parte de las ganancias por sus ventas se destinar?n a la Fundaci?n Pies Descalzos, creada por Shakira para apoyar la educaci?n de los ni?os m?s pobres en su pa?s.

Shakira es la ?ltima de una larga lista de famosas que se han apuntado a la literatura infantil, con m?s o menos ?xito. Madonna, Thalia, Kylie Minogue o Geri Hallywell (ex Spice girl) ya publicaron cuentos dedicados a sus hijos y de paso, al resto de ni?os del mundo. Gloria Stefan cre? cuentos protagonizados por su perrita bulldog ?Las m?gicas y misteriosas aventuras de una bulldog llamada Noelle?, que se acompa?a con un CD llamado ?La canci?n de Noelle? y que ha recibido muy buenas cr?ticas.

Pero no solo las cantantes se han volcado en este g?nero. Tambi?n destacan los libros infantiles que escribieron Sarah Ferguson (la Duquesa de York, que por cierto, tuvo bastante ?xito), Heather Mills (ex de Paul McCartney) o en nuestro pa?s Ana Botella, que m?s que escribir recopil? relatos de otros autores. ?Qui?n ser? el siguiente?


Publicado por V @ 8:06  | Actualidad
Comentarios (0)  | Enviar
Jueves, 16 de diciembre de 2010
Mi?rcoles, 15 de diciembre de 2010
Martes, 14 de diciembre de 2010

Pegado a la merced del s?bado
Sin angustias u otras consecuencias
Abierto a la hora in?til
Me apiado del s?bado y su contigua
Conflagraci?n dominical.
Muy resignado:
El anillo matrimonial y la decencia de orinar en casa propia.
La posibilidad de discernir
Y creer que todo va a ser definitivamente mejor.
S?lo la memoria es sobrehumana o real
Las u?as infamantes
A pesar de que, en ese d?a, estrictamente,
Se pueda ?seg?n norma- recomponer la salud
Y olvidar el trabajo abandonado:
Desestimar las armas las medallas
La idea de la soledad como un rev?lver
El horror de la cuchara ardiente
O a la acci?n justiciera del jefe en su m?nima actitud.
S?bado de cataclismo demorado.
Establo donde la provisi?n se conforma y fondea,
En el coraz?n,
Como la bomba pura.


Publicado por V @ 8:46  | Poemas
Comentarios (0)  | Enviar
Lunes, 13 de diciembre de 2010

Es muy complicado recomendar libros si no se conoce a la persona destinataria pero todos hemos tenido que regalar en alg?n momento uno para un familiar o un amigo del que no ten?amos claros los gustos. Os traigo mi peque?a lista de sugerencias con algunos libros que est?n triunfando y que quiz? os ayude a decidir.

La ca?da de los gigantes (Ken Follet): primera parte de una trilog?a centrada en los dramas humanos de tres generaciones de cinco familias de diferentes nacionalidades durante la I Guerra Mundial. Para amantes de la novela hist?rica.

Una gran novela que narra la vida de unas familias americanas, brit?nicas, rusas y alemanas con el trasfondo de la I Guerra Mundial, la Revoluci?n Rusa y los profundos cambios sociales que ?stas conllevaron.
"Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros." Ken Follett
La historia empieza en 1911, el d?a de la coronaci?n del rey Jorge V en la abad?a de Westminster. El destino de los Williams, una familia minera de Gales, est? unido por el amor y la enemistad al de los Fitzherbert, arist?cratas y propietarios de minas de carb?n. Lady Maud Fitzherbert se enamorar? de Walter von Ulrich, un joven esp?a en la embajada alemana de Londres. Sus vidas se entrelazar?n con la de un asesor progresista del presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, y la de dos hermanos rusos a los que la guerra y la revoluci?n les ha arrebatado su sue?o de buscar fortuna en Am?rica.
Tras el ?xito de Los pilares de la Tierra y Un mundo sin fin , Ken Follett presenta esta gran novela ?pica que narra la historia de cinco familias durante los a?os turbulentos de la Primera Guerra Mundial, la Revoluci?n Rusa y la lucha de hombres y mujeres por sus derechos.


Se lo que est?s pensando (John Verdon): Para amantes del suspense y la intriga, a los que les guste pasar horas intentando averiguar qui?n es el asesino y c?mo consigue llevar a cabo sus cr?menes sin dejar nada que le incrimine.

Un hombre recibe una carta que le urge a pensar en un n?mero, cualquiera. Cuando abre el peque?o sobre que acompa?a al texto, siguiendo las instrucciones que figuran en la propia carta, se da cuenta de que el n?mero all? escrito es exactamente en el que hab?a pensado. David Gurney, un polic?a que despu?s de 25 a?os de servicio se ha retirado al norte del Estado de Nueva York con su esposa, se ver? involucrado en el caso cuando un conocido, el que ha recibido la carta, le pide ayuda para encontrar a su autor con urgencia. Pero lo que en principio parec?a poco m?s que un chantaje se ha acabado convirtiendo en un caso de asesinato que adem?s guarda relaci?n con otros sucedidos en el pasado. Gurney deber? desentra?ar el misterio de c?mo este criminal parece capaz de leer la mente de sus v?ctimas en primer lugar, para poder llegar a establecer el patr?n que le permita atraparlo.
?La novela de John Verdon es uno de los mejores thrillers que he le?do en a?os. Lo devor?. Es inteligente, s?lido, compulsivo, lleno de giros brillantes, profundidad psicol?gica y personajes que llenan de vida sus p?ginas, te entretiene desde la primera escena hasta el tenso final.? John Katzenbach.
?S? lo que est?s pensando es imposible de dejar de leer. En contadas ocasiones, ha llegado a mis manos una primera novela que me haya atrapado de esta manera. Espero volver a encontrarme con este autor y su inteligente protagonista.? Nelson DeMille


In?s y la alegr?a (Almudena Grandes): Primera parte de un proyecto de seis novelas titulado Episodios de una guerra interminable se centra en un momento poco conocido de la historia, la invasi?n del Valle de Ar?n en 1944. Para interesados en la historia espa?ola y la novela de tintes pol?ticos.

In?s y la alegr?a, la nueva novela de Almudena Grandes, cuenta la historia de la invasi?n del valle de Ar?n, en octubre de 1944, por parte de un ej?rcito de guerrilleros que se propusieron liberar a Espa?a. Una novela irrefrenable, sobre mujeres y hombres que lucharon con convicci?n por recuperar su pa?s, sobrevivieron luego en el exilio y regresaron, tras la muerte de Franco, a una Espa?a desconocida e indiferente con su modesta epopeya.
In?s y la alegr?a es el primero de los Episodios de una guerra interminable, un proyecto narrativo integrado por seis novelas independientes, que comparten un mismo esp?ritu y rinden homenaje a los Episodios nacionales de P?rez Gald?s. A diferencia de estos, los Episodios de Almudena Grandes no aspiran a relatar grandes batallas, sino a reconstruir, desde la ficci?n, historias reales igual de heroicas, pero mucho m?s modestas, de la posguerra, los ?momentos significativos? de la resistencia antifranquista.

Maldito Karma (David Safier): Una divertida reflexi?n sobre las acciones que realizamos a lo largo de nuestra vida. Una f?bula fresca y mucho humor. Dentro de unos d?as podr?is ver mi rese?a para este libro pero os adelanto que estar?a recomendado para gente con ganas de reirse de la vida.

Una desternillante novela sobre el secreto de la felicidad que ya ha hecho re?r a un mill?n de lectores en Alemania.
La presentadora de televisi?n Kim Lange est? en el mejor momento de su carrera cuando sufre un accidente y muere aplastada por el lavabo de una estaci?n espacial rusa. En el m?s all?, Kim se entera de que ha acumulado mal karma a lo largo de su vida: ha enga?ado a su marido, ha descuidado a su hija y ha amargado a cuantos la rodean. Pronto descubre cu?l es su castigo: est? en un agujero, tiene dos antenas y seis patas? ?es una hormiga! Kim no tiene ganas de ir arrastrando migas de pastel. Adem?s, no puede permitir que su marido se consuele con otra. S?lo le queda una salida: acumular buen karma para ascender por la escalera de la reencarnaci?n y volver a ser humana. Pero el camino para dejar de ser un insecto y convertirse en un ser b?pedo es duro y est? plagado de contratiempos.


A tres metros sobre el cielo (Federico Moccia): Una historia simple narrada de una forma muy emotiva. Para adolescentes y amantes de las historias rom?nticas.

Babi es una estudiante modelo y la hija perfecta. Step, en cambio, es violento y descarado. Provienen de dos mundos completamente distintos. A pesar de todo entre los dos nacer? un amor fuera de todas las convenciones. Un amor controvertido por el que deber?n luchar m?s de lo que esperaban. Babi y Step se erigen como un Romeo y Julieta contempor?neos en Roma, un escenario que parece creado para el amor.
A tres metros sobre el cielo es la primera obra de Federico Moccia. Publicado por primera vez en 1992 en una edici?n m?nima pagada por el propio autor y que se agot? inmediatamente, fue fotocopiado una y otra vez, y circul? de mano en mano hasta que se reedit? en 2004 y se convirti? en un espectacular ?xito de ventas. Se han vendido m?s de un mill?n de ejemplares en Italia.


El profesor (John Katzenbhah): Suspense en estado puro, el mejor libro que he le?do este a?o. Eso s?, contiene escenas fuertes. Pod?is leer la rese?a aqu?.

Una chica de 16 a?os es raptada por una pareja de psic?patas? la encierran en un s?tano, la torturan, la maltratan, y no contentos con esto lo retransmiten todo por Internet. Un viejo profesor de Psicolog?a ya jubilado parece ser su ?nica v?a de escape?
Periodista penal de gran prestigio del Miami Herald, escritor y guionista de las pel?culas que se han adaptado de sus propias novelas, John Katzenbach, el hombre del apellido impronunciable, nos brinda otra obra maestra del suspense y la tensi?n, NO APTA PARA MENTES SENSIBLES


Publicado por V @ 8:39  | Listas
Comentarios (0)  | Enviar
Viernes, 10 de diciembre de 2010

En una profunda caverna, cerca del cr?ter de un volc?n, viv?a el Gran Brujo, atormentado por sus maldades.

Era corno el jefe de los brujos menores y de los brujitos. Pasaba inventando diabluras m?s o menos graves.

La gente de los valles le terna miedo porque cre?an que era el causante de todas sus enfermedades y de la muerte de sus reba?os de llamas y guanacos y de sus aves de corral.

Muchas veces suced?an desgracias de las que el Brujo era inocente; pero de todas maneras ?l y s?lo ?l sembraba la mala suerte en los campos.

Para tenerlo contento, le dejaban afuera de sus rucas c?ntaros llenos de "mud?i", especie de chicha que al Gran Brujo le encantaba.

Cuando la noche estaba m?s oscura, sol?a bajar de la cumbre montado en una ventolera. Al pasar por lo m?s espeso del bosque encend?a miles de lamparitas rojas con el fuego que tra?a del volc?n, y as? no perder el camino de vuelta.

-Vendr? muy borracho -murmuraba para s?- y las luces me guiar?n hasta mi caverna.

