El día que mi alma
busque un nuevo inquilino,
¿seguirá habiendo sol, vino y pianos?
¿seguirán las muchachas
oliendo a silenciosa mansedumbre?
¿volverán las oscuras golondrinas?
¿quién dará de comer a los gorriones?
¿para qué servirá este tiovivo
el día que se agote mi boleto…?
(Del libro Objetos perdidos, que podéis descargar gratuitamente en su página de Bubok)