jueves, 20 de mayo de 2010
Donald F. Delpe es un adolescente. Tiene catorce años, obesión por el sexo y por no morir siendo virgen, afición por la música y los videojuegos, y la rebeldía propia de su edad. Pero también tiene algo que le diferencia del resto de sus amigos: leucemia en estado terminal. Para sus padres y profesores es difícil tratarlo y afrontar la realidad, pero Donald tiene un modo para olvidar su enfermedad y sus visitas al hospital. Él vive a través de un comic, ve la vida como una sucesión de escenas y se refugia en un superhéroe que ha inventado, Miracle Man, un ser inmortal que lucha constántemente contra un villano obsesionado con acabar con él. Y en este comic vuelva sus sensaciones, su desesperación, sus intereses y, en algunos momentos, su esperanza.

Para ayudarle a aceptar la enfermedad y motivarle a luchar contra ella, los padres contratand a Adrian King, psicólogo reputado. Su vida pasa por un momento mucho más difícil de lo que quiere aceptar, pero esta situación es la que hace que se una a sus pacientes de una forma muy especial. Y en el caso de Donald, se toma su tratamiento como un reto personal, que le lleva a traspasar en varias ocasiones las fronteras de lo profesional a favor del muchacho.

Es una novela que sorprende, y mucho. Al empezar a leerla se me crearon, así, de la nada, dos prejuicios.

El primero fue pensar que era una historia deprimente, un drama. Y sí, hay momentos de lágrimas, pero también hay momentos de sonrisas cómplices, de risa, de desconcierto... Es un libro sarcástico, lleno de humor negro, que muestra una etapa delicada con sus momentos duros pero sin regodearse en ellos. Porque lo más importante no son los síntomas, ni el avance de la enfermedad sino todo lo demás.

La segunda sorpresa fue la narración del libro. Está contado desde el punto de vista de Donald, ¿y cómo os dije que enfocaba su vida? como si fuera un comic... Y como tal está escrito, como si fuera el storyboard de su vida. Se suceden las escenas que vive el protagonista, y también refleja sus pensamientos, e incluso muestra las escenas que protagonizan las personas que lo rodean. Y esta original forma de describir lo que sucede le da al libro un ritmo rápido y un punto de originalidad que, si no os había convencido por la historia en sí, merece la pena leer solo por su estructura. Eso sí, las primeras diez páginas, hasta que se cambia el chip, son de extrañeza absoluta.

Poco más puedo decir de esta pequeña maravilla. Los personajes son tan cercanos que parece que los conoces de toda la vida. Poco a poco se van colando en el libro y les vas cogiendo cariño. Incluso los que en un primer momento parece que solo pasarán por allí, sin pena ni gloria, al final termina volcados en Donald y causando en nosotros una huella inesperada.

En fin, como véis, un libro que me ha gustado, firme candidato a una relectura en unos meses. Ah, y un aviso. Si os decidís a entrar en el mundo de Delpe, no os levantéis de la butaca cuando empiecen los créditos... Al final del libro encontraréis una serie de "tomas falsas" y "escenas eliminadas" que no os podéis perder...
Publicado por 100x100reader @ 8:46  | Reseñas de libros
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Comentarios
Publicado por Alguien
miércoles, 13 de octubre de 2010 | 18:58

A mi me a gustado vastante el libro la verdad.

pensaba que era un libro infantil pero no lo es.

animo a su lectura!!!

Publicado por 100x100net
jueves, 14 de octubre de 2010 | 15:37

Es un libro que cuando lo tienes en las manos crea una idea muy distinta a la que luego surge al leerlo... Me alegra saber que también a ti te ha gustado amused