El Brujo no se med?a para tomar. Vaciaba jarro tras jarro de chicha hasta que no se daba cuenta ni por d?nde andaba. Era la ?nica manera de olvidar todas las maldades que hac?a y la rabia que se le retorc?a como culebra en el coraz?n. Esta rabia no ten?a explicaci?n; tal vez fuera la semilla de su propia brujer?a.

El mud?i lo hac?a volar dulcemente en torno a las rucas y cantaba unas canciones muy tontas y desafinadas:

Soy un gorgorito
que se lleva el viento
y tengo cosquillas
de puro contento.

Hasta los ni?os, envueltos en sus mantas, despertaban y se re?an del Brujo. Sab?an que estando borracho no hac?a da?o a nadie. Y las risas infantiles ca?an como agua pura en el alma negra del Brujo; sent?a una alegr?a rara al escucharlas, una especie de felicidad que le recordaba bosques v?rgenes, frutos maravillosos, el nacimiento de las vertientes, que conoci? cuando ?l era un reci?n nacido y no hab?a hecho ninguna maldad todav?a.

Entonces se preguntaba

-?Por qu? tuve que ser malo? Ay, mi madre fue una serpiente y mi padre un diablo, ?qu? otra cosa pod?a ser yo sino un malvado brujo?

Y luego a?ad?a con sonrisa lagrimosa:

-Pero nac? bueno... Lo recuerdo.

Y como los borrachos pasan de la risa al llanto sin motivo, el Brujo se pon?a a llorar sin consuelo y regresaba con lentos bamboleos a su casa.

Y en el camino de vuelta, olvid?base de apagar las lamparitas que dejara colgando de los ramajes igual que campanillas. As?, durante casi todo el a?o, la selva luc?a hermosas luminarias, hasta que llegaba el invierno con sus lluvias interminables. Una a una las luces se iban apagando y el Brujo, al no tener gu?a, se pon?a a dormir todas sus borracheras en el coraz?n caliente del volc?n.

Los hombres y los animales descansaban de males y terrores.

De este modo pasaron muchos soles y lluvias y el Brujo, con su mala voluntad, se puso m?s y m?s perverso. Tambi?n se puso m?s tonto; y un tonto malo y poderoso es el peor azote que pueden tener los hombres y los seres de la naturaleza.

Y sucedi? que un a?o llovi? m?s de la cuenta y el verano se atras?. El Brujo tuvo que esperar para encender sus l?mparas y como le hac?a falta su bebida favorita, se puso de un genio espantoso. Aullaba en la cima de la monta?a, arrojando piedras y cenizas. Su amigo, el gigante Cheruve, hacia otro tanto, lanzando lava y agua hirviendo a los valles, y robando ni?as peque?as para com?rselas.

Cuando por fin lleg? el buen tiempo, hubo m?s lamparitas que otras veces en el bosque.

Y el Brujo, al no encontrar toda la bebida que necesitaba para apagar su tremenda sed, se veng? de los campesinos enterrando sus dedos negros en las siembras de papas.

-?Qu? peste m?s terrible!- se quejaban las mujeres al recoger las cosechas y encontrar las papas podridas-. ?Qu? comeremos este a?o?

Y pensaban en sus ni?os que pasar?an hambre.

Se reunieron los jefes y due?os de las tierras para decidir qu? hacer con el malvado Brujo.

El m?s joven dijo:

-Dej?mosle el mud?i junto a los matorrales; nosotros estaremos escondidos ah? y cuando est? borracho, le damos la paliza. A ver si as? no regresa.

Algunos dijeron que s? y otros que era muy peligroso apalear al Brujo, porque pod?a convertirlos en ranas o en peces.

-?Y hasta en piedras! - grit? otro m?s miedoso.

El de mediana edad aconsej?:

-Le pondremos algo amargo como el natre en la chicha, una yerba que le d? dolor de est?mago y le quite para siempre las ganas de tomarla.

Pero tambi?n hubo razones en contra: al no hallar la bebida de su gusto, podr?a vengarse de manera terrible, robando los animales o mat?ndolos.

Entonces habl? el m?s anciano:

-Creo que tendremos que juntarnos todas las criaturas de la Tierra para ganarle al gran Brujo del demonio. Quiero decir que tenemos que reunirnos con nuestros animales protectores del aire, de la tierra y del agua. Y tambi?n ser? necesario invocar a los buenos esp?ritus de las selvas. Entre todos, tal vez podamos echarlo para siempre de nuestros valles.

Esta vez los jefes, los campesinos y los j?venes estuvieron de acuerdo.

-La violencia nunca es una soluci?n -concluy? el anciano-, un golpe acarrea tarde o temprano otro golpe; pero actuar unidos y con astucia traer? un buen final.

Cada familia se preocup? de hablar con su animal protector.

Y unos acudieron a las colinas para conversar con el Guanaco y otros a las selvas para hablar con el Puma. Los de la orilla del mar conferenciaron con los Delfines y los de la monta?a, con el Aguila Blanca.

Los que habitaban cerca de las selvas se internaron para comunicarse con los esp?ritus de los ?rboles, cuyos pensamientos son profundos como ra?ces y amplios como sombras.

El esp?ritu del Canelo aconsej? lo m?s sabio:

-El Brujo de la monta?a necesita sus l?mparas para no perderse en la espesura de la selva; si se las quitamos, no podr? atravesar los bosques y no sabr? encontrar los senderos hacia los valles. S?lo as? nos dejar? en paz.

Los hombres y los animales consideraron que el Canelo hab?a dado la soluci?n mejor y m?s sencilla. Y adem?s, no encerraba ninguna violencia.

En seguida se pusieron a planear lo que cada uno tendr?a que hacer para arrebatar al Brujo sus lamparitas.

Los campesinos juntar?an cientos de jarros de chicha para emborracharlo por largo tiempo. Despu?s de mucho beber, el Brujo regresar?a a trav?s del bosque tan mareado y cegat?n, que ser?a muy f?cil confundirlo y cada hombre, cada ni?o y animal esconder?a una de las brillantes luces, dejando al malvado a oscuras para siempre.

Ese mismo d?a las mujeres y las ni?as se pusieron a fabricar grandes cantidades de la bebida favorita del Brujo. Jarros y jarros de greda se pusieron a fermentar y el olor del mud?i llenaba el aire y se lo llevaba el viento hasta la monta?a. Porque el viento tambi?n quiso participar en la guerra contra el que hac?a tanto da?o.

En torno a cada ruca se alinearon los c?ntaros llenos hasta los bordes. All?, en su gruta, el Brujo, a?n dormido, empez? a oler el agrio perfume con que el viento le hac?a cosquillas, envolvi?ndolo de la cabeza a los pies.

No tard? en despertar, sediento:

-?Qu? olores suben del valle! ?Aaaah! Esos infelices aprendieron bien la lecci?n que les di, al pudrirles sus cosechas de papas. Llevar? un buen fuego para mis l?mparas, porque esta vez s? que la borrachera ser? grande.

Pidi? a su amigo, el Cheruve, que le prestara una de sus teas y a cambio ?l le traer?a una indiecita para la comida. ? Qu? m?s se quer?a el gigante?

Baj? entonces el Brujo agitando su fuego como bandera, de modo que los que estaban esper?ndolo se pusieron alerta.

Encendi? l?mparas iluminando cada sendero del bosque para tener seguras las huellas a su regreso. Y luego se dirigi? hacia los cientos de c?ntaros que rodeaban las rucas.

-Nunca he probado un mud?i tan delicioso como ?ste exclam? el Brujo, tragando sin parar-. La pr?xima vez apestar? todos los manzanos, porque veo que da buen resultado el maltrato.

Ni por un instante se le pas? por la cabeza que tanto jarro lleno pudiera ser trampa.

Poco antes del amanecer, cuando la noche es m?s oscura y tranquila, porque todos los seres, aun los nocturnos, reposan, el Brujo inici? su regreso, olvidando por cierto la indiecita prometida al Cheruve. A medida que se internaba en el bosque, iban desapareciendo una a una las lamparitas que dejara encendidas.

-Vaya, ?qu? pasa con mis luces? -grit? con una voz que parec?a salirle de las orejas, tan mareado se sent?a.

Unas ligeras risas y murmullos sonaron aqu? y all?.

-?Qui?n se r?e? ?Ya ver?n! -aull? furioso, d?ndose encontrones con las ramas.

Los guanacos escondieron las luces detr?s de sus cabezas, los venados, entre sus astas, los pumas, con sus anchas patas, las ?guilas, con sus alas, los hombres, bajo sus mantas. Y los ni?os hu?an por todas partes, como luci?rnagas risue?as, llevando entre sus manos una radiante lamparita.

Hasta las truchas de los riachuelos jugaron a beberse los reflejos, ilumin?ndose en el agua como fuegos fatuos.

El Brujo suplic? que le devolvieran sus luces, d?ndose cuenta de que si consegu?an arrebat?rselas, estaba perdido. Pero los esp?ritus protectores se negaron, porque no se puede creer en las promesas de un borracho.

Solamente logr? que los pensamientos de los ?rboles guiaran hasta su gruta, donde a pesar de su derrota y de la rabia que le herv?a en la cabeza, cay? al suelo echando humos alcoh?licos por boca y orejas.

Nunca m?s pudo bajar a los valles a hacer da?o a los hombres y a las criaturas humildes. Nunca m?s el Cheruve le prest? una tea de fuego por no haberle llevado una indiecita. Pero aquellas luces que entre todos le quitaron, vuelven a iluminar cada a?o los senderos y son las flores del copihue que cuelgan de los ramajes de la selva como campanitas.


Publicado por V @ 8:34  | Microrrelatos y cuentos
Comentarios (0)  | Enviar

?

Una de esas canciones que me alegran el alma...


Publicado por V @ 8:27  | M?sica
Comentarios (0)  | Enviar
Jueves, 09 de diciembre de 2010

He encontrado en el blog Libros y literatura un concurso de libros muy especial, porque en este caso no es para lectores sino para blogueros. As? que como me consta que m?s de uno ten?is blog sobre libros os animo a entrar en la p?gina del concurso y ver de qu? va. Un extracto:

?

Con el objetivo de hallar las cuatro mejores rese?as literarias de la blogosfera y premiar a sus escritores con el Marcap?ginas de Plata y sendos lotes de libros valorados en total en m?s de 3.000 ?, el Equipo de Libros y Literatura organiza los ?Premios Libros y Literatura 2010?.

Para participar en ?l, todas las personas f?sicas poseedores de un blog y/o escritores habituales de ?l deber?n inscribirse, antes del s?bado 25 de diciembre de 2010, siguiendo los pasos indicados en las bases completas del concurso.

La elecci?n de los ganadores se llevar? a cabo mediante dos jurados. Dos de los premiados ser?n elegidos por un jurado cerrado compuesto por los miembros del equipo de Librosyliteratura.es, escritores, editores y creadores de blogs literarios. Los otros dos ganadores ser?n escogidos por el p?blico en general, entre los que se sortear?n tres lotes de 20 libros cada uno. El per?odo de votaci?n ser? del lunes 27 de diciembre de 2010 al mi?rcoles 5 de enero de 2011.

