jueves, 04 de marzo de 2010
Resumen de la editorial: "El joven aristócrata libio Atanasio de Cirene se traslada a Alejandría para asistir a la academia de la eminente flósofa Hipatia. Al llegar se encuentra con una ciudad peligrosa e impredecible en la que los cristianos quieren hacerse con el poder. Sus enemigos lo acusan de hechicería y su única salida es convertirse en tutor de Dión, el protegido del prefecto Orestes. Su devoción por Hipatia le ayudará a sobrevivir en un medio hostil cegado por el fanatismo. En cambio, el destino será muy cruel con su maestra."

Llevaba bastante tiempo con ganas de leer esta novela y ya he podido terminarla. Es muy diferente a los libros que he leído últimamente, no solo por la temática sino por la forma en que está escrito.

Lo primero que llama la atención es el vocabulario. Está muy cuidado, es preciso, rico. Lejos de ser pretencioso ayuda a que el lector pueda entrar en la historia, las palabras son un reflejo de las ideas y la educación de los personajes. Puede ser que al principio resulte ligeramente abrumador por la diferencia con el lenguaje de la mayoría de novelas actuales, pero tras las primeras páginas se supera, y poco a poco se hace más fluído, conforme avanza la trama. En cualquier caso, es un libro para disfrutar tranquilamente, no para leerlo a la carrera.

Otro detalle importante es toda la documentación que aporta la novela. No solo aporta información acerca del contexto en el que se desarrolla la trama, sino que este contexto es parte importante de la historia que se desarrolla. Los conflictos religiosos y políticos tienen un papel fundamental, al igual que los diferentes puntos de vista que aportan los personajes, claramente influenciados por sus diferentes formas de vida.

Uno de estos personajes es Hipatia, que a pesar de ser, sorprendentemente, un personaje secundario y que aparece pocas veces en la novela, tiene gran influencia en el desarrollo de Atanasio, el personaje principal, y de las situaciones que vive y la forma en que lo hace.

Ella, al igual que las otras mujeres del entorno de Atanasio, pasan casi desapercibidas a lo largo de la historia, pero juegan un papel fundamental desde las sombras. Son personajes con mucha fuerza que no destacan pero que se hacen imprescindibles, seguramente tal y como ocurría en la Alejandría real de la época.

Del resto de personajes yo me quedo con el prefecto imperial Orestes, noble, justo y con una mente preclara, y el obispo Cirilo, que se enfrentará a él durante todo el libro y que encarna unos valores muy diferentes a los suyos, y que a día de hoy resultan difíciles de compartir.

En fin, como resumen solo puedo decir que es un libro trabajado con esmero, con una trama absorvente y unos personajes muy interesantes.

Podéis ver un video corto acerca del libro y la época en la que transcurre la historia, en palabras de la propia Olalla, en esta página.


 
Y a partir de aquí los comentarios pueden desvelar parte de la trama, leedlo sólo si no os importa conocer el final del libro. Seguir leyendo un poco más...
Publicado por 100x100reader @ 8:29  | Reseñas de libros
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