jueves, 15 de abril de 2010
De la contraportada del libro:
“Estimado lector, estimada lectora:

Aunque el uso habitual de un texto como éste es describir las características de la obra, por una vez nos tomaremos la libertad de hacer una excepción a la norma establecida. No sólo porque el libro que tienes en tus manos es muy difícil de definir, sino porque estamos convencidos de que explicar su contenido estropearía la experiencia de la lectura. Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué se trata.

No obstante, si decides embarcarte en la aventura, debes saber que acompañarás a Bruno, un niño de nueve años, cuando se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como ésa existen en muchos sitios del mundo, sólo deseamos que no te encuentres nunca con una.

Por último, cabe aclarar que este libro no es sólo para adultos; también lo pueden leer, y sería recomendable que lo hicieran, niños a partir de los trece años de edad.

El editor”.

A estas alturas, tres años después del boom que supuso la llegada a las librerías de la obra de Boyne, imagino que todos sabéis cual es el contenido del libro. Personalmente no es el libro que le regalaría a un niño de trece años, pero ha sido lectura obligada en algunos colegios.

Bruno, un niño alemán de nueve años se muda a una nueva casa debido al ascenso de su padre en el trabajo. Su vida cambia, según él, a peor: una casa más pequeña (solo tres plantas) lejos de sus amigos del alma (de los que pronto se olvida) en una zona aislada en la que no hay demasiadas cosas interesantes por hacer, y rodeado por personas que le ignoran y le aburren totalmente. Y en medio de todo ese hastío conoce a un niño que le hace más llevaderos los días, un nuevo amigo que le escucha, con el que se identifica, y con el que conoce nuevos espacios que hasta entonces ni siquiera comprendía.

El niño no entiende nada de lo que sucede a su alrededor, por no saber ni siquiera comprende en qué trabaja su padre. Ni su hermana ni su madre muestran demasiado interés por contestar a sus dudas, y es lo que le mueve a investigar por su cuenta. Me resulta un poco difícil pensar que con esa edad pudiera estar tan ajeno a su entorno, no solo a la tragedia que se vive al otro lado de la valla sino en todo el país. Con el tiempo los niños se han vuelto menos inocentes y Bruno está sobreprotegido, pero... ¿tanto?

El estilo es ligero y sencillo, contado desde el punto de vista de los protagonistas, aunque el narrador no lo es. Unido a las pocas páginas del libro, podréis terminarlo en apenas un par de tardes.

El final, como no puede ser menos en este tipo de libros, es lacrimógeno. Previsible para algunos, no tanto para otros, pero sentimental en cualquier caso. En mi caso la sensación fue de incredulidad, no lo esperaba...

Es un libro para sonreir y llorar, al estilo de La vida es bella pero sin su brillantez. En general, el libro está bien, es entretenido, especial para un día de melancolía. Pero no creo que merezca la fama (y las ventas) que consiguió. Y a partir de aquí los comentarios pueden desvelar parte de la trama, leedlo sólo si no os importa conocer el final del libro.

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Publicado por 100x100reader @ 8:08  | Reseñas de libros
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Comentarios
Publicado por Alguien
miércoles, 08 de diciembre de 2010 | 19:00

Es una pelicula que transmite emociones, sentimientos que el ser humano tiene, me encanto fue de mi mayor agradooo