Tambi?n, el blog que haga difusi?n y consiga m?s clics en el banner oficial del concurso colocado en su p?gina, ser? ganador de otro lote de libros. Entre los blogs difusores que no ganen, se sortear? otro lote. La resoluci?n de los premios se har? p?blica el viernes 7 de enero de 2011, as? como los nombres de los ganadores de los sorteos. Para m?s informaci?n sobre el concurso y sus premios, lee las bases completas aqu?: http://www.librosyliteratura.es/concurso-libros-2010.html.

?

Tras largas deliberaciones me han animado a participar con la rese?a de Lesbianarium: http://deletras.blogcindario.com/2010/07/00513-lesbianarium-carme-pollina.html pero admito sugerencias, ?cu?l es la que m?s os ha gustado? Pues aparte de pensar en cual de mis rese?as es vuestra preferida os animo a pensar en vuestras propias rese?as y participar en el concurso, que es muy interesante!! M?s informaci?n, en el banner a continuaci?n:

?


Publicado por V @ 17:29  | De todo un poco
Comentarios (0)  | Enviar

Resumen de la editorial: "No hace falta ser un lince para darse cuenta de que Lara Lington no atraviesa un buen momento: su novio le ha dado esquinazo, su mejor amiga se ha largado a Goa y la empresa de cazatalentos que ha montado con ella se va al garete. Ya es hora de que algo le salga bien. Pues no. En plena tormenta existencial, aparece nada menos que el fantasma de su t?a abuela Sadie, recientemente fallecida a la edad de 105 a?os. Con el aspecto y la marcha de una joven de los a?os veinte, Sadie la apremia para que recupere un misterioso collar desaparecido en extra?as circunstancias, sin el cual nunca podr? disfrutar en paz de su eterno descanso. Y aunque Lara intenta tom?rselo con calma, la impulsiva Sadie la empujar? a trav?s de un alucinante y laber?ntico enredo en el que se ver?n envueltos personajes como su repelente prima Diamant?, un estirado ejecutivo norteamericano y hasta la misma polic?a, que se pondr? a husmear ante la sospecha de un improbable asesinato. As?, a lo largo de este hilarante laberinto, Lara acabar? convencida de que, si cuentas con la ayuda de un fantasma, al final las cosas siempre se arreglan."

No hay nada como leer un libro fresco y divertido con estos d?as de invierno fr?os y lluviosos que bajan el ?nimo hasta l?mites insospechados. En este caso os traigo una novela de Chik-lit, de la mano de Sophie Kinsella, una de las autoras preferidas para este g?nero junto a Marian Keyes.

Es muy divertida y totalmente surrealista. Pong?monos en situaci?n. La protagonista tiene una de esas temporadas especialmente horribles: su novio la deja, su socia la deja tirada, sus padres empiezan a pensar que necesita un psic?logo... Y de pronto se encuentra con un fantasma, el de su reci?n fallecida abuela a la que no conoce, que se empe?a en acompa?arla a todas partes. Pero no como una tierna abuelita de 105 a?os, sino como la joven de 23 a?os que fue en su d?a. Y a?n m?s lejos, es el fantasma de una chica joven con muchas ganas de fiesta, de conocer chicos y de hacer lo que le apetece cuando le apetece. Da pie a di?logos de lo m?s curioso pero sobre todo, con mucho humor. Y lo m?s interesante es la mezcla entre el pasado y el presente, y dos mujeres tan diferentes pero que encajan perfectamente.

Como toda historia de Chik-lit es una novela rom?ntica con chica joven como protagonista, l?os de pareja y problemas en su vida personal que, en clave de humor, terminan por superarlos. Cuando est?is a unas p?ginas del final estar?is seguros de saber c?mo termina, pero lo cierto es que esta novela sorprende, da unos cuantos giros a lo habitual en este g?nero. Es original, que yo sepa es la ?nica que tiene un fantasma como personaje principal pero este detalle no es lo importante, sino su papel en la trama, divertido y dinamizador y que es una chica de los a?os 20, con su distinta forma de pensar, sus distintas prioridades y su especial modo de ver la vida. Adem?s, la trama no es ?nica. Paralela a la historia principal hay varios detalles que hacen que la novela sea amena y mantenga enganchada en todo momento.

El lenguaje es muy sencillo, la trama es muy din?mica y est? contado en primera persona, por lo que es la historia resulta m?s cercana. Se lee de un tir?n y en poco tiempo. Otro punto interesante de esta historia es que a pesar de ser tan exagerada en los papeles como es habitual, tiene un car?cter divertido y no tan extremadamente dulce como se podr?a esperar. La protagonista por ejemplo est? totalmente atada a un ex que ya no la quiere, hasta el punto de que llega a darte penilla. Y el fantasma... pues es una pena que sea un fantasma, la verdad. Pero bueno, surgen un mont?n de escenas divertidas y momentos peculiares, y el final como siempre en estos libros, da un toque de esperanza y de felicidad, as? que recomiendo leerlo sobre todo al que tenga el ?nimo bajo, que seguro que despu?s de leerlo, est? mucho m?s animado.



Publicado por V @ 8:27  | Rese?as de libros
Comentarios (0)  | Enviar
Mi?rcoles, 08 de diciembre de 2010

Mario Vargas Llosa pronunci? ayer en Estocolmo su discurso de recepci?n del Premio Nobel de Literatura, el acto m?s importante para el autor dentro de la Semana del Nobel y junto a la entrega del galard?n de manos de Carlos Gustavo de Suecia el pr?ximo viernes.

En su discurso, titulado "Elogio de la lectura y la ficci?n", el escritor rindi? homenaje a su madre, a su esposa y a sus maestros y habl? del descubrimiento de la lectura a los cinco a?os, que defini? como "lo m?s importante que me ha pasado en la vida", sus lecturas de poemas con su madre,? y critic? la pol?tica y los fanatismos. Fue un discurso emotivo en el que se emocion? el propio escritor.

Pod?is leer su discurso completo a continuaci?n, o seguirlo en v?deo desde youtube, dividido en cuatro partes:
Primera parte
Segunda parte
Tercera parte
Cuarta y ?ltima parte

?

Aprend? a leer a los cinco a?os, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa m?s importante que me ha pasado en la vida. Casi setenta a?os despu?s recuerdo con nitidez c?mo esa magia, traducir las palabras de los libros en im?genes, enriqueci? mi vida, rompiendo las barreras del tiempo y del espacio y permiti?ndome viajar con el capit?n Nemo veinte mil leguas de viaje submarino, luchar junto a d?Artagnan, Athos, Portos y Aram?s contra las intrigas que amenazan a la Reina en los tiempos del sinuoso Richelieu, o arrastrarme por las entra?as de Par?s, convertido en Jean Valjean, con el cuerpo inerte de Marius a cuestas.

La lectura convert?a el sue?o en vida y la vida en sue?o y pon?a al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura. Mi madre me cont? que las primeras cosas que escrib? fueron continuaciones de las historias que le?a pues me apenaba que se terminaran o quer?a enmendarles el final. Y acaso sea eso lo que me he pasado la vida haciendo sin saberlo: prolongando en el tiempo, mientras crec?a, maduraba y envejec?a, las historias que llenaron mi infancia de exaltaci?n y de aventuras.

Me gustar?a que mi madre estuviera aqu?, ella que sol?a emocionarse y llorar leyendo los poemas de Amado Nervo y de Pablo Neruda, y tambi?n el abuelo Pedro, de gran nariz y calva reluciente, que celebraba mis versos, y el t?o Lucho que tanto me anim? a volcarme en cuerpo y alma a escribir aunque la literatura, en aquel tiempo y lugar, alimentara tan mal a sus cultores. Toda la vida he tenido a mi lado gentes as?, que me quer?an y alentaban, y me contagiaban su fe cuando dudaba. Gracias a ellos y, sin duda, tambi?n, a mi terquedad y algo de suerte, he podido dedicar buena parte de mi tiempo a esta pasi?n, vicio y maravilla que es escribir, crear una vida paralela donde refugiarnos contra la adversidad, que vuelve natural lo extraordinario y extraordinario lo natural, disipa el caos, embellece lo feo, eterniza el instante y torna la muerte un espect?culo pasajero.

No era f?cil escribir historias. Al volverse palabras, los proyectos se marchitaban en el papel y las ideas e im?genes desfallec?an. ?C?mo reanimarlos? Por fortuna, all? estaban los maestros para aprender de ellos y seguir su ejemplo. Flaubert me ense?? que el talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia. Faulkner, que es la forma ?la escritura y la estructura? lo que engrandece o empobrece los temas.

Martorell, Cervantes, Dickens, Balzac, Tolstoi, Conrad, Thomas Mann, que el n?mero y la ambici?n son tan importantes en una novela como la destreza estil?stica y la estrategia narrativa. Sartre, que las palabras son actos y que una novela, una obra de teatro, un ensayo, comprometidos con la actualidad y las mejores opciones, pueden cambiar el curso de la historia. Camus y Orwell, que una literatura desprovista de moral es inhumana y Malraux que el hero?smo y la ?pica cab?an en la actualidad tanto como en el tiempo de los argonautas, la Odisea y la Il?ada.

Si convocara en este discurso a todos los escritores a los que debo algo o mucho sus sombras nos sumir?an en la oscuridad. Son innumerables. Adem?s de revelarme los secretos del oficio de contar, me hicieron explorar los abismos de lo humano, admirar sus haza?as y horrorizarme con sus desvar?os. Fueron los amigos m?s serviciales, los animadores de mi vocaci?n, en cuyos libros descubr? que, aun en las peores circunstancias, hay esperanzas y que vale la pena vivir, aunque fuera s?lo porque sin la vida no podr?amos leer ni fantasear historias.

Algunas veces me pregunt? si en pa?ses como el m?o, con escasos lectores y tantos pobres, analfabetos e injusticias, donde la cultura era privilegio de tan pocos, escribir no era un lujo solipsista. Pero estas dudas nunca asfixiaron mi vocaci?n y segu? siempre escribiendo, incluso en aquellos per?odos en que los trabajos alimenticios absorb?an casi todo mi tiempo. Creo que hice lo justo, pues, si para que la literatura florezca en una sociedad fuera requisito alcanzar primero la alta cultura, la libertad, la prosperidad y la justicia, ella no hubiera existido nunca. Por el contrario, gracias a la literatura, a las conciencias que form?, a los deseos y anhelos que inspir?, al desencanto de lo real con que volvemos del viaje a una bella fantas?a, la civilizaci?n es ahora menos cruel que cuando los contadores de cuentos comenzaron a humanizar la vida con sus f?bulas. Ser?amos peores de lo que somos sin los buenos libros que le?mos, m?s conformistas, menos inquietos e insumisos y el esp?ritu cr?tico, motor del progreso, ni siquiera existir?a. Igual que escribir, leer es protestar contra las insuficiencias de la vida.

Quien busca en la ficci?n lo que no tiene, dice, sin necesidad de decirlo, ni siquiera saberlo, que la vida tal como es no nos basta para colmar nuestra sed de absoluto, fundamento de la condici?n humana, y que deber?a ser mejor. Inventamos las ficciones para poder vivir de alguna manera las muchas vidas que quisi?ramos tener cuando apenas disponemos de una sola.

