miércoles, 30 de junio de 2010

Vía ActualidadLiteratura acabo de saber que la editorial SM ha creado un portal de internet relacionado con la literatura Infantil y Juvenil. En él se informará de las novedades en sus colecciones y ofrecerán recomendaciones por edades. Si tenéis hijos o sobrinos a los que no sabéis qué regalar, o si tan solo queréis estar enterados de los libros que SM publica, esta iniciativa os ayudará mucho.

El verano es un buen momento para que los niños se acerquen a la lectura, y ya sabéis que el medio para conseguirlo es presentándoles los libros de una forma divertida, como un entretenimiento, no como una obligación. En este sentido trabajan en Libro de Notas, con su semanario Pequeño LdN. Creado para los más jóvenes les ofrece historietas, canciones, humor, poesía, comics, sin publicidad, de forma gratuita y totalmente accesible para los padres.

Espero que una de estas dos iniciativas os ayude a pasar el tiempo con los niños y les muestre a los jóvenes lo entretenido que puede ser leer.


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martes, 29 de junio de 2010

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busqué y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.


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lunes, 28 de junio de 2010

Los referers son las cadenas que escribe la gente en buscadores (Google, Bing, Yahoo...) y que les lleva a entrar en una página, en este caso, la mía.

Aunque en varias ocasiones he tenido la posibilidad de leer los referers curiosos de otras páginas (hay algunos MUY graciosos), hasta ahora no se me había ocurrido mirar los míos. Os dejo algunos de los que he encontrado. En algunos casos no tengo ni idea a qué página pueden apuntar...

Están escritos literalmente.

  • porque la persona que cobra desliza la tarjeta en una rendija - Tu dinero está concentrado ahí y el enanito del lector lo coge al pasar.
  • besos que llevan a otras cosas - La duda ¿cuál es? ¿a qué otras cosas llevan?
  • boxeadores ajiles - ¿Si los boxeadores fueran ágiles, también habrían llegado a mi blog?
  • cancion que bailan los de hoy - Depende en qué discoteca.
  • cual es el aparato que se pone en la barriga de la mujer cuando esta  embarazada - ¿El niño?
  • en cuba se selebran otras cosas? - Algunas cosas seguro, pero otras cosas no sabría decirte...
  • tengo una editorial como sigo? - Vendiendo... Si necesitas ideas mándame un email, que tengo algo en mente que quizá te interese.
  • pulsera de los poderes - Entra aquí
  • opinion personal sobre la musica folklorica - No es la que más me gusta.

El próximo verano vuelvo a mirar...


Publicado por 100x100reader @ 8:33  | De todo un poco
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viernes, 25 de junio de 2010
Fachenda, todo fachenda, abundancia y lujo de barbas, flecos de pestañas, destellos en la mirada, labios y sonrisas de cromo, acentos melifluos de mignon acompasados con frases líricas, trascendentes en su brevedad, «qué magnífica puesta de sol», «qué fabulosa representación», «qué gótico tan sensacional», «qué romántico tan increíble». Todo fachenda y sólo fachenda, la camisa entreabierta deja al descubierto el moreno de la piel, la soberbia musculatura, las piernas se ajustan muy ceñidas a la funda de unos pantalones de cuero o pana negros, piernas con esbeltez de mujer y el contoneo incesante del trasero, el movimiento rítmico de las caderas. Tan pronto estira, tan pronto contrae los dedos de las manos, dedos que parecen algo, que parecen de alguien importante.

Fachenda: amigos y amigas del más elevado rango social, partidas de golf, deporte de montaña, paseos en yate. Ahora regresa mohíno de la noche, del alcohol y de la aventura. Yace tendido sobre la cama, se le ha descompuesto el semblante con los vapores de la juerga, se le ha puesto vidriosa la mirada, las barbas desmadejadas y lacias, pero él, siempre señor, dueño absoluto y rey del hogar, mientras se desviste da órdenes imperiosas: «Irene, apaga esa luz que me está molestando», «Irene, tráeme un vaso de leche a ver si me desintoxico», «Irene, que no se despierten los niños», «Irene, cámbiale los pañales a Rafaelito que huele que apesta» («Ella que no proteste que le regalo un hijo cada año»). Cochino mignon, danzarín de yeso, piernas de saltos y de pases de un estrafalario ballet, no me toques que me pinchan tus barbas y tienen fiebre tus mejillas de cartón.

Me acuerdo del día de nuestra boda, nos casamos al amanecer porque él pretendía ser original. Al principio yo me había dejado deslumbrar por el portentoso edificio de su cuerpo de carnes bruñidas, densas y apretadas, un cuerpo elástico de supermán. «Guapo tu novio, Irene, qué figura la suya, rica, que parece aquel artista de la televisión americana de revólver en el cinto», y mi madre que me pregunta un día; «¿en qué trabaja?», y yo riendo como si me hubiese vuelto loca: «en nada, es igual que un payaso de papel, no llega a payaso de trapo, cometa de varios colores que vuela por el aire». Mi madre asombrada: «¿de qué vais a vivir?», «pues no lo sé, del papel, de los colores, déjame, madre, llevo dentro un hijo suyo, él es guapo y triunfará cualquier día en el cine o en el teatro».

Estate quieto que llevo el quinto hijo en mis entrañas. Cuando crezcan él y los otros pronunciarán tus mismas frases almibaradas, «fabulosa representación esta de Hamlet», «increíble escenario el de la plaza de la Catedral». ¿A quién has oído tú esos términos altisonantes, bailarín de aire?, tú que no lees ni la hoja de un periódico, ni una crítica teatral, que no escribiste tres líneas seguidas en tu vida ni alcanzaste dos minutos de reflexión y soledad a lo largo de toda ella, que estás vacío como esas nubes que se retiran y dejan paso cuando el avión cruza el espacio, tú que te sostienes en la cúpula de la alta sociedad gracias a unos cuantos adjetivos admirativos, «fabuloso», «increíble», «fenomenal». Te tendría lástima, pero no lo mereces porque todo te da igual, todo te resbala por tu carne apretada, por el barniz de aceites y cremas para el sol con que untas tu piel. No te mueve estímulo alguno ni siquiera el del placer, te disuelves en fuegos artificiales y estallidos de pólvora, en cohetes de procesión de pueblo. Es tu belleza, sólo ella y tu apostura las que arrastran, me arrastraron a mí, arrastrarán a otros.

