jueves, 30 de septiembre de 2010

Resumen: El joven Anthony Marston, el matrimonio de criados Rogers, la señora Emily Brent, el general MacArthur, el juez Lawrence Wargrave, el doctor Armstrong, el detective William Blore, el aventurero Phillip Lombard y la joven Vera Claythorne son invitados a La isla del Negro, una isla privada llamada así porqué, de perfil, parece la cabeza de un Negro. Una vez allí, y después de una cena en la que el anfitrión no ha aparecido todavía, una cinta les acusa a todos de un crimen. Lo que parece broma macabra acaba por convertirse en una espantosa realidad cuando uno de ellos muere. Entonces, uno a uno empiezan a ser asesinados siguiendo las ingeniosas instrucciones de una canción de cuna:

"Diez negritos salieron a cenar; Uno se asfixió y entonces quedaron Nueve.
Nueve negritos estuvieron despiertos hasta muy tarde; Uno se quedó dormido y entonces quedaron Ocho.
Ocho negritos viajaron por Devon. Uno dijo que se quedaría allí y entonces quedaron Siete.
Siete negritos cortaron leña; Uno de ellos se cortó en dos mitades y entonces quedaron Seis.
Seis negritos jugaron con una colmena; Una abeja picó a uno de ellos y entonces quedaron Cinco.
Cinco negritos hicieron la carrera de Leyes; Uno se hizo magistrado y entonces quedaron Cuatro.
Cuatro negritos fueron al mar; Un arenque se tragó a uno y entonces quedaron Tres.
Tres negritos se pasearon por el zoo; Un gran oso mató a uno de ellos y entonces quedaron Dos.
Dos negritos se sentaron al sol; Uno de ellos se tostó y sólo quedó Uno.
Un negrito quedó sólo. Se ahorcó y no quedó... ¡Ninguno!".

Cuando no tengo una idea clara de qué leer o no encuentro ningún libro que termine de convencerme vuelvo a lo seguro y releo algún libro que se que no me va a defraudar. Diez negritos es uno de los mejores libros que he leído en mi vida, y aprovechando que hace unos días se cumplió el 120 aniversario del nacimiento de Agatha Christie me decidí por releer uno de sus libros.

Releer una novela de misterio cuando no se recuerda quién es el asesino suele causar más tensión, y si se recuerda puede ser interesante analizar la historia para descubrir las pistas que la primera vez se pasaron por alto. En este libro es casi un juego intentar adivinarlo, puesto que cada vez que los hechos apuntan a una persona, termina muerta.

Mantiene la emoción desde la primera hasta la última página. Es más, si no sois capaces de descubrir quién es el seguidor de la canción de cuna no os enteraréis hasta el último capítulo, donde el asesino, en un arranque de egocentrismo escribe una confesión de sus crímenes.

Qué vais a encontrar: mucho suspense, mucha tensión e incluso inquietud. Si sois miedosos mejor leed este libro de día.
Qué no vais a encontrar: sustos gratuitos, todo está planificado y avisado desde el principio. Y detalles escabrosos tampoco. Ninguno. Es más, la autora no se recrea en detalles, ni de los asesinatos ni de los propios personajes, de los que solo conoceréis los hechos que les llevaron a estar en la isla.

Acción rápida, pocas páginas, piezas que encajan en un puzzle a la perfección. Para mi, una obra maestra que todos los amantes del género deben leer al menos una vez en su vida.


Publicado por V @ 10:26  | Reseñas de libros
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