Sin las ficciones ser?amos menos conscientes de la importancia de la libertad para que la vida sea vivible y del infierno en que se convierte cuando es conculcada por un tirano, una ideolog?a o una religi?n. Quienes dudan de que la literatura, adem?s de sumirnos en el sue?o de la belleza y la felicidad, nos alerta contra toda forma de opresi?n, preg?ntense por qu? todos los reg?menes empe?ados en controlar la conducta de los ciudadanos de la cuna a la tumba, la temen tanto que establecen sistemas de censura para reprimirla y vigilan con tanta suspicacia a los escritores independientes. Lo hacen porque saben el riesgo que corren dejando que la imaginaci?n discurra por los libros, lo sediciosas que se vuelven las ficciones cuando el lector coteja la libertad que las hace posibles y que en ellas se ejerce, con el oscurantismo y el miedo que lo acechan en el mundo real. Lo quieran o no, lo sepan o no, los fabuladores, al inventar historias, propagan la insatisfacci?n, mostrando que el mundo est? mal hecho, que la vida de la fantas?a es m?s rica que la de la rutina cotidiana. Esa comprobaci?n, si echa ra?ces en la sensibilidad y la conciencia, vuelve a los ciudadanos m?s dif?ciles de manipular, de aceptar las mentiras de quienes quisieran hacerles creer que, entre barrotes, inquisidores y carceleros viven m?s seguros y mejor.

La buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y, haci?ndonos gozar, sufrir o sorprendernos, nos une por debajo de las lenguas, creencias, usos, costumbres y prejuicios que nos separan. Cuando la gran ballena blanca sepulta al capit?n Ahab en el mar, se encoge el coraz?n de los lectores id?nticamente en Tokio, Lima o Tombuct?. Cuando Emma Bovary se traga el ars?nico, Anna Karenina se arroja al tren y Juli?n Sorel sube al pat?bulo, y cuando, en El Sur, el urbano doctor Juan Dahlmann sale de aquella pulper?a de la pampa a enfrentarse al cuchillo de un mat?n, o advertimos que todos los pobladores de Comala, el pueblo de Pedro P?ramo, est?n muertos, el estremecimiento es semejante en el lector que adora a Buda, Confucio, Cristo, Al? o es un agn?stico, vista saco y corbata, chilaba, kimono o bombachas. La literatura crea una fraternidad dentro de la diversidad humana y eclipsa las fronteras que erigen entre hombres y mujeres la ignorancia, las ideolog?as, las religiones, los idiomas y la estupidez.

Como todas las ?pocas han tenido sus espantos, la nuestra es la de los fan?ticos, la de los terroristas suicidas, antigua especie convencida de que matando se gana el para?so, que la sangre de los inocentes lava las afrentas colectivas, corrige las injusticias e impone la verdad sobre las falsas creencias. Innumerables v?ctimas son inmoladas cada d?a en diversos lugares del mundo por quienes se sienten poseedores de verdades absolutas. Cre?amos que, con el desplome de los imperios totalitarios, la convivencia, la paz, el pluralismo, los derechos humanos, se impondr?an y el mundo dejar?a atr?s los holocaustos, genocidios, invasiones y guerras de exterminio. Nada de eso ha ocurrido. Nuevas formas de barbarie proliferan atizadas por el fanatismo y, con la multiplicaci?n de armas de destrucci?n masiva, no se puede excluir que cualquier grup?sculo de enloquecidos redentores provoque un d?a un cataclismo nuclear. Hay que salirles al paso, enfrentarlos y derrotarlos. No son muchos, aunque el estruendo de sus cr?menes retumbe por todo el planeta y nos abrumen de horror las pesadillas que provocan. No debemos dejarnos intimidar por quienes quisieran arrebatarnos la libertad que hemos ido conquistando en la larga haza?a de la civilizaci?n. Defendamos la democracia liberal, que, con todas sus limitaciones, sigue significando el pluralismo pol?tico, la convivencia, la tolerancia, los derechos humanos, el respeto a la cr?tica, la legalidad, las elecciones libres, la alternancia en el poder, todo aquello que nos ha ido sacando de la vida feral y acerc?ndonos ?aunque nunca llegaremos a alcanzarla? a la hermosa y perfecta vida que finge la literatura, aquella que s?lo invent?ndola, escribi?ndola y ley?ndola podemos merecer. Enfrent?ndonos a los fan?ticos homicidas defendemos nuestro derecho a so?ar y a hacer nuestros sue?os realidad.

En mi juventud, como muchos escritores de mi generaci?n, fui marxista y cre? que el socialismo ser?a el remedio para la explotaci?n y las injusticias sociales que arreciaban en mi pa?s, Am?rica Latina y el resto del Tercer Mundo. Mi decepci?n del estatismo y el colectivismo y mi tr?nsito hacia el dem?crata y el liberal que soy ?que trato de ser? fue largo, dif?cil, y se llev? a cabo despacio y a ra?z de episodios como la conversi?n de la Revoluci?n Cubana, que me hab?a entusiasmado al principio, al modelo autoritario y vertical de la Uni?n Sovi?tica, el testimonio de los disidentes que consegu?a escurrirse entre las alambradas del Gulag, la invasi?n de Checoeslovaquia por los pa?ses del Pacto de Varsovia, y gracias a pensadores como Raymond Aron, Jean-Fran?ois Revel, Isaiah Berlin y Karl Popper, a quienes debo mi revalorizaci?n de la cultura democr?tica y de las sociedades abiertas. Esos maestros fueron un ejemplo de lucidez y gallard?a cuando la intelligentsia de Occidente parec?a, por frivolidad u oportunismo, haber sucumbido al hechizo del socialismo sovi?tico, o, peor todav?a, al aquelarre sanguinario de la revoluci?n cultural china.

De ni?o so?aba con llegar alg?n d?a a Par?s porque, deslumbrado con la literatura francesa, cre?a que vivir all? y respirar el aire que respiraron Balzac, Stendhal, Baudelaire, Proust, me ayudar?a a convertirme en un verdadero escritor, que si no sal?a del Per? s?lo ser?a un seudo escritor de d?as domingos y feriados. Y la verdad es que debo a Francia, a la cultura francesa, ense?anzas inolvidables, como que la literatura es tanto una vocaci?n como una disciplina, un trabajo y una terquedad. Viv? all? cuando Sartre y Camus estaban vivos y escribiendo, en los a?os de Ionesco, Beckett, Bataille y Cioran, del descubrimiento del teatro de Brecht y el cine de Ingmar Bergman, el TNP de Jean Vilar y el Od?on de Jean Louis Barrault, de la Nouvelle Vague y le Nouveau Roman y los discursos, bell?simas piezas literarias, de Andr? Malraux, y, tal vez, el espect?culo m?s teatral de la Europa de aquel tiempo, las conferencias de prensa y los truenos ol?mpicos del general de Gaulle. Pero, acaso, lo que m?s le agradezco a Francia sea el descubrimiento de Am?rica Latina. All? aprend? que el Per? era parte de una vasta comunidad a la que hermanaban la historia, la geograf?a, la problem?tica social y pol?tica, una cierta manera de ser y la sabrosa lengua en que hablaba y escrib?a. Y que en esos mismos a?os produc?a una literatura novedosa y pujante. All? le? a Borges, a Octavio Paz, Cort?zar, Garc?a M?rquez, Fuentes, Cabrera Infante, Rulfo, Onetti, Carpentier, Edwards, Donoso y muchos otros, cuyos escritos estaban revolucionando la narrativa en lengua espa?ola y gracias a los cuales Europa y buena parte del mundo descubr?an que Am?rica Latina no era s?lo el continente de los golpes de Estado, los caudillos de opereta, los guerrilleros barbudos y las maracas del mambo y el chachach?, sino tambi?n ideas, formas art?sticas y fantas?as literarias que trascend?an lo pintoresco y hablaban un lenguaje universal.

De entonces a esta ?poca, no sin tropiezos y resbalones, Am?rica Latina ha ido progresando, aunque, como dec?a el verso de C?sar Vallejo, todav?a Hay, hermanos, much?simo que hacer. Padecemos menos dictaduras que anta?o, s?lo Cuba y su candidata a secundarla, Venezuela, y algunas seudodemocracias populistas y payasas, como las de Bolivia y Nicaragua. Pero en el resto del continente, mal que mal, la democracia est? funcionando, apoyada en amplios consensos populares, y, por primera vez en nuestra historia, tenemos una izquierda y una derecha que, como en Brasil, Chile, Uruguay, Per?, Colombia, Rep?blica Dominicana, M?xico y casi todo Centroam?rica, respetan la legalidad, la libertad de cr?tica, las elecciones y la renovaci?n en el poder. ?se es el buen camino y, si persevera en ?l, combate la insidiosa corrupci?n y sigue integr?ndose al mundo, Am?rica Latina dejar? por fin de ser el continente del futuro y pasar? a serlo del presente.

Nunca me he sentido un extranjero en Europa, ni, en verdad, en ninguna parte. En todos los lugares donde he vivido, en Par?s, en Londres, en Barcelona, en Madrid, en Berl?n, en Washington, Nueva York, Brasil o la Rep?blica Dominicana, me sent? en mi casa. Siempre he hallado una querencia donde pod?a vivir en paz y trabajando, aprender cosas, alentar ilusiones, encontrar amigos, buenas lecturas y temas para escribir. No me parece que haberme convertido, sin propon?rmelo, en un ciudadano del mundo, haya debilitado eso que llaman ?las ra?ces?, mis v?nculos con mi propio pa?s ?lo que tampoco tendr?a mucha importancia?, porque, si as? fuera, las experiencias peruanas no seguir?an aliment?ndome como escritor y no asomar?an siempre en mis historias, aun cuando ?stas parezcan ocurrir muy lejos del Per?. Creo que vivir tanto tiempo fuera del pa?s donde nac? ha fortalecido m?s bien aquellos v?nculos, a?adi?ndoles una perspectiva m?s l?cida, y la nostalgia, que sabe diferenciar lo adjetivo y lo sustancial y mantiene reverberando los recuerdos. El amor al pa?s en que uno naci? no puede ser obligatorio, sino, al igual que cualquier otro amor, un movimiento espont?neo del coraz?n, como el que une a los amantes, a padres e hijos, a los amigos entre s?.