Luego le explicaré a mi madre que mi marido sigue sin colocación, que no vale para las tablas y eso que vaya cómo menea las caderas, con cuánto brío y cadencia. Lo rechazaron en el teatro, madre. Déjeme pasar, portero, que soy la esposa de don Rafael Otero de Torrevieja y le van a hacer un ensayo especial; ya lo estoy viendo en una silla, un poco pálido a pesar del moreno de la montaña, agita los brazos en el aire, pone en relieve las manos, marca grandes uves entre los espacios vacíos de los dedos, adopta la máscara trágica de Laurence Olivier: el escenario se halla medio a oscuras, una penumbra piadosa difumina sus rasgos de pobre mignon y el director «recite —le dice—, empiece de nuevo.

Más alto. Cambie la modulación. Esos registros, póngales mayor patetismo». Y mi macho que comienza a tambalearse, que parece que le da mal, que la silla vibra como si hubiese un duende haciendo travesuras por debajo y él que se afloja, se ablanda, resbala y se derrumba poco a poco sobre el suelo. «Cójanlo que se está cayendo, que se cae.» Bobo, Hamlet ridículo, no llores más, levántate, vámonos que para esto no sirves. Has fracasado en el intento aunque el director era amigo de mi padre y se había ofrecido para darte una oportunidad.

¿Y ahora qué hacemos? Fíjate cómo está la vida, madre. Cuatro años llevo casada con este espantapájaros de cazadora y pantalones de cuero y ya nacieron cuatro vástagos, nacerá el quinto y no habrá tregua para semejante monstruo de inconsciencia. Ya me dirás qué debo hacer. Fracasó en el teatro, te lo he contado. En el cine ocurrió algo parecido, pero más aparatoso. Déjeme pasar, portero, que soy la esposa de don Rafael Otero de Torrevieja y le van a hacer unas pruebas. Ya lo han maquillado agrandándole los ojos con rimmel y pestañas postizas, ya se convierte en el centro de todas las miradas, ya se dispone para las consabidas poses de rufián, ya se aproximan al futuro astro las cámaras, ya giran a su alrededor iluminándolo los enormes focos. Le colocan delante una belleza lánguida, la artista o vedette de turno y le ordenan mover eróticamente el cuerpo y besarla en los labios. Y este es el juicio: que no besa bien, que no sabe desempeñar el papel de chulo —¡quién lo creería!. Vaya desastre, rompe a llorar de rabia e impotencia, las lágrimas y el rimmel forman un nubarrón en el que se derriten los afeites y se destiñen arrastrando consigo las pestañas postizas. Así, con esa traza, hecho un acordeón de hipos, salió del plato, y a medida que bajábamos en el ascensor el llanto se le iba secando, y cuando llegamos a la calle estaba tan contento y tan airoso con el habitual balanceo de las nalgas. Las pestañas se le habían quedado colgadas de los pelos de la barba, quizá luego cayeron en el mármol de la portería, en las aceras o volaron por el aire pegajosas como moscas.

«Oficinas ni hablar —dijo un día—, me marean los números, se me va la cabeza con las divisiones.» «Tonto, que ahora hay máquinas calculadoras que no ocupan nada, te metes una en el bolsillo del pantalón y en paz.» Y él «que no, que no quiero, que me pongo malísimo sólo con mirar los números, que sufro unas jaquecas atroces». «Pues anda, guapo, tú verás lo que hacemos.» «Ya surgirá cualquier cosa, preciosa.»

Precioso él, la piel tostada por el sol de la montaña o de la playa y yo mientras pudriéndome en casa con los cuatro críos, todos dorados y rubios igual que el padre. Cómo baila Teresita en la punta de los pies, cómo da vueltas al son de la música de los discos que parece una peonza y qué cabriolas y contorsiones de circo. Y Luis y Sonia, tan pequeñitos y tan flexibles sus cuerpos.

Un día llegas a casa y nos encuentras muertos a los cinco de un escape de gas. Abro la llave y en unos instantes ya está. Él no escucha. «Anda, linda, que te doy un hijo por año. ¡Menudo regalo! No te quejarás. Valgo mucho, soy un tío fenomenal. Lo que pasa es que tú no me comprendes e ignoras lo que hay dentro de mi cabeza.» «No lo ignoro, marica, no lo ignoro. Dentro de tu cabeza hay papeles de color y media docena de adjetivos para ir tirando. Eres cometa de poca altura, de escaso vuelo, juguete de niños. Eres señorito de oropel, figura decorativa, figura de cartón de falla valenciana.»

En este cavilar sobre la vaciedad que me rodea, dejándome resbalar por la rampa del desengaño, queda atrás el amanecer y ya se ha desperezado la casa con los gritos y lloros de los niños. Sólo él sigue dormido aunque he subido con furia las persianas para meter ruido. Venga, levántate que no quiero perderme el espectáculo de tu despertar, de tu rostro abriéndose todavía congestionado por el sueño, de ese lujo de bellas facciones que te gastas crispándose al primer contacto de la luz del día.

Tu dormir es tan profundo que llega a absorber como un océano las contracciones de tu corazón. Estás frío, se te han helado las manos. Y esa mueca extrañísima de dolor y de asco en los labios... ¿Habrá sido la causa el olor a caca de Rafaelito? Pero ¿qué pasa? Si no respira, si no se mueve, si parece que está muerto. ¿Muerto? ¿Habrá muerto mi marido, el padre de mis hijos? Doctor, lo llama la señora de Rafael Otero de Torrevieja. Dése prisa, doctor, coja el coche enseguida. Mi marido se ha puesto malísimo... Yo creo que está muerto. Por favor, vecinos, acudan a mi casa. Ayúdenme... Mi marido... ¿Qué dice, doctor?... ¿Que no hay nada en absoluto que hacer? ¡Dios mío! ¿Cómo es posible?... Sí, le explicaré, doctor, lo que usted quiera. Yo me he pasado la noche en la cama, a su lado, sin dormir. Le parecerá una estupidez, una incoherencia en estos momentos, discurriendo, dándole vueltas a una especie de gigoló, de muñeco de cartón, de supermán de falla valenciana que acaba de quemarse y no oí ningún quejido. Se acostó muy cansado, ya de madrugada. Irene, apaga esa luz. Irene, tráeme un vaso de agua, Irene cambia los pañales a Rafaelito que huele que apesta, y yo cumplía todas sus órdenes. Ahora, dígame, doctor: ¿cuál ha sido la causa de su muerte? ¿Cómo?... No entiendo bien. ¿Podría repetírmelo? ¿De angina de pecho?.... Es lo más absurdo que he escuchado en mi vida. No se enfade, doctor, por Dios, no se enfade, no me lo tome a mal. Si yo no dudo de su ciencia, pero me sorprende el diagnóstico. Me cuesta creer que mi marido haya muerto de lo que mueren los ejecutivos, los hombres de negocios, todos esos seres importantes que marchan en el avión de la mañana para volver en el de la noche del mismo día, vestidos con impecables trajes oscuros, llevando en la mano derecha un maletín necessaire. Él no fue nunca más que un fantoche. No se escandalice, doctor, no se escandalice, ¿por qué ocultarle la verdad? ¿No son los médicos como confesores? Se acostaba a las tantas, se levantaba casi a la hora de comer, sin ayudar en casa, sin trabajar fuera. Si lloraba, que también lloraba, se le secaban rápidamente las lágrimas.

