Resumen de la editorial: "No hace falta ser un lince para darse cuenta de que Lara Lington no atraviesa un buen momento: su novio le ha dado esquinazo, su mejor amiga se ha largado a Goa y la empresa de cazatalentos que ha montado con ella se va al garete. Ya es hora de que algo le salga bien. Pues no. En plena tormenta existencial, aparece nada menos que el fantasma de su tía abuela Sadie, recientemente fallecida a la edad de 105 años. Con el aspecto y la marcha de una joven de los años veinte, Sadie la apremia para que recupere un misterioso collar desaparecido en extrañas circunstancias, sin el cual nunca podrá disfrutar en paz de su eterno descanso. Y aunque Lara intenta tomárselo con calma, la impulsiva Sadie la empujará a través de un alucinante y laberíntico enredo en el que se verán envueltos personajes como su repelente prima Diamanté, un estirado ejecutivo norteamericano y hasta la misma policía, que se pondrá a husmear ante la sospecha de un improbable asesinato. Así, a lo largo de este hilarante laberinto, Lara acabará convencida de que, si cuentas con la ayuda de un fantasma, al final las cosas siempre se arreglan."
No hay nada como leer un libro fresco y divertido con estos días de invierno fríos y lluviosos que bajan el ánimo hasta límites insospechados. En este caso os traigo una novela de Chik-lit, de la mano de Sophie Kinsella, una de las autoras preferidas para este género junto a Marian Keyes.
Es muy divertida y totalmente surrealista. Pongámonos en situación. La protagonista tiene una de esas temporadas especialmente horribles: su novio la deja, su socia la deja tirada, sus padres empiezan a pensar que necesita un psicólogo... Y de pronto se encuentra con un fantasma, el de su recién fallecida abuela a la que no conoce, que se empeña en acompañarla a todas partes. Pero no como una tierna abuelita de 105 años, sino como la joven de 23 años que fue en su día. Y aún más lejos, es el fantasma de una chica joven con muchas ganas de fiesta, de conocer chicos y de hacer lo que le apetece cuando le apetece. Da pie a diálogos de lo más curioso pero sobre todo, con mucho humor. Y lo más interesante es la mezcla entre el pasado y el presente, y dos mujeres tan diferentes pero que encajan perfectamente.
Como toda historia de Chik-lit es una novela romántica con chica joven como protagonista, líos de pareja y problemas en su vida personal que, en clave de humor, terminan por superarlos. Cuando estéis a unas páginas del final estaréis seguros de saber cómo termina, pero lo cierto es que esta novela sorprende, da unos cuantos giros a lo habitual en este género. Es original, que yo sepa es la única que tiene un fantasma como personaje principal pero este detalle no es lo importante, sino su papel en la trama, divertido y dinamizador y que es una chica de los años 20, con su distinta forma de pensar, sus distintas prioridades y su especial modo de ver la vida. Además, la trama no es única. Paralela a la historia principal hay varios detalles que hacen que la novela sea amena y mantenga enganchada en todo momento.
El lenguaje es muy sencillo, la trama es muy dinámica y está contado en primera persona, por lo que es la historia resulta más cercana. Se lee de un tirón y en poco tiempo. Otro punto interesante de esta historia es que a pesar de ser tan exagerada en los papeles como es habitual, tiene un carácter divertido y no tan extremadamente dulce como se podría esperar. La protagonista por ejemplo está totalmente atada a un ex que ya no la quiere, hasta el punto de que llega a darte penilla. Y el fantasma... pues es una pena que sea un fantasma, la verdad. Pero bueno, surgen un montón de escenas divertidas y momentos peculiares, y el final como siempre en estos libros, da un toque de esperanza y de felicidad, así que recomiendo leerlo sobre todo al que tenga el ánimo bajo, que seguro que después de leerlo, está mucho más animado.