Al Per? yo lo llevo en las entra?as porque en ?l nac?, crec?, me form?, y viv? aquellas experiencias de ni?ez y juventud que modelaron mi personalidad, fraguaron mi vocaci?n, y porque all? am?, odi?, goc?, sufr? y so??. Lo que en ?l ocurre me afecta m?s, me conmueve y exaspera m?s que lo que sucede en otras partes. No lo he buscado ni me lo he impuesto, simplemente es as?. Algunos compatriotas me acusaron de traidor y estuve a punto de perder la ciudadan?a cuando, durante la ?ltima dictadura, ped? a los gobiernos democr?ticos del mundo que penalizaran al r?gimen con sanciones diplom?ticas y econ?micas, como lo he hecho siempre con todas las dictaduras, de cualquier ?ndole, la de Pinochet, la de Fidel Castro, la de los talibanes en Afganist?n, la de los imanes de Ir?n, la del apartheid de Africa del Sur, la de los s?trapas uniformados de Birmania (hoy Myanmar). Y lo volver?a a hacer ma?ana si ?el destino no lo quiera y los peruanos no lo permitan? el Per? fuera v?ctima una vez m?s de un golpe de estado que aniquilara nuestra fr?gil democracia. Aquella no fue la acci?n precipitada y pasional de un resentido, como escribieron algunos pol?grafos acostumbrados a juzgar a los dem?s desde su propia peque?ez. Fue un acto coherente con mi convicci?n de que una dictadura representa el mal absoluto para un pa?s, una fuente de brutalidad y corrupci?n y de heridas profundas que tardan mucho en cerrar, envenenan su futuro y crean h?bitos y pr?cticas malsanas que se prolongan a lo largo de las generaciones demorando la reconstrucci?n democr?tica. Por eso, las dictaduras deben ser combatidas sin contemplaciones, por todos los medios a nuestro alcance, incluidas las sanciones econ?micas. Es lamentable que los gobiernos democr?ticos, en vez de dar el ejemplo, solidariz?ndose con quienes, como las Damas de Blanco en Cuba, los resistentes venezolanos, o Aung San Suu Kyi y Liu Xiaobo, que se enfrentan con temeridad a las dictaduras que sufren, se muestren a menudo complacientes no con ellos sino con sus verdugos. Aquellos valientes, luchando por su libertad, tambi?n luchan por la nuestra.

Un compatriota m?o, Jos? Mar?a Arguedas, llam? al Per? el pa?s de ?todas las sangres?. No creo que haya f?rmula que lo defina mejor. Eso somos y eso llevamos dentro todos los peruanos, nos guste o no: una suma de tradiciones, razas, creencias y culturas procedentes de los cuatro puntos cardinales. A m? me enorgullece sentirme heredero de las culturas prehisp?nicas que fabricaron los tejidos y mantos de plumas de Nazca y Paracas y los ceramios mochicas o incas que se exhiben en los mejores museos del mundo, de los constructores de Machu Picchu, el Gran Chim?, Chan Chan, Kuelap, Sip?n, las huacas de La Bruja y del Sol y de la Luna, y de los espa?oles que, con sus alforjas, espadas y caballos, trajeron al Per? a Grecia, Roma, la tradici?n judeo-cristiana, el Renacimiento, Cervantes, Quevedo y G?ngora, y la lengua recia de Castilla que los Andes dulcificaron. Y de que con Espa?a llegara tambi?n el ?frica con su reciedumbre, su m?sica y su efervescente imaginaci?n a enriquecer la heterogeneidad peruana. Si escarbamos un poco descubrimos que el Per?, como el Aleph de Borges, es en peque?o formato el mundo entero. ?Qu? extraordinario privilegio el de un pa?s que no tiene una identidad porque las tiene todas!

La conquista de Am?rica fue cruel y violenta, como todas las conquistas, desde luego, y debemos criticarla, pero sin olvidar, al hacerlo, que quienes cometieron aquellos despojos y cr?menes fueron, en gran n?mero, nuestros bisabuelos y tatarabuelos, los espa?oles que fueron a Am?rica y all? se acriollaron, no los que se quedaron en su tierra. Aquellas cr?ticas, para ser justas, deben ser una autocr?tica. Porque, al independizarnos de Espa?a, hace doscientos a?os, quienes asumieron el poder en las antiguas colonias, en vez de redimir al indio y hacerle justicia por los antiguos agravios, siguieron explot?ndolo con tanta codicia y ferocidad como los conquistadores, y, en algunos pa?ses, diezm?ndolo y extermin?ndolo. Dig?moslo con toda claridad: desde hace dos siglos la emancipaci?n de los ind?genas es una responsabilidad exclusivamente nuestra y la hemos incumplido. Ella sigue siendo una asignatura pendiente en toda Am?rica Latina. No hay una sola excepci?n a este oprobio y verg?enza.

Quiero a Espa?a tanto como al Per? y mi deuda con ella es tan grande como el agradecimiento que le tengo. Si no hubiera sido por Espa?a jam?s hubiera llegado a esta tribuna, ni a ser un escritor conocido, y tal vez, como tantos colegas desafortunados, andar?a en el limbo de los escribidores sin suerte, sin editores, ni premios, ni lectores, cuyo talento acaso ?triste consuelo? descubrir?a alg?n d?a la posteridad. En Espa?a se publicaron todos mis libros, recib? reconocimientos exagerados, amigos como Carlos Barral y Carmen Balcells y tantos otros se desvivieron porque mis historias tuvieran lectores. Y Espa?a me concedi? una segunda nacionalidad cuando pod?a perder la m?a. Jam?s he sentido la menor incompatibilidad entre ser peruano y tener un pasaporte espa?ol porque siempre he sentido que Espa?a y el Per? son el anverso y el reverso de una misma cosa, y no s?lo en mi peque?a persona, tambi?n en realidades esenciales como la historia, la lengua y la cultura.

De todos los a?os que he vivido en suelo espa?ol, recuerdo con fulgor los cinco que pas? en la querida Barcelona a comienzos de los a?os setenta. La dictadura de Franco estaba todav?a en pie y a?n fusilaba, pero era ya un f?sil en hilachas, y, sobre todo en el campo de la cultura, incapaz de mantener los controles de anta?o. Se abr?an rendijas y resquicios que la censura no alcanzaba a parchar y por ellas la sociedad espa?ola absorb?a nuevas ideas, libros, corrientes de pensamiento y valores y formas art?sticas hasta entonces prohibidos por subversivos. Ninguna ciudad aprovech? tanto y mejor que Barcelona este comienzo de apertura ni vivi? una efervescencia semejante en todos los campos de las ideas y la creaci?n. Se convirti? en la capital cultural de Espa?a, el lugar donde hab?a que estar para respirar el anticipo de la libertad que se vendr?a. Y, en cierto modo, fue tambi?n la capital cultural de Am?rica Latina por la cantidad de pintores, escritores, editores y artistas procedentes de los pa?ses latinoamericanos que all? se instalaron, o iban y ven?an a Barcelona, porque era donde hab?a que estar si uno quer?a ser un poeta, novelista, pintor o compositor de nuestro tiempo. Para m?, aquellos fueron unos a?os inolvidables de compa?erismo, amistad, conspiraciones y fecundo trabajo intelectual. Igual que antes Par?s, Barcelona fue una Torre de Babel, una ciudad cosmopolita y universal, donde era estimulante vivir y trabajar, y donde, por primera vez desde los tiempos de la guerra civil, escritores espa?oles y latinoamericanos se mezclaron y fraternizaron, reconoci?ndose due?os de una misma tradici?n y aliados en una empresa com?n y una certeza: que el final de la dictadura era inminente y que en la Espa?a democr?tica la cultura ser?a la protagonista principal.

Aunque no ocurri? as? exactamente, la transici?n espa?ola de la dictadura a la democracia ha sido una de las mejores historias de los tiempos modernos, un ejemplo de como, cuando la sensatez y la racionalidad prevalecen y los adversarios pol?ticos aparcan el sectarismo en favor del bien com?n, pueden ocurrir hechos tan prodigiosos como los de las novelas del realismo m?gico. La transici?n espa?ola del autoritarismo a la libertad, del subdesarrollo a la prosperidad, de una sociedad de contrastes econ?micos y desigualdades tercermundistas a un pa?s de clases medias, su integraci?n a Europa y su adopci?n en pocos a?os de una cultura democr?tica, ha admirado al mundo entero y disparado la modernizaci?n de Espa?a. Ha sido para m? una experiencia emocionante y aleccionadora vivirla de muy cerca y a ratos desde dentro. Ojal? que los nacionalismos, plaga incurable del mundo moderno y tambi?n de Espa?a, no estropeen esta historia feliz.

Detesto toda forma de nacionalismo, ideolog?a ?o, m?s bien, religi?n? provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios ?tnicos y racistas, pues convierte en valor supremo, en privilegio moral y ontol?gico, la circunstancia fortuita del lugar de nacimiento. Junto con la religi?n, el nacionalismo ha sido la causa de las peores carnicer?as de la historia, como las de las dos guerras mundiales y la sangr?a actual del Medio Oriente. Nada ha contribuido tanto como el nacionalismo a que Am?rica Latina se haya balcanizado, ensangrentado en insensatas contiendas y litigios y derrochado astron?micos recursos en comprar armas en vez de construir escuelas, bibliotecas y hospitales.
No hay que confundir el nacionalismo de orejeras y su rechazo del ?otro?, siempre semilla de violencia, con el patriotismo, sentimiento sano y generoso, de amor a la tierra donde uno vio la luz, donde vivieron sus ancestros y se forjaron los primeros sue?os, paisaje familiar de geograf?as, seres queridos y ocurrencias que se convierten en hitos de la memoria y escudos contra la soledad. La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apod?cticos sobre los h?roes emblem?ticos, sino un pu?ado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los ti?en de melancol?a, la sensaci?n c?lida de que, no importa donde estemos, existe un hogar al que podemos volver.

El Per? es para m? una Arequipa donde nac? pero nunca viv?, una ciudad que mi madre, mis abuelos y mis t?os me ense?aron a conocer a trav?s de sus recuerdos y a?oranzas, porque toda mi tribu familiar, como suelen hacer los arequipe?os, se llev? siempre a la Ciudad Blanca con ella en su andariega existencia. Es la Piura del desierto, el algarrobo y el sufrido burrito, al que los piuranos de mi juventud llamaban ?el pie ajeno? ?lindo y triste apelativo?, donde descubr? que no eran las cig?e?as las que tra?an los bebes al mundo sino que los fabricaban las parejas haciendo unas barbaridades que eran pecado mortal. Es el Colegio San Miguel y el Teatro Variedades donde por primera vez vi subir al escenario una obrita escrita por m?. Es la esquina de Diego Ferr? y Col?n, en el Miraflores lime?o ?la llam?bamos el Barrio Alegre?, donde cambi? el pantal?n corto por el largo, fum? mi primer cigarrillo, aprend? a bailar, a enamorar y a declararme a las chicas. Es la polvorienta y temblorosa redacci?n del diario La Cr?nica donde, a mis diecis?is a?os, vel? mis primeras armas de periodista, oficio que, con la literatura, ha ocupado casi toda mi vida y me ha hecho, como los libros, vivir m?s, conocer mejor el mundo y frecuentar a gente de todas partes y de todos los registros, gente excelente, buena, mala y execrable. Es el Colegio Militar Leoncio Prado, donde aprend? que el Per? no era el peque?o reducto de clase media en el que yo hab?a vivido hasta entonces confinado y protegido, sino un pa?s grande, antiguo, enconado, desigual y sacudido por toda clase de tormentas sociales. Son las c?lulas clandestinas de Cahuide en las que con un pu?ado de sanmarquinos prepar?bamos la revoluci?n mundial. Y el Per? son mis amigos y amigas del Movimiento Libertad con los que por tres a?os, entre las bombas, apagones y asesinatos del terrorismo, trabajamos en defensa de la democracia y la cultura de la libertad.