Silencio, niños, silencio, no te pongas tú ahora a bailar, Teresita, que se ha muerto papá de angina de pecho. El día de mañana, cuando seáis mayores, podréis publicar a los cuatro vientos que vuestro padre falleció un amanecer de angina de pecho, y eso no es cualquier cosa. Es la herencia, el renombre, además de la belleza, que os ha dejado Rafael Otero de Torrevieja.
jueves, 24 de junio de 2010

Resumen de la editorial "Un subyugante relato de terror sin efectos sobrenaturales, y es también, y ante todo, una absorbente novela sobre la memoria y la redención de la culpa.

Sandra ha decidido retirarse a un pueblo de la costa levantina: ha dejado el trabajo y, embarazada, pasa los días intentando aplazar la decisión de qué hacer con su vida. En la playa conoce a un matrimonio de octogenarios noruegos que parecen la solución a los problemas de Sandra.

Julián, un anciano que acaba de llegar de Argentina, superviviente del campo de exterminio de Mauthausen, sigue paso a paso las idas y venidas de los noruegos. Un día Julián aborda a Sandra y le revela detalles de un pasado que a Sandra sólo le suenan por alguna película o algún documental: horrores en blanco y negro que no tienen nada que ver con ella. Aunque el relato de Julián le parece a Sandra descabellado, empezará a mirar de una forma nueva a los amigos, las palabras y los silencios de la pareja de ancianos, sin darse cuenta de que el fin de su inocencia está poniendo su vida en peligro."

Historia entretenida y fácil de leer. En algún sitio leí que era una novela que se podía leer de forma diagonal. No creo que llegue a tanto la cuestión pero no requiere concentración ni un contexto tranquilo para leerlo, es perfecto para llevarlo a la playa.

La narración va alternando los puntos de vista de los dos protagonistas, que cuentan las situaciones que van viviendo y sus pensamientos, y en algunos casos incluso es posible comparar como vive cada personaje una escena concreta. Está lleno de descripciones detallistas pero no abusivas que ayudan a contactar con la historia, sensación que se acrecienta al estar situada en las playas españolas y en una urbanización que seguro que os recuerda una vista en un paseo algún verano.

Por un lado está Julián, un anciano demasiado atormentado por los malos recuerdos de su vida, bastante duros y que le dirigirán hasta el final de sus días. Es precisamente esa debilidad la que le hace muy humano. No todos los protagonistas van a ser superhéroes, y en este caso es solo un anciano que necesita medicación constante luchando con los fantasmas de su pasado a través de los protagonistas de sus peores recuerdos. Se empatiza con él enseguida.

Por otro Sandra, una joven con las ideas nada claras, que se deja arrastrar por la vida, y que para cambiar y madurar decide implicarse en una situación más peligrosa de lo que es capaz de ver. Su participación resulta un poco forzada y su actuación a lo largo de los días, incomprensible.

El resto de personajes no terminan de estar definidos, crean expectativas que no llegan a cumplir.

El final está bien, os decepcionará a los más románticos pero es un final realista, creo que el más adecuado a la historia que le precede. Reconozco que yo me quedé con ganas de saber un poco más, de seguir la historia unos pocos meses más pero solo porque cuando lo leí esperaba una historia un poco más cruel y estaba predispuesta. Pero como os digo, es perfecto para las vacaciones y el final es el adecuado para la historia. Como dijo una amiga "todo encaja, aunque sea demasiado tarde"; acaba igual que empieza.

Conclusión, se lee rápido y entretiene, pero no da pena terminarlo.

Resumen de la editorial "Un subyugante relato de terror sin efectos sobrenaturales, y es también, y ante todo, una absorbente novela sobre la memoria y la redención de la culpa.

Sandra ha decidido retirarse a un pueblo de la costa levantina: ha dejado el trabajo y, embarazada, pasa los días intentando aplazar la decisión de qué hacer con su vida. En la playa conoce a un matrimonio de octogenarios noruegos que parecen la solución a los problemas de Sandra.

Julián, un anciano que acaba de llegar de Argentina, superviviente del campo de exterminio de Mauthausen, sigue paso a paso las idas y venidas de los noruegos. Un día Julián aborda a Sandra y le revela detalles de un pasado que a Sandra sólo le suenan por alguna película o algún documental: horrores en blanco y negro que no tienen nada que ver con ella. Aunque el relato de Julián le parece a Sandra descabellado, empezará a mirar de una forma nueva a los amigos, las palabras y los silencios de la pareja de ancianos, sin darse cuenta de que el fin de su inocencia está poniendo su vida en peligro."

Historia entretenida y fácil de leer. En algún sitio leí que era una novela que se podía leer de forma diagonal http://es.wikipedia.org/wiki/Leer#Lectura_diagonal. No creo que llegue a tanto la cuestión pero no requiere concentración ni un contexto tranquilo para leerlo, es perfecto para llevarlo a la playa.

La narración va alternando los puntos de vista de los dos protagonistas, que cuentan las situaciones que van viviendo y sus pensamientos, y en algunos casos incluso es posible comparar como vive cada personaje una escena concreta. Está lleno de descripciones detallistas pero no abusivas que ayudan a contactar con la historia, sensación que se acrecienta al estar situada en las playas españolas y en una urbanización que seguro que os recuerda una vista en un paseo algún verano.

Por un lado está Julián, un anciano demasiado atormentado por los malos recuerdos de su vida, bastante duros y que le dirigirán hasta el final de sus días. Es precisamente esa debilidad la que le hace muy humano. No todos los protagonistas van a ser superhéroes, y en este caso es solo un anciano que necesita medicación constante luchando con los fantasmas de su pasado a través de los protagonistas de sus peores recuerdos. Se empatiza con él enseguida.

