Resumen de la editorial: "En el año 33 d.C. Judas Iscariote protagonizó la traición más famosa de la Historia, por la que fue recompensado con treinta monedas de plata. Sus nietos, pertenecientes a la secta de los Sicarios que alentó el suicidio colectivo en Masada para no caer en manos de los invasores romanos, fundieron una daga con aquellas monedas. Pero ¿realmente las cosas sucedieron como nos las han contado?
En La plata de Judas, Steven Savile desarrolla un thriller perfecto, un claro ejemplo de conspiración religiosa, con un argumento apasionante, lleno de giros y cargado de acción y situaciones espeluznantes y diabólicas que mantienen en vilo al lector desde la primera hasta la última página."
A mi la historia me ha recordado a las de Dan Brown, quizá por los detalles bíblicos de fondo, pero para mi gusto, está mucho mejor escrito y mucho más trabajada.
Para empezar, la novela nos sitúa tras la muerte de Jesús, ante un Judas Iscariote destrozado por el dolor despidiéndose de la mujer de la que está enamorado, María Magdalena, embarazada, y encaminándose hacia una muerte segura a manos de los apóstoles, sus antiguos compañeros. Pero esta escena, que seguro que todos asociáis a la gran traición de Judas, según los nietos de Judas no fue tal. Jesús le pidió, por ser su mejor amigo, que lo traicionase pues no confiaba en sus propias fuerzas para entregarse a los romanos. Un Jesús celoso del amor entre su amigo y María Magdalena.
Y una vez leído ésto y cuando los ojos aún están abiertos como platos, la historia salta dos mil años, a Berlín, en los últimos minutos de una persona que de pronto, se prende fuego a si misma. Y en el mismo instante otras doce personas hacen exactamente lo mismo en otros países europeos: Italia, Francia, España, Inglaterra, Suiza...
Su mensaje es el mismo en once de esos suicidios: “Se acerca una plaga. Durante cuarenta días y cuarenta noches la muerte se apoderará de las calles. Los que estén sumidos en el pecado perecerán. La muerte comienza ya.” Y los otros dos son aún más crípticos y temibles.
La investigación corre a cargo de nuestros protagonistas, el grupo británico Ogmios, uno de esos equipos de James Bonds de los que ningún organismo oficial quiere saber nada, pero que están ahí.
Porque esta es una de las principales diferencias con las novelas de Dan Brown: tenemos varios protagonistas, cada uno con un pasado, una historia que contar, una misión que cumplir y fantasmas personales que abordar. Me han parecido bien trazados los perfiles de los protagonistas, no es como esos libros que hay varios personajes y todos hablan igual. Cada uno tiene una forma de ser, y se nota. Y como cada uno tiene su papel en esta historia, con un mismo objetivo pero en vías diferentes, la novela se hace muy amena.
La trama mantiene enganchado hasta el final. Durante toda la novela hay tensión, prisas e incertidumbre. Aparte, es bastante realista en el sentido de que no es la típica en la que llega el bueno, mata a los malos y se casa con la chica. Aquí no todo sale bien a la primera, los buenos no son perfectos y los malos no son el típico malo tonto que en cuanto el bueno se acerca se asusta y se descubre. Para nada.
Y además recordad que subyace la historia de Judas, secretos escondidos, la iglesia católica...
Es un libro que hay que leer hasta el final, pero hasta el último párrafo. Y si sois de esas personas que antes de empezar un libro echáis un vistazo a las últimas frases, os recomiendo no hacerlo, porque hay sorpresas de última hora que merece la pena descubrir en su momento. El final, para mi, fue totalmente inesperado. Me hice un cuadro muy claro de cómo sería, y fallé por completo.
En resumen, 500 páginas de acción trepidante que he leído en tres días y que os recomiendo.