El Per? es Patricia, la prima de naricita respingada y car?cter indomable con la que tuve la fortuna de casarme hace 45 a?os y que todav?a soporta las man?as, neurosis y rabietas que me ayudan a escribir. Sin ella mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino ca?tico y no hubieran nacido ?lvaro, Gonzalo, Morgana ni los seis nietos que nos prolongan y alegran la existencia. Ella hace todo y todo lo hace bien. Resuelve los problemas, administra la econom?a, pone orden en el caos, mantiene a raya a los periodistas y a los intrusos, defiende mi tiempo, decide las citas y los viajes, hace y deshace las maletas, y es tan generosa que, hasta cuando cree que me ri?e, me hace el mejor de los elogios: ?Mario, para lo ?nico que t? sirves es para escribir?.

Volvamos a la literatura. El para?so de la infancia no es para m? un mito literario sino una realidad que viv? y goc? en la gran casa familiar de tres patios, en Cochabamba, donde con mis primas y compa?eros de colegio pod?amos reproducir las historias de Tarz?n y de Salgari, y en la Prefectura de Piura, en cuyos entretechos anidaban los murci?lagos, sombras silentes que llenaban de misterio las noches estrelladas de esa tierra caliente. En esos a?os, escribir fue jugar un juego que me celebraba la familia, una gracia que me merec?a aplausos, a m?, el nieto, el sobrino, el hijo sin pap?, porque mi padre hab?a muerto y estaba en el cielo. Era un se?or alto y buen mozo, de uniforme de marino, cuya foto engalanaba mi velador y a la que yo rezaba y besaba antes de dormir. Una ma?ana piurana, de la que todav?a no creo haberme recobrado, mi madre me revel? que aquel caballero, en verdad, estaba vivo. Y que ese mismo d?a nos ir?amos a vivir con ?l, a Lima. Yo ten?a once a?os y, desde entonces, todo cambi?. Perd? la inocencia y descubr? la soledad, la autoridad, la vida adulta y el miedo. Mi salvaci?n fue leer, leer los buenos libros, refugiarme en esos mundos donde vivir era exaltante, intenso, una aventura tras otra, donde pod?a sentirme libre y volv?a a ser feliz. Y fue escribir, a escondidas, como quien se entrega a un vicio inconfensable, a una pasi?n prohibida.

La literatura dej? de ser un juego. Se volvi? una manera de resistir la adversidad, de protestar, de rebelarme, de escapar a lo intolerable, mi raz?n de vivir. Desde entonces y hasta ahora, en todas las circunstancias en que me he sentido abatido o golpeado, a orillas de la desesperaci?n, entregarme en cuerpo y alma a mi trabajo de fabulador ha sido la luz que se?ala la salida del t?nel, la tabla de salvaci?n que lleva al n?ufrago a la playa.

Aunque me cuesta mucho trabajo y me hace sudar la gota gorda, y, como todo escritor, siento a veces la amenaza de la par?lisis, de la sequ?a de la imaginaci?n, nada me ha hecho gozar en la vida tanto como pasarme los meses y los a?os construyendo una historia, desde su incierto despuntar, esa imagen que la memoria almacen? de alguna experiencia vivida, que se volvi? un desasosiego, un entusiasmo, un fantaseo que germin? luego en un proyecto y en la decisi?n de intentar convertir esa niebla agitada de fantasmas en una historia. ?Escribir es una manera de vivir?, dijo Flaubert. S?, muy cierto, una manera de vivir con ilusi?n y alegr?a y un fuego chisporroteante en la cabeza, peleando con las palabras d?scolas hasta amaestrarlas, explorando el ancho mundo como un cazador en pos de presas codiciables para alimentar la ficci?n en ciernes y aplacar ese apetito voraz de toda historia que al crecer quisiera tragarse todas las historias. Llegar a sentir el v?rtigo al que nos conduce una novela en gestaci?n, cuando toma forma y parece empezar a vivir por cuenta propia, con personajes que se mueven, act?an, piensan, sienten y exigen respeto y consideraci?n, a los que ya no es posible imponer arbitrariamente una conducta, ni privarlos de su libre albedr?o sin matarlos, sin que la historia pierda poder de persuasi?n, es una experiencia que me sigue hechizando como la primera vez, tan plena y vertiginosa como hacer el amor con la mujer amada d?as, semanas y meses, sin cesar.

Al hablar de la ficci?n, he hablado mucho de la novela y poco del teatro, otra de sus formas excelsas. Una gran injusticia, desde luego. El teatro fue mi primer amor, desde que, adolescente, vi en el Teatro Segura, de Lima, La muerte de un viajante, de Arthur Miller, espect?culo que me dej? traspasado de emoci?n y me precipit? a escribir un drama con incas. Si en la Lima de los cincuenta hubiera habido un movimiento teatral habr?a sido dramaturgo antes que novelista. No lo hab?a y eso debi? orientarme cada vez m?s hacia la narrativa. Pero mi amor por el teatro nunca ces?, dormit? acurrucado a la sombra de las novelas, como una tentaci?n y una nostalgia, sobre todo cuando ve?a alguna pieza subyugante. A fines de los setenta, el recuerdo pertinaz de una t?a abuela centenaria, la Mama?, que, en los ?ltimos a?os de su vida, cort? con la realidad circundante para refugiarse en los recuerdos y la ficci?n, me sugiri? una historia. Y sent?, de manera fat?dica, que aquella era una historia para el teatro, que s?lo sobre un escenario cobrar?a la animaci?n y el esplendor de las ficciones logradas. La escrib? con el temblor excitado del principiante y goc? tanto vi?ndola en escena, con Norma Aleandro en el papel de la hero?na, que, desde entonces, entre novela y novela, ensayo y ensayo, he reincidido varias veces. Eso s?, nunca imagin? que, a mis setenta a?os, me subir?a (deber?a decir mejor me arrastrar?a) a un escenario a actuar. Esa temeraria aventura me hizo vivir por primera vez en carne y hueso el milagro que es, para alguien que se ha pasado la vida escribiendo ficciones, encarnar por unas horas a un personaje de la fantas?a, vivir la ficci?n delante de un p?blico. Nunca podr? agradecer bastante a mis queridos amigos, el director Joan Oll? y la actriz Aitana S?nchez Gij?n, haberme animado a compartir con ellos esa fant?stica experiencia (pese al p?nico que la acompa??).

La literatura es una representaci?n falaz de la vida que, sin embargo, nos ayuda a entenderla mejor, a orientarnos por el laberinto en el que nacimos, transcurrimos y morimos. Ella nos desagravia de los reveses y frustraciones que nos inflige la vida verdadera y gracias a ella desciframos, al menos parcialmente, el jerogl?fico que suele ser la existencia para la gran mayor?a de los seres humanos, principalmente aquellos que alentamos m?s dudas que certezas, y confesamos nuestra perplejidad ante temas como la trascendencia, el destino individual y colectivo, el alma, el sentido o el sinsentido de la historia, el m?s ac? y el m?s all? del conocimiento racional.

Siempre me ha fascinado imaginar aquella incierta circunstancia en que nuestros antepasados, apenas diferentes todav?a del animal, reci?n nacido el lenguaje que les permit?a comunicarse, empezaron, en las cavernas, en torno a las hogueras, en noches hirvientes de amenazas ?rayos, truenos, gru?idos de las fieras?, a inventar historias y a cont?rselas. Aquel fue el momento crucial de nuestro destino, porque, en esas rondas de seres primitivos suspensos por la voz y la fantas?a del contador, comenz? la civilizaci?n, el largo transcurrir que poco a poco nos humanizar?a y nos llevar?a a inventar al individuo soberano y a desgajarlo de la tribu, la ciencia, las artes, el derecho, la libertad, a escrutar las entra?as de la naturaleza, del cuerpo humano, del espacio y a viajar a las estrellas. Aquellos cuentos, f?bulas, mitos, leyendas, que resonaron por primera vez como una m?sica nueva ante auditorios intimidados por los misterios y peligros de un mundo donde todo era desconocido y peligroso, debieron ser un ba?o refrescante, un remanso para esos esp?ritus siempre en el qui?n vive, para los que existir quer?a decir apenas comer, guarecerse de los elementos, matar y fornicar. Desde que empezaron a so?ar en colectividad, a compartir los sue?os, incitados por los contadores de cuentos, dejaron de estar atados a la noria de la supervivencia, un remolino de quehaceres embrutecedores, y su vida se volvi? sue?o, goce, fantas?a y un designio revolucionario: romper aquel confinamiento y cambiar y mejorar, una lucha para aplacar aquellos deseos y ambiciones que en ellos azuzaban las vidas figuradas, y la curiosidad por despejar las inc?gnitas de que estaba constelado su entorno.

Ese proceso nunca interrumpido se enriqueci? cuando naci? la escritura y las historias, adem?s de escucharse, pudieron leerse y alcanzaron la permanencia que les confiere la literatura. Por eso, hay que repetirlo sin tregua hasta convencer de ello a las nuevas generaciones: la ficci?n es m?s que un entretenimiento, m?s que un ejercicio intelectual que aguza la sensibilidad y despierta el esp?ritu cr?tico. Es una necesidad imprescindible para que la civilizaci?n siga existiendo, renov?ndose y conservando en nosotros lo mejor de lo humano. Para que no retrocedamos a la barbarie de la incomunicaci?n y la vida no se reduzca al pragmatismo de los especialistas que ven las cosas en profundidad pero ignoran lo que las rodea, precede y contin?a. Para que no pasemos de servirnos de las m?quinas que inventamos a ser sus sirvientes y esclavos. Y porque un mundo sin literatura ser?a un mundo sin deseos ni ideales ni desacatos, un mundo de aut?matas privados de lo que hace que el ser humano sea de veras humano: la capacidad de salir de s? mismo y mudarse en otro, en otros, modelados con la arcilla de nuestros sue?os.

De la caverna al rascacielos, del garrote a las armas de destrucci?n masiva, de la vida tautol?gica de la tribu a la era de la globalizaci?n, las ficciones de la literatura han multiplicado las experiencias humanas, impidiendo que hombres y mujeres sucumbamos al letargo, al ensimismamiento, a la resignaci?n. Nada ha sembrado tanto la inquietud, removido tanto la imaginaci?n y los deseos, como esa vida de mentiras que a?adimos a la que tenemos gracias a la literatura para protagonizar las grandes aventuras, las grandes pasiones, que la vida verdadera nunca nos dar?. Las mentiras de la literatura se vuelven verdades a trav?s de nosotros, los lectores transformados, contaminados de anhelos y, por culpa de la ficci?n, en permanente entredicho con la mediocre realidad. Hechicer?a que, al ilusionarnos con tener lo que no tenemos, ser lo que no somos, acceder a esa imposible existencia donde, como dioses paganos, nos sentimos terrenales y eternos a la vez, la literatura introduce en nuestros esp?ritus la inconformidad y la rebeld?a, que est?n detr?s de todas las haza?as que han contribuido a disminuir la violencia en las relaciones humanas. A disminuir la violencia, no a acabar con ella. Porque la nuestra ser? siempre, por fortuna, una historia inconclusa. Por eso tenemos que seguir so?ando, leyendo y escribiendo, la m?s eficaz manera que hayamos encontrado de aliviar nuestra condici?n perecedera, de derrotar a la carcoma del tiempo y de convertir en posible lo imposible.

Estocolmo, 7 de diciembre de 2010.


Publicado por V @ 8:54  | Actualidad
Comentarios (0)  | Enviar


Publicado por V @ 8:49  | Humor
Comentarios (0)  | Enviar

?