Por otro Sandra, una joven con las ideas nada claras, que se deja arrastrar por la vida, y que para cambiar y madurar decide implicarse en una situación más peligrosa de lo que es capaz de ver. Su participación resulta un poco forzada y su actuación a lo largo de los días, incomprensible.

El resto de personajes no terminan de estar definidos, crean expectativas que no llegan a cumplir.

El final está bien, os decepcionará a los más románticos pero es un final realista, creo que el más adecuado a la historia que le precede. Reconozco que yo me quedé con ganas de saber un poco más, de seguir la historia unos pocos meses más pero solo porque cuando lo leí esperaba una historia un poco más cruel y estaba predispuesta. Pero como os digo, es perfecto para las vacaciones y el final es el adecuado para la historia. Como dijo una amiga "todo encaja, aunque sea demasiado tarde"; acaba igual que empieza.

Conclusión, se lee rápido y entretiene, pero no da pena terminarlo.


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miércoles, 23 de junio de 2010

ANGELOLOGY: EL LIBRO DE LAS GENERACIONES de Danielle Trussoni

En breve estará en el cine, así que si te gusta leer el libro antes de ver la película, es el momento...

«Fascinante y cautivadora... Una vez hayas entrado en el absorbente mundo de Angelology pensarás... ¿Vampiros? ¿A quién le importan los vampiros?» People Magazine.

Evangeline era una niña cuando su padre la dejó a cargo de las Hermanas Franciscanas de la Perpetua Adoración, en el Convento de St. Rose, cerca de Nueva York. Ahora, con veintitrés años, el descubrimiento de una carta de 1943 la sumerge en una historia secreta que se remonta a miles de años: el antiguo confl icto entre la Sociedad de los Angelólogos y los Nefi lim, descendientes de la unión de los ángeles y los hombres, unas criaturas de monstruosa belleza. Los Nefi lim, que han ido perdiendo lentamente su poder y grandeza de antaño, ansían descubrir los secretos que esconde esta carta, ya que podrían llevarles a su salvación y así conseguirían perpetuar la guerra en el mundo y dominar a la humanidad. Generaciones de angelólogos han dedicado sus vidas a intentar detenerlos. La hermana Evangeline, con la ayuda de Verlaine, un joven historiador, pronto se encontrará en el centro de este confl icto que los llevará desde el bucólico convento a orillas del Hudson hasta los rincones más exquisitos de Nueva York, pasando por el cementerio de Montparnasse y las remotas montañas de Bulgaria.



LA CASA DE LOS AMORES IMPOSIBLES de Cristina López Barrio

Pasión, odio, tragedia, venganza... Se ha comparado a la autora con Isabel Allende o García Márquez.

Clara Laguna es una hermosa adolescente de un pueblo castellano de principios del siglo XX. Cuando se enamora perdidamente de un hacendado andaluz, su madre, una hechicera tuerta, la previene de la maldición de las Laguna: están condenadas a sufrir el desamor. Así, el hacendado la abandona tras quedarse embarazada y Clara, ciega de rabia, abre un burdel en la casona roja, a las afueras del pueblo. Allí, da a luz a Manuela, una niña fea y marchita...

Una historia mágica y fascinante, llena de pasión, odio, venganza, amor y trragedia, en la línea de las grandes sagas familiares de la literatura. Un original estilo literario en el que el realismo mágico se torna castellano y la escritura drrocha imaginación y poesía en cada frase.



LA CÚPULA de Stephen King

Tragedia con toques de ciencia ficción, con este libro podrás encontrar un Stephen King que no decepciona en absoluto.

La cúpula. Un día de octubre la pequeña ciudad americana de Chester´s Mill se encuentra totalmente aislada por una cúpula transparente e impenetrable. Nadie sabe de dónde ha salido ni por qué está allí. Sólo saben que poco a poco se agotarán las provisiones y hasta el oxígeno que respiran. Es una soleada mañana de otoño en la pequeña ciudad de Chester's Mill. Claudette Sanders disfruta de su clase de vuelo y Dale Barbara, Barbie para los amigos, hace autostop en las afueras. Ninguno de los dos llegará a su destino. De repente, una barrera invisible ha caído sobre la ciudad como una burbuja cristalina e inquebrantable. Al descender, ha cortado por la mitad a una marmota y ha amputado la mano a un jardinero. El avión que pilotaba Claudette ha chocado contra la cúpula y se ha precipitado al suelo envuelto en llamas. Dale Barbara, veterano de la guerra de Irak, ha de regresar a Chester's Mill, el lugar que tanto deseaba abandonar. El ejército pone a Barbie al cargo de la situación pero Big Jim Rennie, el hombre que tiene un pie en todos los negocios sucios de la ciudad, no está de acuerdo: la cúpula podría ser la respuesta a sus plegarias. A medida que la comida, la electricidad y el agua escasean, los niños comienzan a tener premoniciones escalofriantes. El tiempo se acaba para aquellos que viven bajo la cúpula. ¿Podrán averiguar qué ha creado tan terrorífica prisión antes de que sea demasiado tarde?

Una historia apocalíptica e hipnótica. Totalmente fascinante. Lo mejor de Stephen King.


LA SEGUNDA VIDA DE BREE TANNER de Stephenie Meyer

Para amantes de la saga Crepúsculo. Meyer retoma la vida de los vampiros desde el punto de vista de uno de los neófitos de Eclipse. (Reseña)

La segunda vida de Bree Tanner narra la historia de un vampiro creado por Stephenie Meyer para Eclipse, la tercera entrega de la Saga Crepúsculo. Es la fascinante historia de este vampiro y del lado más oscuro del mundo en el que habita. La novela recrea el nacimiento del nuevo ejército de vampiros que tiene como única misión ir al encuentro de la indefensa Bella Swan y de la indestructible familia Cullen.


DIME QUIEN SOY de Julia Navarro

 Un retrato de la Europa del siglo XX, amor, aventuras y momentos trágicos.

Una periodista recibe una propuesta para investigar la azarosa vida de su bisabuela, una mujer de la que sólo se sabe que huyó de España abandonando a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la Guerra Civil. Para rescatarla del olvido deberá reconstruir su historia desde los cimientos, siguiendo los pasos de su biografía y encajando, una a una, todas las piezas del inmenso y extraordinario puzzle de su existencia.  

