miércoles, 05 de mayo de 2010
Hacía tiempo que no os hablaba de un ereader en concreto, pero es que últimamente ninguno está aportando nada nuevo al mercado. Sin embargo hoy sí voy a hablaros de uno, no por sus especificaciones, bastante normalitas, sino porque su precio se sale de lo normal, tan solo cuesta 150 dólares (al cambio actual, serían unos 115 euros). Su nombre es Kobo.

No penséis que por este precio las características son malas, porque no lo son. De hecho, se encuentran al nivel de las del Sony PRS600 o el Papyre, y también podéis ver la comparación con otros ereaders que ha hecho la propia empresa.

  • Pantalla de 6 pulgadas con tecnología de tinta electrónica (Similar a la del Sony PRS600 y Papyre 6.1)
  • Peso: 221 gr, medidas: 184 x 120 x 10mm (similares también)
  • 8 escalas de grises (Papyre solo tiene 4)
  • Posibilidad de elegir entre dos fuentes y cinco tamaños de letra
  • 1 GB de memoria interna, ampliable mediante tarjeta de memoria SD (La memoria interna del Papyre 6.1 son 512 MB)

Se puede conectar al ordenador o cualquier otro dispositivo móvil mediante USB y Bluetooth. No tiene Wifi ni 3G, que es la petición más extendida entre los lectores (y los que aún no se han comprado el dispositivo pero lo tienen en mente), aunque personalmente lo veo prescindible: enviar un libro al ereader mediante USB es cuestión de segundos, y no es algo que se haga cada día... De todas formas, es un punto a su favor el que pueda sincronizarse con el iPhone, el iPad, la Blackberry o cualquier PDA. Y la aplicación de gestión de ebooks funciona también en Mac, algo que está dando problemas a los usuarios del Sony.
 
El detalle que sí veo más problemático, o más incómodo, es el de los formatos soportados. Tan solo lee ePUB y PDF que si bien son los standard... son pocos... Pero bueno, nada que no se pueda solucionar con programas como Calibre. Kobo ha lanzado su propia tienda de ebooks en estos formatos. De momento no tienen muchos libros, pero sus precios son bastante asequibles, esperemos que sigan así y que para cuando llegue a España cuenten con un catálogo mayor.

Pensando en el diseño, muy sencillo, solo es posible elegir entre dos colores, blanco y negro, pero puede personalizarse con fundas de tela y vinilos (aunque ya os comenté que hacer una funda personalizada es bastante sencillo...)





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