M?sica compuesta por John Willians para la banda sonora de Memorias de una geisha


Publicado por V @ 8:43  | M?sica
Comentarios (0)  | Enviar
Martes, 07 de diciembre de 2010

En el fondo de la estancia
un instante nos hallamos;
la sombra nos envolv?a
y nadie quiso mirarnos.

Yo sent? que me embriagaba
el perfume de los nardos
que le prend? aquella tarde
sobre su vestido blanco.

Como entonces nos quer?amos
nuestros sue?os se cruzaron:
yo me encontr? sus mejillas
y ella encontr? mis labios.

La sombra nos envolv?a
y nadie quiso mirarnos;
y sin turbar el silencio,
dulcemente nos besamos.


Publicado por V @ 8:16  | Poemas
Comentarios (0)  | Enviar
Lunes, 06 de diciembre de 2010

Aprovechando los d?as de fiesta y que las navidades est?n cerca, voy a hacer m?o el esp?ritu navide?o consumista de hacer regalos y voy a ofreceros cuatro libros, pero en vez de mediante sorteo, esta vez lo haremos con un juego.

Como es de bien nacidos el ser agradecidos, lo primero que voy a hacer es dar las gracias a Isabel Blas y Neus Arqu?s, las autoras de los libros, y a la gente de Bubok y Alienta Novela que son los que han posibilitado el concurso y que han querido colaborar en esta ocasi?n igual que ya lo hicieron en el sorteo del primer aniversario del blog. Gracias!!

Y vamos con las normas:

  • Por cuesti?n de gastos de env?o (y la crisis) solo podr?n participar personas con domicilio en Espa?a (vamos, los que tengan una direcci?n para envi?rselo aqu?...)
  • Realizar? cuatro preguntas sobre libros, autores y mundo literario en general.
  • Las respuestas ten?is que envi?rmelas a mi email (Importante, no las pong?is en los comentarios!!)
  • La primera persona que env?e las cuatro respuestas correctas ganar? el libro de Isabel Blas Maldito baile de muertos y uno de los ejemplares de Neus Arqu?s de Todo tiene un precio. Las siguientes dos personas que env?en las cuatro respuestas correctas recibir?n uno de los ejemplares de Todo tiene un precio.
  • El juego finaliza el d?a 24 de diciembre de 2010 a las 15:00 (hora peninsular). Si para entonces nadie ha acertado las cuatro respuestas ganar?n las primeras personas que hayan enviado tres respuestas correctas, o dos o una (aunque espero que acert?is todas!!)
  • Ese mismo d?a me pondr? en contacto con los ganadores v?a email (a la direcci?n desde la que me escribieron) para pedir las direcciones postales y enviar los libros. Si en 72 horas no he obtenido respuesta, el premio pasar? a la siguiente persona que haya enviado sus respuestas. La idea es que para el d?a de Reyes todos los ganadores tengan los libros en su casa.


Y vamos con las preguntas!

Primera pregunta: ?A qu? libro corresponde esta portada y qui?n es el autor?



Segunda pregunta: El a?o en el que naci? el autor de la pregunta anterior, en el que, por cierto, se hizo la adaptaci?n en espa?ol de un programa de radio que pas? a los anales de la historia, se otorgaba el premio Nobel de literatura a un autor estadounidense. ?Qui?n fue este autor?

Tercera pregunta: ?A qu? libro corresponde este pasaje?

??Recuerdos tristes? ?pregunt? el se?or Smith?. Admito que los campos de trabajo son una mancha en los anales de la Madre Patria. Odio pensar en lo que podr?a haber ocurrido si no se hubiera firmado la tregua de 1942. Siempre he tenido la sensaci?n de que si hubiera aguardado hasta fines de junio de 1941 para iniciar Barbarroja, como hab?a planeado originalmente, el F?hrer hubiera repetido el error de Napole?n de tener que enfrentarse con el invierno adem?s de con el Ej?rcito sovi?tico. Se trat? de un trueque, por supuesto. Menos tiempo para prepararse, y un cierto rencor por parte de Mussolini, que ten?a otros planes..., pero mejor tiempo. ?Qui?n puede imaginar lo que hubiera podido hacer en aquel fri? enero de 1942, en vez de forjar los inicios de la unificaci?n europea? Ojal? su alma haya encontrado el descanso en el Valhalla, ?pero el F?hrer estaba inclinado a una pol?tica racial m?s bien derrochadora!

Cuarta pregunta: Adivina el personaje con estas pistas

  • No tengo padres
  • Tommy me quiso durante mucho tiempo, pero ya no est?, ha completado
  • Mi mejor amiga quer?a trabajar en una oficina, pero era un sue?o imposible

?

A jugar!!!

?

?

Actualizaci?n: Matizo la segunda pregunta, que como me han indicado, daba lugar a confusiones...

Actualizaci?n 2 (07/12/2010): Ya tenemos ganador! pero a?n pod?is ganar dos ejemplares de Todo tiene un precio

Actualizaci?n 3 (09/12/2010): Y ya tenemos los tres ganadores!! Ahora enviar? los emails para la direcci?n de env?o, recordad que ten?is 72 horas para enviarme vuestra direcci?n o reabrir? el juego. En cuanto tenga las direcciones de los ganadores, pondr? aqu? las respuestas a las preguntas.

?

Actualizaci?n 4: Por fin las respuestas!!

Primera pregunta: ?A qu? libro corresponde esta portada y qui?n es el autor?
Es D?jame que te cuente, de Jorge Bucay

Segunda pregunta: El a?o en el que naci? el autor de la pregunta anterior, en el que, por cierto, un programa de radio pas? a los anales de la historia, se otorgaba el premio Nobel de literatura a un autor estadounidense. ?Qui?n fue este autor?
William Faulkner

Tercera pregunta: ?A qu? libro corresponde este pasaje?
Hitler victorioso (rese?a en el blog)

Cuarta pregunta: Adivina el personaje
Kathy, del libro Nunca me abandones de Kazuo Ishiguro (rese?a en el blog)


Publicado por V @ 8:22  | De todo un poco
Comentarios (5)  | Enviar
Viernes, 03 de diciembre de 2010

No es habitual que mi tel?fono suene, as? que cada vez que lo hace desconf?o inmediatamente. La ?ltima vez que su vibrar me oblig? a contestar pretend?an conseguir que cambiara de compa??a telef?nica. Que no es que uno no quiera cambiar, que puede ser, sino que de decidirlo partir?a de m? la llamada para efectuar dicho cambio. Desafortunadamente para la pobre operadora no existe un registro de gazn?piros inidentificables por su n?mero y tuvo que padecerme durante algunos minutos:

-?? ?D?game ? dije.
-?? ?Hola, buen d?a. Quer?a hablar con el titular de la l?nea.
-?? ?Buenos d?as, hay varios titulares por l?nea se?orita, con cual quiere contactar.
-?? ?Pues p?ngame con uno de ellos entonces.
-?? ?De qu? l?nea.
-?? ?Pues de ?sta, de cual va a ser ? la ira comenzaba a notarse a trav?s del tel?fono.
-?? ?Mire de la l?nea defensiva tenemos a Capdevila, Puyol, Piqu? y Sergio Ramos, en el mediocentro tenemos a?
-?? ?No no no, de la l?nea por la que hablamos jaja.
-?? ?Pues no s? a qu? l?nea se refiere. Yo soy el titular del contrato de la l?nea telef?nica, pero no hay ning?n titular de la l?nea?
-?? ?Eso eso, el titular del contrato de la l?nea telef?nica. ?Con qui?n tiene usted contratado el servicio?
-?? ?Con Roca.
-?? ??Qu? roca? No conozco a esa compa??a.
-?? ?Yo no me f?o de ning?n otro y usted deber?a hacer lo mismo se?orita, en cuanto a urinarios se refiere.
-?? ??No!, jajaja, que con qui?n tiene contratado el tel?fono.
-?? ?Espere que lo miro? Con Alcatel se?orita. ?Pero por qu? me pregunt? usted entonces por el servicio?
-?? ?Eso es la marca del tel?fono. Olvide lo del servicio. Necesito saber con qu? compa??a telef?nica tiene contratada usted la l?nea telef?nica a trav?s de la cual estamos hablando caballero ? dec?a perceptiblemente consternada por la situaci?n.
-?? ??Para qu? lo necesita?
-?? ?Para ofrecerle una alternativa.
-?? ??Es usted torera?
-?? ??Perdone?
-?? ?Para darme la alternativa tendr? que ser usted torera se?orita.
-?? ?Entiendo ? un largo silencio continu? a la afirmaci?n ? Quisiera ofrecerle una opci?n m?s econ?mica a la compa??a telef?nica con la que tiene usted contratada la l?nea de tel?fono se?or.
-?? ??Y mi alternativa?
-?? ??sa es su alternativa, su opci?n.
-?? ?Ah, ya comprendo, y ?qu? es lo que me puede ofrecer usted entonces?
-?? ??Tiene usted s?lo tel?fono o tambi?n adesele?
-?? ??Qu? es eso de adesele se?orita?
-?? ?Es para conectarse a Internet.
-?? ?Pero ?da corriente?
-?? ?C?mo que corriente? - sin duda ya andaba ciertamente desquiciada.
-?? ?S?, se?orita ? continu? ? como me dice usted para conectarme pues me da miedo sufrir una descarga.
-?? ?Mire, le voy a colgar porque usted no quiere escuchar mi oferta.
-?? ??De d?nde?
-?? ????C?mo que de d?nde???
-?? ?De d?nde pretende usted colgarme. Me parece de muy mal gusto que me amenace usted por tel?fono.
-?? ??Quiere o?r mi oferta o no?
-?? ?No me puedo negar a o?r se?orita, otra cosa es que la escuche.
-?? ??Quiere entonces escuchar la oferta que puedo ofrecerle?
-?? ?Por supuesto. Me encantar?a.
-?? ?Podemos ofrecerle llamadas nacionales ilimitadas y 10 megas de adesele por 19.95 al mes. ?Le interesa?
-?? ?No, lo lamento.
-?? ??Y para esto me est? haciendo usted perder el tiempo?
-?? ?No se equivoque se?orita. Usted es la que hace que yo pierda mi tiempo escuchando una oferta que no he solicitado, usted, y los miembros de otras compa??as, son los que hacen que muchos usuarios tengan que escuchar largas conversaciones absurdas que no les llevan a ning?n lado. Usted es la que ha irrumpido en mi tiempo libre, no yo. Buenos d?as y hasta otra.
-?? ?No se preocupe, no le volveremos a llamar.
-?? ?Lo dudo?

As? han ido transcurriendo otras conversaciones similares, por unas u otras compa??as y, quiz? por eso, cuando el atroz timbre reverbera de pared a pared de mi humilde domicilio el p?nico se apodera de m? y cientos de temblores recorren mi centro de gravedad, y a?n as? al final termino cogi?ndolo.