Marcada por los hombres que pasaron por su vida -el empresario Santiago Carranza, el revolucionario Pierre Comte, el periodista estadounidense Albert James y el médico militar vinculado al nazismo Max von Schumann-, la vida de Amelia Garayoa es la de una mujer que aprendió que en la vidsa no se puede volver sobre el pasado para deshacerlo. Desde la España republicana hasta la caída del Muro de Berlín, pasando por la Segunda Guerra mundial y los oscuros años de la Guerra fría, esta burguesa y revolucionaria, esposa y amante, espía y asesina, actuará siempre de acuerdo a sus principios, enfrentándose a todo y cometiendo errores que no terminará nunca de pagar.

Memoria de un siglo convulso, caracterizado por la barbarie de los totalitarismos, esta obra es una vuelta de tuerca en la trayectoria de una de nuestras novelistas más internacionales. Dime quién soy sorprende por su dramatismo e instrospección, por su intriga y por sus emociones a flor de piel. Una aventura desgarradora y cautivadora que tiene unos personajes excepcionalmente perfilados y literariamente inolvidables.

La esperada nueva novela de Julia Navarro es el magnífico retrato de quienes vivieron intensa y apasionadamente un siglo turbulento. Ideología y compromiso en estado puro, amores y desamores desgarrados, aventura e historia de un siglo hecho pedazos, esta novela no sólo hechizará a los lectores de Julia Navarro sino que fascinará a todos aquellos interesados en nuestra propia historia.



LO QUE ESCONDE TU NOMBRE de Clara Sánchez

Tras conseguir el Premio Nadal 2010, la autora recibió cartas amenazantes... Parece que todavía es un tema delicado... (Reseña)

Un subyugante relato de terror sin efectos sobrenaturales, y es también, y ante todo, una absorbente novela sobre la memoria y la redención de la culpa.
Sandra ha decidido retirarse a un pueblo de la costa levantina: ha dejado el trabajo y, embarazada, pasa los días intentando aplazar la decisión de qué hacer con su vida. En la playa conoce a un matrimonio de octogenarios noruegos que parecen la solución a los problemas de Sandra.

Julián, un anciano que acaba de llegar de Argentina, superviviente del campo de exterminio de Mauthausen, sigue paso a paso las idas y venidas de los noruegos. Un día Julián aborda a Sandra y le revela detalles de un pasado que a Sandra sólo le suenan por alguna película o algún documental: horrores en blanco y negro que no tienen nada que ver con ella. Aunque el relato de Julián le parece a Sandra descabellado, empezará a mirar de una forma nueva a los amigos, las palabras y los silencios de la pareja de ancianos, sin darse cuenta de que el fin de su inocencia está poniendo su vida en peligro.



99 ATAÚDES de David Wellington

Libro de terror, si para ti el buen tiempo no está reñido con el género más sangriento.

Algunos secretos deberían permanecer enterrados. Un arqueólogo descubre 100 ataúdes en Gettysburg, escenario de la batalla más sangrienta de la guerra civil americana. 99 de los ataúdes están ocupados por vampiros a los que se les ha arrancado el corazón, pero el último de ellos está roto y vacío... Laura Caxton había jurado no volver a enfrentarse a ellos. Pero cuando Jameson Arkeley, destrozado y apenas reconocible, acude a ella con un inquietante descubrimiento, su determinación se desmorona. Un arqueólogo de la zona acaba de descubrir un cementerio en Gettysburg. Aunque la ciudad, que fue escenario de la peor batalla de la guerra civil, no es extraña a estos hallazgos, éste es diferente. En él permanecen 100 ataúdes, 99 de los cuales están ocupados por vampiros que, afortunadamente, han perdido sus corazones. Pero uno de los ataúdes está roto y vacío... Ciertos documentos de la guerra civil parecen contener siniestros secretos acerca de lo que está enterrado en Gettysburg, secretos que Laura Caxton está a punto de descubrir. ¿Podrá salvar a una ciudad entera de la invasión de un ejército sediento de sangre?

«La tensión argumental es constante, ofreciendo un emocionante thriller para los amantes del terror más crudo y sangriento.» PUBLISHERS WEEKL



APOPHIS: EL AÑO DEL COMETA  de Pedro Palao Pons

Si crees en las profecías y esperas que el apocalipsis nos alcance pronto, éste es tu libro.

Diciembre de 2012: en el templo de Tazumal, antiguo lugar de culto de los mayas, un grupo de chamanes aguarda una señal del advenimiento del fin de los tiempos.
Paralelamente en Roma, el Papa muere de forma repentina tras redactar un documento secreto que puede cambiar el destino de la Iglesia.

En Barcelona, un obispo recibe visiones apocalípticas y, en un lugar desconocido, una antigua y sangrienta sociedad secreta se prepara para asumir el control del mundo.
En cuestión de semanas, los acontecimientos se precipitan: la NASA descubre que el asteroide Apophis se ha desviado misteriosamente de su trayectoria y amenaza con colisionar contra la Tierra con la fuerza de 80.000 bombas atómicas. Y señales de todo tipo comienzan a alentar los rumores, incluido el nombramiento de un nuevo papa que, según las profecías, es el último sucesor de San Pedro.



EL NOMBRE DEL VIENTO de Patrick Rothfuss

Para amantes de la literatura fantástica. Forma parte de una trilogía inacabada (el segundo libro está programado para la próxima primavera). Se publicó por primera vez en 2007.

Kvothe es un personaje legendario, el héroe y el villano de miles de historias que corren entre la gente. Todos le dan por muerto, cuando en realidad vive con un nombre falso en una posada apartada y humilde, de la que es propietario. Nadie sabe ahora quién es. Hasta que una noche un viajero, llamado el Cronista, le reconoce y le suplica que le revele su historia, la verdadera, a lo que finalmente Kvothe accede. Pero habrá mucho que contar, le llevará tres días.



EL TIEMPO ENTRE COSTURAS de María Dueñas

Si no lo leíste el año pasado, no se te puede escapar este verano.

Una novela de amor y espionaje en el exotismo colonial de África.

La joven modista Sira Quiroga abandona Madrid en los meses convulsos previos al alzamiento arrastrada por el amor des  bocado hacia un hombre a quien apenas conoce. Juntos se instalan en Tánger, una ciudad mundana, exótica y vibrante en la que todo lo impensable puede hacerse realidad. Incluso la traición y el abandono de la persona en quien ha depositado toda su confianza. El tiempo entre costuras es una aventu  ra apasionante en la que los talleres de alta costura, el glamur de los grandes hoteles, las conspiraciones políticas y las oscuras misiones de los servicios secre  tos se funden con la lealtad hacia aque  llos a quienes queremos y con el poder irrefrenable del amor.

