jueves, 21 de octubre de 2010

Reseña de la editorial: "En un abrir y cerrar de ojos, todos desaparecen. Se van.

Excepto por los jóvenes. Adolescentes. Escolares. Niños pequeños. Pero ningún adulto. Ni profesores, ni policías, ni médicos, ni padres. Así como, de repente, no hay teléfonos ni Internet, ni televisión. No hay forma de conseguir ayuda. Ningún modo de entender que ha pasado.

El hambre amenaza, los bravucones gobiernan. Una criatura siniestra está al asecho. Los animales están cambiando. Y los adolescentes mismos están cambiando, desarrollando nuevos talentos -poderes inimaginables, poderosos, mortales- que se hacen más poderosos con cada día que transcurre.

Este nuevo mundo es aterrador. Los bandos se están siendo escogidos, la lucha está tomando forma. Los pueblerinos contra los niños ricos. Matones contra débiles. El tiempo se agota: en tu cumpleaños desaparecerás como todos los demás..."

Aviso que hay algún spoiler en la reseña de hoy, pero son solo detalles secundarios y nada que entre en el último 30% del libro.

Primer libro de una saga. A nuestro país ha llegado solo el primer libro (y no estoy segura de que haya llegado en español, solo lo he visto en francés y en inglés) aunque se supone que a lo largo de este año llegaría a las librerías. En EEUU ya está a la venta el segundo y tercer libro, y el autor está escribiendo actualmente el cuarto.

Es un libro a medio camino entre las novelas para adultos y juveniles. Los protagonistas son adolescentes (y casi adolescentes) pero la agresividad que describe no es precisamente para niños.

Tras leer los primeros capítulos se piensa sin remedio en El señor de las moscas: Una sociedad, formada solo por niños, sin adultos, la lucha entre las tradiciones culturales y la falta de control... Comienza siendo el retrato de una nueva sociedad, con un nuevo orden y en el que analizar los distintos comportamientos de los individuos.

Pero a medida que pasan las páginas esta similitud se diluye: aparecen los poderes sobrenaturales. No es algo muy llamativo, los poderes se tratan de una forma muy sutil, como un detalle más característico de la persona, como si el protagonista se hubiera teñido el pelo. O como si leer mentes o mover objetos fuera algo habitual que hacer los sábados por la tarde en la bolera... Todo el mundo parece aceptar los cambios en algunos de sus amigos como algo natural a lo que no dar la menor importancia. No es creíble. No me creo que lo acepten sin más, no me creo que no surjan envidias ni rencores (más que un caso puntual que pasa muy rápido) y no me creo que los propios protagonistas hayan aceptado la situación como lo hacen.

Aparte, si os digo la verdad, el tema de los poderes me parece un poco innecesario. La novela comenzó muy bien, engancha enseguida y se lee muy rápido, pero de pronto aparece ésto y la novela, con su suspense y su psicología se convierte en ciencia ficción... Es más, también aparecen hienas que hablan y serpientes que vuelan. A pesar de este salto el libro no está mal, pero prefería el primer género...

La novela está narrada en tercera persona y los capítulos recogen una cuenta atrás hacia un acontecimiento, que durante gran parte de la historia no se sabe cual es pero que es fundamental en la trama. Hacia la mitad del libro se puede suponer, pero el desenlace no se conoce hasta el final

Los personajes, un poco planos para mi gusto. El bueno es muy bueno, un líder que no quiere ser líder, pero lo es. Y por otro lado está el malo, que es muy malo. Fijaos si era malo que estudiaba en el internado para chicos conflictivos del pueblo. Y de una manera un tanto forzada y sin explicaciones (esto es así porque lo digo yo y punto) resulta que ¡son hermanos gemelos! En fin...

Más protagonistas, el chico bueno, que también es muy guapo está enamorada de la chica inteligente y callada de la clase, que además tiene un hermano autista al que tiene que cuidar. Y también está el amigo leal y un poco envidioso. Y un inmigrante al que se le ha excluído un poco pero que a lo largo del libro se irá integrando con el resto de jóvenes. Poco más os puedo contar, no hay un pasado de los personajes más que pinceladas breves, no hay un cuadro, no hay nada más...

Pero a pesar de lo que os estoy contando, tiene un punto a favor: no es ñoño. No es una de esas historias juveniles en la que todo es maravilloso. Aquí los niños agresores y con tendencias psicópatas se encuentran de pronto con libertad y poder para hacer lo que quieren, y nadie se lo impide. La sangre no os va a salpicar pero tiene escenas con toques bastante sádicos.

Cuando he empezado la reseña no tenía claro aún si me había gustado, y a estas alturas no os se decir. Los personajes no me convencen, y hay momentos en los que la trama no se sostiene, pero la historia en la que desemboca es original, la verdad es que es ameno de leer y tiene esos detalles que la hacen una novela para adultos a pesar de la fantasía...

Como conclusión, creo que para satisfacer las necesidades de un libro psicológico que me crearon los primeros capítulos voy a leer El señor de las moscas (confieso que solo he visto la película) pero posiblemente también leeré la segunda parte de esta saga...

Hoy no puedo dejaros leer las primeras páginas, yo lo he leído en inglés, pero sí puedo dejaros el vídeo de promoción.




Publicado por V @ 8:18  | Reseñas de libros
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