-?? ?D?game ? digo estoico, aguardando y preparando mi nueva charla desquiciante.
-?? ?Hola Manolo, soy yo ? me relajo, es una amiga ? Mireya.
-?? ?Qu? susto me has dado pensaba que ser?a una compa??a telef?nica para agobiarme con promociones.
-?? ?Es peor lo que tengo que contarte.
-?? ??Qu? ha pasado? ? me alarmo, me emociono.
-?? ?Nada. Lo del cambio de orden de los apellidos, que me tiene seriamente preocupada ? me explica y entonces mi gaznapirismo me lleva a las consecuencias evidentes si se llegara a poner en pr?ctica aquello.
-?? ?Eres malvada Mireya, sabes que sacar? punta a algo as? llam?ndome t?.
-?? ?Jajajaja ? me responde regocij?ndose, deleit?ndose con haber sido ella la responsable de la apertura del tarro de las gazn?piras esencias ? Espero con ansia el desarrollo que hagas? - y me cuelga.

No puedo m?s que permitir que mi enfermiza mente se congratule ante el descubrimiento que mi joven amiga me hab?a hecho, pues no en balde su infancia, sin lugar a ning?n g?nero de dudas, habr?a estado cruelmente marcada (todav?a m?s) por los ataques de todos y cada uno de sus compa?eros de colegio en el caso de que sus padres no se hubieran puesto deacuerdo en el orden que deber?a tener los apellidos, pues entonces el desastre habr?a sido may?sculo al ser el orden alfab?tico el que deber?a predominar seg?n dictan ahora.

Por eso de la equidad (o por la gilipollez incurable de alg?n individuo) se conseguir?a amargar la vida a una chica sin tener ella culpa alguna, no est? cargada de poca iron?a la situaci?n que por decidir que conservar el apellido paterno (en este caso ?Desnudo?) es algo arcaicamente machista y, en consecuencia, optar por un apellido alfab?ticamente anterior, el de la madre (en este caso ?Amiano?) ser?a sin duda equitativo para ambos sexos pues as? s?lo el azar de la primera letra decidir?a el debate entre padre y madre (curioso cuanto menos)

Yo desde luego no puedo m?s que imaginar al profesor del instituto, colegio o instituci?n cualquiera pasando lista a los asistentes cuando tuviera que llegar a la pobre Mireya:

-?? ??Mireya Amiano Desnudo?
-?? ?Presente (y el rumor de la sala llegando a las carcajadas m?s dolorosas pasando por todo tipo de estados de alegr?a contagiosa)

Claro que en funci?n de la crueldad del orador la situaci?n podr?a ser peor:

-?? ??Mire ya a mi ano desnudo? (esto se llamar?a: ?las pausas para un encabronamiento paulatino? porque sin duda el nivel de enfado de Mireya subir?a considerablemente)
-?? ?Ve te a to mar por el culo.
-?? ?Fuera de clase (encima)

Pero claro, la situaci?n sin duda siempre podr?a ser peor, pues su padre se apellida Desnudo, pero ?y si se apellidara Enrojecido o Escocido? Pobre, triste y demoledora infancia y adolescencia le iba a esperar. Luego echar?amos la culpa a los padres, por ponerle a la pobre ni?a Mireya (que sin duda parte de culpa tendr?an, pero no toda)

La lucidez de nuestros reprensentantes es francamente abrumadora pues personas con apellidos normales como Segura Fina podr?an pasar a llamarse (Eva) Fina Segura (infinitamente m?s comercial e inolvidable) u otras composiciones al gusto de cada paladar. Aunque sin duda esto viene ocurriendo desde a?os inmemoriales y forman parte del anecdotario nacional, sin embargo es ahora cuando la picaresca se agudiza sabiendo que el orden establecido realmente depender?a de un mero accidente como la primera letra de cada uno.

La igualdad, no obstante, es un tema complejo y s?lo con resoluciones azarosas podremos estar seguros de que no somos sexistas ni parciales, pues puestos a no estar deacuerdo los predecesores en qu? apellido debe primar bien podr?an haber decidido nuestros representantes que le dieran el del juez que instara el caso por ejemplo (por supuesto se le dar?a el apellido alfab?ticamente anterior de los dos que tenga el juez o la jueza), o el del hospital o cl?nica que vea nacer al reto?o, o el de la villa, ciudad, pueblo o aldea que emita su partida de nacimiento (Entrepiernas o Borrachina entre otros)

Se me ocurre que ciertas familias de tradici?n y nombre hist?rico podr?a establecer como norma para acceder a la herencia de cada uno que cada miembro deba contraer matrimonio con alguien cuyo apellido sea posterior alfab?ticamente, esto, que parece una soberana tonter?a ser?a indispensable para mantener el apellido eternamente y que jam?s se perdiera, pero recortar?a seriamente las posibilidades de encontrar marido o mujer (si te apellidas Ximelez lo llevar?as jodido jodido)

Es cuesti?n de tiempo que otro tipo de acontecimientos se vean salpicados por la necesidad de no ser sexistas.

-?? ??Qu? sali? en la moneda? ? Susurrar?a el sacerdote al monaguillo para saber c?mo pronunciar la siguiente frase.
-?? ?Cruz, padre ? responder?a.
-?? ?Puedes besar al novio ? diria entonces rotundo el cura en cuesti?n recordando que una cruz le obligaba a decir la frase as? y no como era tradicionalmente en la prehistoria.

?

Rafael es el autor de Manual para el perfecto gazn?piro, del que hice la rese?a hace unos meses. Ahora pod?is conocer su blog entrando aqu?.


Publicado por V @ 8:27  | Microrrelatos y cuentos
Comentarios (1)  | Enviar
Jueves, 02 de diciembre de 2010

Resumen de la editorial: "Augusta Simpson, cari?osamente apodada "Gus", es una estrella de la televisi?n al mando de su programa gastron?mico "?Cocinar con Gusto!". A punto de cumplir los cincuenta a?os, Gus se encuentra en un momento delicado de su vida profesional y personal. En ese momento, el productor del programa le impone compartir el programa con Carmen Vega, una ex miss deslumbrante y con aires de diva, que le hace todav?a m?s patente su edad. Tras los primeros programas con Carmen, en el que participan sus hijas, un antiguo novio de Sabrina y Hannah, su enigm?tica vecina, el ?xito es tal que el propietario del canal les manda a todos a pasar un fin de semana juntos para conocerse mejor."

Una novela de la editorial Maeva, que ha publicado libros tan conocidos como El club de los viernes, y que se dirige en estas p?ginas al coraz?n y el alma.

La protagonista principal es una cocinera televisiva que acaba de entrar en la cincuentena que cuando parece que tiene toda su vida encarrilada, sufre un par de alteraciones que trastocan su mundo perfecto y sin sorpresas. Quiz? es con la que he empatizado m?s porque tambi?n me pone de los nervios que mis planes se tuerzan o que simplemente se descontrolen, pero lo cierto es que a la mayor?a os resultar? un poco cargante su necesidad de dirigir todo y a todos.

A su lado, y para ayudarla a adaptarse Jacobs presenta toda una serie de personajes de lo m?s variopinto. Por un lado sus dos hijas, la responsable y la impulsiva, la solitaria y la enamoradiza, el ying y el yang, vamos. Si una os gusta seguramente la otra no.

M?s personas que pasan por la novela son una amiga a la que Gus puede cuidar (que encarna el esp?ritu de la autosuperaci?n), un par de hombres (el lado rom?ntico de la novela) y una competidora (para dar un poco de emoci?n a la historia). La verdad es que me ha dado la sensaci?n durante toda la novela de que las mujeres necesitan protecci?n y seguridad y ah? est?n los hombres para proporcion?rsela, y la verdad es que no me parece un gran ejemplo en el siglo XXI pero bueno, todo tiene su p?blico...

La historia es entretenida, sin m?s. He pasado un buen rato ley?ndola, no os digo que no, pero no me ha supuesto un gran reto dejarla para irme a dormir, y estoy segura de que dentro de unas semanas no recordar? el nombre de la protagonista, pero lo he le?do en tres d?as y eso ya signfica algo... Para los que le?is mi blog de forma habitual os dir? que me parece un libro de verano. Di?logos amenos, f?cil de leer, una trama agradable, personajes peculiares

Y un par de detalles que me han gustado, la portada, mon?sima, y los cap?tulos, que tienen un nombre de los m?s atrayente: patata caliente, freir esp?rragos, platos de toda la vida... Y a medida que vamos leyendo las p?ginas el t?tulo cobra sentido. Me ha parecido un punto muy curioso.


Publicado por V @ 8:19  | Rese?as de libros
Comentarios (0)  | Enviar

Si lo deseas, puedes descargar las primeras p?ginas del libro rese?ado hoy: Amigas entre fogones. Haz clic sobre el icono que te interese (o pulsa el bot?n derecho de tu rat?n y selecciona Guardar enlace como)

?


Publicado por V @ 8:16  | Comienza a leer
Comentarios (0)  | Enviar
Mi?rcoles, 01 de diciembre de 2010

La idea original naci? en Holanda hace poco m?s de un a?o, cuando un conocido fabricante de biblias holand?s, Jongbloed, buscando nuevas l?neas de negocio decidi? dar un giro a su negocio y surgi? la idea de fabricar los Dwarsligger (la versi?n holandesa de los Librinos).

No es un libro de bolsillo como los que conocemos ya en nuestro pa?s. Tiene cuatro diferencias que lo convierten en un producto nuevo:

  • La utilizaci?n de papel biblia: Al ser mucho m?s fino que el papel normal reduce el tama?o de los libros, y es especialmente importante para las novelas que, por su elevado n?mero de p?ginas, es dif?cil editar en tama?o bolsillo, por ejemplo, Africanus, de Posteguillo, con m?s de 1.300 p?ginas
  • El formato de lectura vertical: los textos est?n colocados de forma apaisada para que la lectura sea m?s c?moda. Parece una ?nica p?gina de mayor tama?o que el bolsillo normal y puede sujetarse con una sola mano.
  • La encuadernaci?n es especial, con un lomo articulado, para que sea m?s c?modo mantenerlo abierto (no tiende a cerrarse)
  • Su tama?o, 12 por 8 cm, que se puede llevar literalmente en un bolsillo.,

?


Desde la creaci?n de los Librinos holandeses la editorial ya ha publicado m?s de 70 t?tulos y ha vendido unos 400.000 libros. Habr? que ver si tiene el mismo ?xito en nuestro pa?s. Por el momento Ediciones B, que tiene la exclusiva sobre el formato, presenta seis t?tulos de ?xito probado: El c?rculo m?gico, de Katherine Neville, El psicoanalista, de John Katzembach, Entrevista con el vampiro, de Anne Rice, Invierno en Madrid, de C. J. Sansom, Postdata, te quiero, de Cecelia Ahern y Africanus, de Santiago Posteguillo.

Entre los libreros parece haber suscitado buenas vibraciones. Ricardo Artola apunta que ?la primera reacci?n de los libreros ha sido entusiasta, la demanda ha hecho que antes de ponerlos a la venta hayamos hecho ya dos reimpresiones, pasando de 12.000 a 20.000 ejemplares por t?tulo?.

El precio, unos 10 euros por libro.


Publicado por V @ 8:36  | Actualidad
Comentarios (2)  | Enviar

(Ya se que la noticia ya tiene casi un mes, pero he visto los chistes ayer y me parecieron geniales, ?a vosotros no?)

?

?


Publicado por V @ 8:33  | Humor
Comentarios (1)  | Enviar