martes, 27 de julio de 2010

Sentir de una pasión viva ardiente
todo el afán, zozobra y agonía;
vivir sin premio un día y otro día;
dudar, sufrir, llorar eternamente;

amar a quien no ama, a quien no siente,
a quien no corresponde ni desvía;
persuadir a quien cree y desconfía;
rogar a quien otorga y se arrepiente;

luchar contra un poder justo y terrible;
temer más la desgracia que la muerte;
morir, en fin, de angustia y de tormento,

víctima de un amor irresistible:
ésta es mi situación, ésta es mi suerte.
¿Y tú quieres, crüel, que esté contento?


Publicado por 100x100reader @ 8:40  | Poemas
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Publicado por Torry_II
domingo, 01 de agosto de 2010 | 4:04
La medida de la felicidad es disímil, según el tiempo y las vivencias parece tener otra cara, otro matiz, otra faz; pero al fin y al cabo la felicidad está en donde nos sentimos plenos y donde ya no pesa el recuerdo de lo malo vivido ni sufrido. El consuelo de la lucha es la esperanza, y el destino final de un anhelo es dejar de luchar, por haber logrado conseguir lo que deseabamos.