
Resumen de la editorial: "En plena II Guerra Mundial, la pequeña Liesel hallará su salvación en la lectura.
Una novela preciosa, tremendamente humana y emocionante, que describe las peripecias de una niña alemana de nueve años desde que es dada en adopción por su madre hasta el final de la guerra. Su nueva familia, gente sencilla y nada afecta al nazismo, le enseña a leer y a través de los libros Rudy logra distraerse durante los bombardeos y combatir la tristeza. Pero es el libro que ella misma está escribiendo el que finalmente le salvará la vida."
Un libro emotivo que retrata como ninguno la vida de una niña en la Alemania de la segunda guerra mundial. Es un libro triste, duro y tierno pero no empalagoso, que engancha desde la primera palabra. Un libro que habla de respeto y cariño y que os hará verter alguna lágrima con toda seguridad, pero también os hará sonreir en algunos momentos e incluso os enojará.
El autor es un joven australiano que se basó para escribirlo en las historias que le contaba su madre sobre su propia infancia. Todo lo que sucede en el libro es muy real y muy cercano, es muy sencillo conectar con los personajes, para bien y para mal. Como curiosidad deciros que en algunos países se ha publicado como un libro juvenil y en otros como un libro para adultos, en realidad es un libro para todos.
El libro está divivido en diez partes, subdivididas en cuatro o cinco capítulos cada una. A las divisiones el autor les ha dado el nombre de un libro, que está relacionado con lo que sucede a lo largo de sus páginas.
Lo que más llama la atención de este libro es la forma en la que está narrado, en primera persona por un personaje peculiar. Comienza al conocer a la niña en su primer viaje en tren y la acompaña durante toda su vida. Es omnisciente, sabe todo lo que le ocurre en todo momento a los protagonistas. En mi caso me sorprendió puesto que me había creado una imagen de frialdad y lejanía que no se cumplió en absoluto.
Otro aspecto curioso que encontraréis al leer este libro es que en algunos momentos se intercala otro tipo de texto, a veces una frase, a veces un suceso, que por unos momentos corta la narración y al principio descoloca, pero que termina siendo relevante para la historia.
Hay varios personajes que merecen una mención especial en este libro.
Liesel, la protagonista, una niña con una vida llena de sucesos trágicos que debe alejarse de su madre biológico y vivir con una pareja que no conoce en un contexto del que lo mejor es evadirse. Y lo hará a través de los libros, regalados o robados. Gracias a ellos, la niña se mantiene llena de vida.
Rudy, un gran amigo de Liesel. Un niño que tiene por héroe a
Jesse Owens en plena Alemania nazi y que comparte con Liesel mucho más que sus clases.
Hans, muy cálido, el padre adoptivo que enseñará a Liesel a leer y que se quedará junto a ella cada noche y Rosa, su esposa, gruñona y ruda pero leal en los momentos difíciles. Ambos son personajes discretos, con un papel importante en la vida de Liesel y con una historia propia que se desarrolla de puntillas.
Final duro, aunque anticipado en la novela. No por ello menos dramático...
Y a partir de aquí los comentarios pueden desvelar parte de la trama, leedlo sólo si no os importa conocer el final del libro.
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[Cerrar ventana]Y volviendo sobre el narrador de la historia, por irónico que parezca, una importante carga de humanidad en este libro viene dada por el cronista de la vida de Liesel, que es La muerte.
No llevo ni hoz ni guadaña.
Sólo cuando hace frío visto un hábito negro con capucha.
Y no tengo esos rasgos faciales de calavera que tanto parece
que os gusta endilgarme, aunque a distancia. ¿Quieres saber
qué aspecto tengo en realidad? Te ayudaré. Ve a buscar un
espejo mientras sigo.Este extraño personaje cuenta cómo vive él (ella en realidad, es un personaje femenino en esta historia) la vida de Liesel y el momento que le toca vivir. Cómo sufre con lo que ocurre, cómo lamenta tener que acudir "donde se la necesita" y el sufrimiento de tener que llevarse miles de almas sin más causa que el odio irracional. ¿Alguien se había planteado alguna vez que no le gusta su trabajo?
De todas formas, es curioso que entre tanto horrores (sucedidos y por suceder, La muerte es capaz de ver lo que ocurrirá y nos lo adelanta en ocasiones) se fije en una niña pequeña con un hermano muerto en sus brazos.
Y un momento de la novela para destacar: la "noche de los cristales rotos", el horror y el sufrimiento que transmiten las palabras.
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