
Resumen del libro: "Ana María Matute revisa el cuento clásico de Perrault y, recupera el final original. El principal cambio respecto al cuento tal y como lo conocemos, es la antropofagia de la Reina Madre quien, según contaban los rumores ya había comido niños en su juventud. Ahora, aprovechando que el príncipe está luchando con su eterno adversario, Zozogrino, la Reina empieza a decirle que cocine a sus nietos y, luego, a la Bella Durmiente. Afortunadamente, la bondad del cocinero hace que sustituyan a los niños y la madre por animales."
El libro, como todos los cuentos, se puede leer tan solo como una historia amena o analizando su moraleja. El relato es bastante fiel al cuento de Perrault, aunque se introducen algunos cambios e invenciones pero manteniendo el espíritu original. La reina es una ogresa con un pasado oscuro que se se aprovecha de su poder para intentar comerse a su nuera y sus nietos. Pero una familia humilde del servicio de la reina se rebela contra sus órdenes y soluciona el problema. Sin embargo, la reina no es tonta, que para eso es una reina, descubre el engaño. Y con la intriga de saber si finalmente conseguirá llevar a cabo sus planes o no, se llega al final de un libro entretenido que se lee en una tarde.
Mirando con atención entre los comentarios ácidos y las preguntas retóricas de la autora, es posible encontrar un parecido con la vida. Una vez que encontramos a nuestro príncipe azul (o una princesa), no comienza la vida de ensueño llena de perdices que prometen los cuentos. Por el contrario, llegan las dificultades inesperadas y cada uno de nosotros debemos afrontarlas. La vida en palacio a veces está llena de humillaciones e incomprensiones.
En este libro una pobre mujer no demasiado espabilada y que ha pasado la mayor parte de su vida sin enterarse de qué ocurría a su alrededor, se encuentra una suegra malvada y egoísta que la humilla y la desprecia, y que es capaz de todo por satisfacer sus caprichos. Pero la princesa no es capaz de resolverlos por si misma, sino que son personas de su entorno las que deben darle la solución, aunque pueda comportar también problemas para ellos. Y si no quedan claros los pocos recursos que tiene, al final aparece el marido, que hasta entonces ha sido completamente indiferente, para terminar de aclarar la situación. La historia es un ejemplo de lo que no debe ser una chica de hoy en día, crédula, ignorante y dependiente.
Y todo ésto sucede en tan solo 100 páginas llenas de ironía y ambientadas en una atmósfera de intriga y terror propia de los cuentos de siglos atrás. ¿Recomendable? pues sí, pero no para niños, el libro no tiene nada de literatura infantil. Lectura fácil para una tarde de invierno con un te en la mano.