
Hace unos días la responsable de una de las cadenas de ópticas más conocida en España recomendaba utilizar correctamente los lectores de libros para
evitar problemas en la vista.
Y conociendo los hábitos y la cantidad de horas dedicadas a la lectura de alguno de los visitantes de este blog, no me parece mala idea recordar algunos puntos...
Un ereader con pantalla no luminosa es una buena pantalla para leer, y está preparada para dañar la vista lo menos posible. No tiene nada que ver con la pantalla de un ordenador, pero al igual que con un libro o unos apuntes, tras ocho horas de lectura intensiva, los ojos se resienten... Más aún si leéis en dispositivos como el iPhone, el PC o un ereader con pantalla que emita luz.
Algunos síntomas que podéis notar si pasáis mucho tiempo leyendo son ojos secos e irritados, dolor de cabeza, dificultad para cambiar el punto de enfoque, vista borrosa...
Así que os dejo algunos consejos para evitar estos problemas.
- Mantener el libro a unos 35 o 40 centímetros de los ojos.
- Parpadear con frecuencia para evitar la sequedad.
- Realizar pausas de unos cinco minutos cada hora.
- Configurar una letra grande, dentro de lo posible.
Y como ejercicios
- Cada quince minutos fijar la vista durante unos segundos en un punto lejano y a continuación en uno cercano, y repetir cinco veces.
- Cerrar los ojos fuertemente y mantener durante 5 segundos. A continuación abrirlos lo más posible (como si pusiérais cara de sorpresa) otros cinco segundos. Y repetir cinco veces.
- Coger un lápiz y estirar el brazo. Fijar la vista en el lápiz y mantenerla mientras se acerca el lápiz a la cara. Y volver a estirar el brazo manteniendo el enfoque en el lápiz. El movimiento debe ser lento. Repetir tres veces.
- Sujetar dos lápices, uno con cada mano y con los brazos estirados, y alternar la vista entre uno y otro, 10 veces.
- Hacer círculos con los ojos, primero en un sentido y a continuación en el otro.
Solo tardaréis unos segundos y evitaréis cansar la vista.