Una novela femenina que tiene todos los ingredientes del género: el creci  miento personal de una mujer, una historia de amor que recuerda a Casablanca… Nos acerca a la época colonial espa  ñola. Varios críticos literarios han destacado el hecho de que mientras en Francia o en Gran Bretaña existía una gran tradición de literatura colo  nial (Malraux, Foster, Kippling...), en España apenas se ha sacado prove  cho de la aventura africana. Un home  naje a los hombres y mujeres que vivieron allí. Además la autora nos aproxima a un personaje real desconocido para el gran público: Juan Luis Beigbeder, el primer ministro de Exteriores del gobierno de Franco.


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martes, 22 de junio de 2010

Sé que soy irritable, celoso, imperativo,
infeliz, exigente, que razones no escucho;
que siempre estoy buscándote querellas sin motivo;
¡y crees que no te quiero..y es que te quiero mucho!

Te busco, te regaño, y hago tu vida triste...
Serías más dichosa, por todos consentida,
si para mí no fueras cuanto en el mundo existe,
y si este amor no fuera todo el bien de mi vida.

¡Si tú me amaras, y si yo te amara,
cuánto te amaría!


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lunes, 21 de junio de 2010
Hace unos días Steve Jobs, en  la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple 2010, ofrecía información sobre los resultados que ha dado iBooks, el software que descarga y gestiona los libros electrónicos en el iPad.

En poco menos de los cuatro meses que lleva en funcionamiento se han descargado cinco millones de libros electrónicos. Según Jobs, el volumen de ventas realizado en apenas ocho semanas representa ya un 22% de la cuota de mercado de los libros electrónicos para los editores que trabajan con iBooks.

Hasta ahora, iBooks sólo estaba disponible para iPad, pero desde esta semana también lo estará para iPhone. La aplicación permite leer PDF, anotar, subrayar y leer un libro en todos los inventos de Apple sin pagar más, una vez comprado.

Aunque el iPad no es un ereader está claro que el enfoque de Apple para venderlo como tal está siendo un éxito.

domingo, 20 de junio de 2010

Hace unos días fallecía Saramago, en su residencia, rodeado de su familia y tras 87 años de andanza por el mundo. No pude comentar en su momento esta triste noticia, así que recojo ahora uno de los muchos artículos que se han escrito sobre este excelente escritor.

 

El hombre novelado
por QUIQUE LAVILLA


Sin pausa pero sin prisa, así vivió su vida José Saramago, que a los 76 años (en 1998) se convirtió en el primer escritor portugués en ganar el Premio Nobel de Literatura. Hay quien dice que fue un escritor tardío, pero lo cierto es que su primera novela, 'La viuda', la escribió con 24 años (en 1947). Él estaba loco por publicarla y lo consiguió, pero apareció con el nombre de 'Tierra de pecado', más comercial, según su editor. Muchos años después el escritor portugués contaría siempre que en aquel momento él «no sabía nada ni de viudas, ni de pecados».

Saramago nació en Azinhaga el 16 de noviembre de 1922, una aldea situada al norte de Lisboa. Allí creció como José de Sousa, su verdadero apellido, hijo de una pareja de trabajadores rurales. Según contó en alguna ocasión, la culpa de que le cambiaran el sobrenombre fue de un funcionario del Registro Civil, que al inscribirle en el censo apuntó el apodo familiar en lugar del apellido real. De esta forma, José se convierte en el primer Saramago de la familia Melrinho Sousa (como apuntara en una de sus citas: «Conoces el nombre que te dieron, no conoces el nombre que tienes»). Su padre quiso que estudiara cerrajería mecánica, parecía destinado a ser campesino u obrero, pero en el programa del oficio que iba a aprender había una asignatura de literatura que empezó a despertar al lector que había en él.

Aunque publicó algunos libros de poemas a finales de los años 60 y primeros 70 (época en la que se afilió al Partido Comunista), el éxito no le llegaría hasta 1982, con la novela 'Memorial del convento'. Después aparecieron 'La balsa de piedra' (1986), 'Historia del cerco de Lisboa' (1989) y 'El evangelio según Jesucristo', publicada en 1991. Esta última novela fue muy polémica en Portugal, que decidió vetarla y no la presentó al Premio Literario Europeo de ese año. Para entonces Saramago ya había conocido a la periodista Pilar del Río (28 años más joven que él), quien se enamoró del portugués al leer en Sevilla 'Memorial del convento'. Era el año 1986 y ella, ciega de amor, se empeñó en entrevistar al escritor. Dos años después (ella contaba 38 primaveras y él 66 inviernos a sus espaldas), se daban el 'sí, quiero' en Portugal, donde residían. Pero el hecho de que su patria hubiera vetado 'El evangelio según Jesucristo' provocó que ambos establecieran su residencia en Lanzarote.

El Nobel, en un aeropuerto
Desde la isla canaria continuaría su producción literaria. Allí escribiría 'Los cuadernos de Lanzarote', 'Ensayo sobre la ceguera', 'Todos los nombres' o 'La caverna'. Hasta que en 1998 consiguió el Nobel. «Fue una azafata quien me dijo que había ganado el premio», confesó en una entrevista. Al parecer, él estaba en el aeropuerto alemán de Francfort, a punto de embarcar para tomar rumbo a la isla, cuando le avisaron por megafonía de que tenía una llamada. Y antes de que pudiera atender el teléfono, la azafata le comunicó la noticia.

Saramago ya había visto reconocida su labor en 1995, con la obtención del Premio Luis de Camoes, el más importante en lengua portuguesa, instituido en 1988 por los gobiernos de Brasil y Portugal. Pero ni los reconocimientos, ni su avanzada edad le llevaron a pararse en el camino. Continuó escribiendo, insistiendo en los frentes que había abierto, machacón hasta el final con sus ideas. Tras lograr el Nobel publicó obras como 'El hombre duplicado', 'Ensayo sobre la lucidez' y, más recientemente, 'Las pequeñas memorias', 'El viaje del elefante' y 'Caín'. Sólo la muerte, el 18 de junio de 2010, cuando contaba 87 años, impidió que siguiera ampliando su producción.

No buscaba una meta, pero sin quererlo, la alcanzó. Contribuyó a difundir la literatura portuguesa y sus obras ya forman una parte inseparable de ella y un lugar al que acudir para no olvidar su nombre, para recordarle, siempre, con 'saudade'.

 
(*) 'Saudade' es un término portugués que no tiene una traducción literal al español, pero se asemeja mucho a lo que en castellano conocemos como nostalgia o morriña.


