Resumen de la editorial "Manuel Contreras Moreno se considera un gaznápiro, creyendo que este adjetivo define su existencia totalmente. En un periplo de varios
relatos abrirá interrogantes que a él se le plantean a diario, dejando a juicio del lector la opinión sobre sus propias conclusiones.
Manuel lidiará con todo tipo de situaciones que lo llevarán a determinadas consecuencias fruto de su interpretación gaznápira de la realidad cotidiana que arrancará sonrisas en ocasiones, y en otras inciará pequeños debates políticos, sociales y morales."
Hoy os traigo un libro de relatos
cortos, la mayoría en forma de carta, graciosos y algunos irónicos. En mi opinión el resumen no le hace justicia al libro, da la sensación de ser mucho más serio de lo que es.
Los relatos cuentan las reflexiones del personaje principal, Manuel Contreras Moreno, que a partir de diferentes situaciones de su vida medita sobre el funcionamiento del mundo. Así, podréis encontrar una conversación de Facebook que tiene como fondo sutil el libro de Alicia en el pais de las maravillas o la carta que el personaje le escribe a su jefe o a una mujer que conoció en un bar.
Para mencionaros alguna, os voy a hablar de las que más me han gustado.
Una de las que os comentaba es la carta que el personaje le escribe a su jefe. Es muy irónica, y aún más en los tiempos que corren... En realidad es la carta de empleado al director de la empresa al que pone al corriente de lo que realmente piensa de su trabajo, y aclararle que sus empleados le aguantan porque no pueden ir a otro sitio, por si no está enterado y quiere cambiar la situación.
"Es probable que ahora su sangre hierva y necesite comprobar si en realidad soy, o no, su empleado, o esto se trate de una pesada broma – permítame ahorrarle el trabajo… Sí lo soy, y como prueba inequívoca le adjuntaré mis claves personales a las aplicaciones para garantía. Espero, no obstante, que usted continúe leyendo en vez de intentar localizarme para redactar la carta de despido que sin duda merezco, pues, pese a mi natural necesidad de hablar sin tapujos, no espero menos de su empresa."
¿Quién no ha querido escribir una carta así alguna vez? Venga, confesad...
Otra carta, escrita a un vecino que se dedica a husmear en la basura. El protagonista espera que haya encontrado la porquería de su agrado. Vecinos cotillas y con mala leche, otra cosa que hemos padecido la mayoría de nosotros... Imaginaos que ahora podéis decirles lo que pensáis...
"¡Qué suerte la mía que puedo contar con sus particulares manías para hacerme la vida más placentera! ¿Qué haría yo sin sus mugidos vespertinos a modo de saludo obligado? ¿Qué sería de mi existencia sin su rencor sin causa?"
También vais a encontrar una parodia del programa de debate Tengo una pregunta para usted, protagonizado por dos niños con ideas muy diferentes Mariano y Jose Luis.
"– Ha sido Mariano – informó José Luis.
– ¡Él empezó primero!
– ¡Mentira! ¡Todo esto es por tu culpa y la de tus amigos! Que habéis roto casi todos los pupitres y ahora los tenemos que arreglar los demás.
– Sólo sabes decir eso, no sólo lo rompes si no que no lo arreglas porque dices que lo han roto los demás. Siempre estás igual, la culpa es siempre de nosotros, siempre."
Real como la vida misma, no tenéis más que ver dos minutos del debate del estado de la nación...
Otra de las cartas cuenta al encargado del metro su experiencia con un grupo de chavales que pone su música, que por cierto, siempre suenan fatal en el móvil, para que la escuche todo el vagón (ya os va sonando la situación, ¿verdad?) y Manuel, que estaba leyendo un libro, se pone a leer en voz alta para que todos puedan oirle. Y como es lógico, los chavales se meten con él porque no les interesa oir su lectura, pero por supuesto consideran que su música sí le interesa a todo el mundo, ya que ponen un hilo musical al vagón.
Como veis son situaciones de lo más habitual para la mayoría de nosotros, pero narradas desde el punto de vista de un gaznápiro, un simplón o sencillamente, uno de los muchos españoles que las sufrimos a diario, pero con ese punto irónico que a veces nos gustaría poder utilizar...