Publicado por 100x100reader @ 20:41  | Actualidad
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viernes, 18 de junio de 2010
Desde muy niña, leía las manos.
Mi madre no tomó en cuenta esa fantasía mía, pues era común en ella dejar la cabeza en otro sitio, aun en los momentos de las tempestades familiares.
La lectura me salía fácilmente; fijaba mi mirada en la mirada de las personas y daba en el clavo.
Era mi secreto no enredar mis ojos con los ojos ajenos, sino más bien enfrentarlos, debilitarlos, enflaquecerlos y llevarlos a rendición de manera que acabaran quebrándose y revelaran la pena, el tormento de los sentidos que los humedecían.
Así pues, observando con atención los parpadeos, y además los gestos, la impaciencia, las vacilaciones, la vibración de la voz al preguntar, por ejemplo, “¿Qué noticias hay del amor?”, me venía la palabra que abría mi pico de oro aleado con paladio.
A las niñas, las zonceras.
A las mozas, quienes clavaban su ilusión, su lirio abierto y anhelante en mi pequeña humanidad, como si yo fuera en ese instante aquel ser humano que habría de sacar en limpio su destino a través de una ciencia iluminada por los astros, les iba diciendo todo y nada a la vez, dentro de una charlatanería, de un lenguaje, de un almizcle, de una mixtura y de un preparado para la cocina en el que mezclaba en partes iguales y desiguales el azúcar y la sal.

Ellas, desde su suspenso, desde las persianas de sus ojos aferrados a mi figura de diosa zodiacal, asentían varias veces con la cabeza, como si entendieran al pie de la letra mi verborragia. Pero terminaban preguntándome:
“ ... ¿Me quiere o no me quiere?”.

Dándome jerarquía, fruncía el ceño, dibujaba en el aire un abstracto, y luego, con el pico abierto, dejaba caer los restos reblandecidos de los maíces picoteados: “Pues ahí está el caso. Te querrá cuando consigas que se enamore de ti. Los astros... Neptuno... La posición de la Luna suele influir en el ánimo... Las siete cabrillas... ”
“ Es cierto”, escuchaba decir.
Acuñaba el futuro del mundo en las simplezas de las que no se percataban: “No te desesperes. Él te va a querer; está azul y verde que sí. Te besará debajo del parral y dejará en tu boca una uva madura. Es probable que te proponga matrimonio, como entre las siete y las ocho. Pero tienes que darte más engreimiento y antojos; te vendrían mejor unos aros colgantes, un collar de cuentas, una blusa de marinería con escote, y un color nervioso en las mejillas...” Tan bien hablaba yo.
- Cierto. ¿ Qué más? - deseaba saber alguna fulana.
- No quiero ponerte triste... en las líneas de tu mano hay..., no sé..., en fin, veo una mujer trigueña...
- Ah... Ésa debe de ser Catalina. O Mercedes - me contestaba sorprendida de mis dones, la fulana de tal.
Y ahí terminaba el negocio. Y la mujer se iba hablando como aguas puras y milagrosas de mí, pues a veces le venía la saliva a los labios.

Tenía ocho años. En la noche de San Juan, mi madre me vistió de cíngara y me puso dentro de una carpa roja. Una larga humanidad formó fila, esperando su turno, para consultar con la vidente “Caperuza”.
Caía gente inocentona.
Una mujer de edad madura, y de ojos muy tristes, como soplados por una higuera enferma, se acercó, envuelta en su indecisión, hasta mí.
Y le leí las líneas. Y le dije que se pintara los ojos todos los días con un color ambarino, y que se frotara el cuello con zumo de violetas, y que cambiara su ropa de color gris viejo por un vestido de gasa verde, y que ya su boca no hablara como si callara, sino que cantara.
Le recomendé que lo aguardara, que tuviera un poco de paciencia y otro poco de ilusión, porque alguna vez él llegaría a su casa, con su traje blanco y su sombrero de tres candiles para pedir su mano. Le dije que le traería un regalo de esos que antes de abrirlos uno los adivina preciosos.

Y que le daría un beso en la boca.
Y que la llevaría junto al limonero para olerla mejor.
Se fue contenta. Era feúcha, de nariz remachada y usaba una pollera arrugada como la palma de su mano derecha. Estaba enamorada de un hombre, que según su confesión, ya tenía dueña.
Pienso, mientras escribo este relato, que ella está aguardando todavía a ese señor - que ha atado con un pañuelo su corazón - reclinada sobre un sillón.
Ahora deletreo mejor las líneas imaginarias de su mano.
Una penumbra se hace a imagen y semejanza de aquel caballero de traje blanco y sombrero de tres candiles, y esa penumbra avanza - lentamente - hacia la mujer, mientras la sombra de un caballo renegrido se inquieta y corcovea a metros de la puerta, en la vereda.
Ya no hay tristeza en los ojos de ella, sino, cómo decirlo, un brillo bonito de aguas saladas.
jueves, 17 de junio de 2010

Me regalaron el libro hace unos días y lo primero que me sorprendió es el tamaño. Es mucho más corto de lo habitual en Meyer, apenas 220 páginas. Pero con truco... Páginas pequeñas, tamaño bolsillo, con márgenes anchos y letra grande, y algunas páginas de publicidad y relleno. Así que se lee en apenas unas horas.

El estilo es el mismo que para Crepúsculo, y está dirigido al mismo público.

La historia inicial no es mala, narrar cómo se suceden los últimos días del entrenamiento del ejército de neófitos, de la mano de una de las "recién nacidas". Podía dar mucho de si pero una vez más la autora se ha dejado muchas posibilidades en el tintero y se ha centrado en el lado romántico de la cuestión, como descubriréis no al final del libro, sino en la página 32, para que no haya sorpresas...

Como sucede en la saga no incide en las escenas violentas o sangrientas, aunque es un libro más oscuro y maduro (muy lejos aún de Anne Rice). Los personajes son menos "perfectos" que los Cullen y van evolucionando visiblemente a lo largo de las páginas.  

Aunque se ha editado con la clara intención de leerlo antes de ver Eclipse recomendaría leerlo después de ver la película o de releer los últimos capítulos del libro. El relato aporta nuevos puntos de vista que merece la pena conocer después de saber lo sucedido, teniéndolo muy presente...

Si me dejáis jugar a adivina os diré que va a haber dentro de un tiempo un nuevo libro sobre otro neófito. No creo que de pie a una historia romántica (quizá la de chico incomprendido que encuentra al amor de su vida pero no lo veo claro...) así que tal vez llegue a más gente que la saga. Quién sabe, habrá que esperar...

De todas formas, ¿lo recomiendo o no? Al que le gustó Crepúsculo, aunque no le enganchase, le gustará este libro. Incluso lo puede leer gente que no leyó Eclipse. Pero si no os gustó la saga, ni siquiera lo intentéis...

Y una nota más para los amantes de la saga. La película Amanecer (Breaking Down) se dividirá en dos películas, la primera se estrenará el 18 de noviembre de 2011.


Y a partir de aquí los comentarios pueden desvelar parte de la trama, leedlo sólo si no os importa conocer el final del libro. Seguir leyendo un poco más...


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miércoles, 16 de junio de 2010
Arrebato es una librería especializada en poesía situada en el barrio de Malasaña de Madrid. A pesar de autodenominarse como "librería de viejo" y trabajar con libros usados y antiguos, hace unos días ha dado un giro al negocio, convirtiéndose, según ellos, "en la "primera librería 2.0" de España.

Quizá no sea la primera pero es una iniciativa que rompe con la idea demasiado extendida de que el libro de papel y el ebook no pueden coexistir.

En su nueva web priman las descargas digitales, el intercambio de archivos y en un paso más en el uso de las nuevas tecnologías, la participación de los lectores en las redes sociales, en las que pueden leer opiniones, aportar críticas o encontrar más información. Los libros electrónicos disponibles son, por el momento, los autoeditados, que estarán acompañados por "podcasts" de los propios poetas leyendo su obra.

La novedad es precisamente ésta, fomentar la participación y la comunicación de los clientes y lectores, y mantener un espacio para los libros digitales, en vez de limitarse a mostrar un catálogo online o permitir la compra desde internet de los libros de papel.


Publicado por 100x100reader @ 8:32  | Actualidad
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Publicado por 100x100reader @ 8:30  | Humor
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martes, 15 de junio de 2010

¿De qué modo te amo? Deja que cante las formas:
Te amo desde el hondo abismo hasta la región más alta
que mi alma pueda alcanzar, cuando persigo en vano
las fronteras del Ser y la Gracia.

Te amo en el calmo instante de cada día,
con el sol y la tenue luz de la lámpara.
Te amo en libertad, como se aspira al Bien;
Te amo con pureza, como se alcanza la Gloria.

Te amo con la pasión que antes puse
en mis viejos lamentos, con mi fe de niña.
Te amo con la ternura que creí perder
cuando mis santos se desvanecieron.

Te amo con cada frágil aliento,
con cada sonrisa y con cada lágrima de mi ser;
y si Dios así lo desea,
tras la muerte te amaré aun más.

Publicado por 100x100reader @ 8:41  | Poemas
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lunes, 14 de junio de 2010
Hace unos días la responsable de una de las cadenas de ópticas más conocida en España recomendaba utilizar correctamente los lectores de libros para evitar problemas en la vista

Y conociendo los hábitos y la cantidad de horas dedicadas a la lectura de alguno de los visitantes de este blog, no me parece mala idea recordar algunos puntos...

Un ereader con pantalla no luminosa es una buena pantalla para leer, y está preparada para dañar la vista lo menos posible. No tiene nada que ver con la pantalla de un ordenador, pero al igual que con un libro o unos apuntes, tras ocho horas de lectura intensiva, los ojos se resienten... Más aún si leéis en dispositivos como el iPhone, el PC o un ereader con pantalla que emita luz.

Algunos síntomas que podéis notar si pasáis mucho tiempo leyendo son ojos secos e irritados, dolor de cabeza, dificultad para cambiar el punto de enfoque, vista borrosa...

Así que os dejo algunos consejos para evitar estos problemas.

  • Mantener el libro a unos 35 o 40 centímetros de los ojos.
  • Parpadear con frecuencia para evitar la sequedad.
  • Realizar pausas de unos cinco minutos cada hora.
  • Configurar una letra grande, dentro de lo posible.

Y como ejercicios

  • Cada quince minutos fijar la vista durante unos segundos en un punto lejano y a continuación en uno cercano, y repetir cinco veces.
  • Cerrar los ojos fuertemente y mantener durante 5 segundos. A continuación abrirlos lo más posible (como si pusiérais cara de sorpresa) otros cinco segundos. Y repetir cinco veces.
  • Coger un lápiz y estirar el brazo. Fijar la vista en el lápiz y mantenerla mientras se acerca el lápiz a la cara. Y volver a estirar el brazo manteniendo el enfoque en el lápiz. El movimiento debe ser lento. Repetir tres veces.
  • Sujetar dos lápices, uno con cada mano y con los brazos estirados, y alternar la vista entre uno y otro, 10 veces.
  • Hacer círculos con los ojos, primero en un sentido y a continuación en el otro.

Solo tardaréis unos segundos y evitaréis cansar la vista.

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viernes, 11 de junio de 2010

Debido a los cambios que se están haciendo estos días en Miarroba los comentarios rápidos no van a funcionar durante unos días. Si queréis comentar algo, por favor hacedlo en el botón que aparece debajo de cada artículo...


Publicado por 100x100reader @ 18:13  | De todo un poco
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Anselma empujaba con paso cansino la silla de ruedas en la que su marido, Braulio, aparentemente dormitaba envuelto en una manta de cuadros rojos y negros.

Atravesaron la plaza con parsimonia y entraron por las puertas giratorias del majestuoso edificio antes de plantarse delante de los dos guardias jurados, un hombre canoso y una mujer de edad indefinida que custodiaban el arco detector de metales. En ese momento Braulio abrió los ojos.

¡Hijos de puta! ¡Sois todos unos hijos de la gran puta!

Anselma se puso colorada. No se terminaba de acostumbrar a las palabras que el alzheimer ponía en boca de su marido, antaño una persona que destilaba paz y sosiego a cada paso que daba.

Lo, lo siento…

¡Hijos de perra! Y tú no te acerques, ma-rra-na, silabeó Braulio.

La guardia jurado le puso la mano en el hombro a Anselma y la sonrió de forma afectuosa.

No tiene usted nada que sentir, pueden pasar si quieren por esta otra puerta.

Y les franqueó la entrada por una pequeña puerta auxiliar. Seis minutos y treinta y siete segundos después el Ministerio de Asuntos Sociales estallaba por los aires.


(Visto en su blog La viga en mi ojo. Podéis leer más relatos de Javier en su libro Cuentos para gente impaciente, que podéis descargar de forma gratuita y también comprar a un precio excelente)