viernes, 01 de enero de 2010
Comienza un nuevo año y por el momento no voy a poder seguir con el blog. No es que me dure aún la resaca y no esté en condiciones de escribir, sino que este mes tengo otros compromisos que debo atender, ineludiblemente. Eso sí, el 1 de febrero estaré aquí, sin excusas.

No quería que durante este mes os quedárais sin nada que hacer, así que he pensado cómo ocupar ese tiempo que habitualmente utilizáis para leer mi blog y he decido que lo mejor que puedo hacer es ofreceros una novela. Cada día se publicarán algunas páginas, que también podréis descargar y leer offline o en otros dispositivos.

La novela que he elegido es Tuareg, de Alberto Vázquez-Figueroa.

Para quien no la conozca (¿alguien no la conoce?) es una novela que se escribió hace ya algunas décadas, un libro maravilloso que cuenta cómo el protagonista se enfrentará a todo por mantener sus costumbres y tradiciones. El autor, además de narrar una interesantísima historia, describe a la perfección las costumbres y pensamientos de los Tuareg, la dificultad de la vida en el desierto y el poco sentido de algunas acciones de los occidentales. Es un libro de aventuras, pero es mucho más.

El resumen de la editorial indica "Los tuareg constituyen un pueblo altivo cuyo código moral difiere del de los árabes. Auténticos hijos del desierto, los tuareg no tienen rival en cuanto a sobrevivir en las condiciones más adversas. El noble inmouchar Gacel Sayah, protagonista de esta novela, es amo absoluto de una infinita extensión de desierto. Cierto día llegan al campamento dos fugitivos procedentes del norte, y el inmouchar, fiel a las multiseculares y sagradas leyes de la hospitalidad, los acoge. Sin embargo, Gacel ignora que esas mismas leyes le arrastrarán a una aventura mortal… Una apasionante epopeya que es a la vez un canto a uno de los pueblos más singulares del mundo."

Y la sinopsis en Bubok, donde podéis comprar el libro a un precio inmejorable, indica "Dos largas horas permaneció bajo la lluvia, feliz y tiritando, luchando consigo mismo por no volver grupas y regresar a casa, a aprovechar el agua, plantar cebada, esperar la cosecha y disfrutar junto a los suyos de aquel don maravilloso que Alá había querido enviarle quizá como un aviso de que debía quedarse allí, en lo que era su mundo, y olvidar una afrenta que ni todo el agua de aquella inmensa nube podría lavar.Pero Gacel era un targuí; quizá, por desgracia, el último de los auténticos tuareg de la llanura, y tenía por ello plena conciencia de que jamás olvidaría que un hombre indefenso había sido asesinado bajo su techo, y otro, su huésped, le había sido arrebatado por la fuerza.Por eso, cuando la nube se alejó hacia el Sur y el sol de la tarde secó su cuerpo y sus ropas, se vistió de nuevo, ensilló su montura, y reemprendió el camino dando por primera vez la espalda al agua y a la lluvia; a la vida y a la esperanza; a algo que tan sólo una semana atrás, sólo dos días, hubiera colmado de gozo su corazón y el de los suyos."

Estoy segura de que os enganchará tanto como me sucedió a mi. Vázquez-Figueroa ha escrito muchos libros, antes y después de Tuareg. No he leído todos, algunos me han gustado más, otros me han gustado menos, pero éste es el que más me impresionó. Fue el primer libro que lei de este autor, uno de los primeros libros "para adultos" que conseguí en la biblioteca del colegio, y le guardo un cariño especial. La historia es interesante, la narración es una maravilla que engancha desde el principio, es un libro que gusta a todos los que lo leen y además me trae buenos recuerdos, simplemente por eso lo he elegido.

Además, encontré hace unos días unos comentarios de Vázquez-Figueroa acerca de la importancia de que la cultura llegue a todos, y que es más importante un lector que el dinero. Actitud que como no puede ser de otra forma, me parece muy loable. Aunque su proclama data de 2007, en estos días en los que los derechos de autor y las descargas de internet están siendo tan comentadas, creo que merece la pena leer de nuevo la opinión de alguien que tiene las cosas claras, que comprende que el negocio no es lo más importante y que sabe que cuando un trabajo es bueno, los lectores estamos ahí para respaldarlo. Podéis leerla en su blog, en la que también podréis solicitar el envío de sus libros en formato digital si lo deseais.

Por último, solo me queda dar las gracias a Alberto Vázquez-Figueroa por darme permiso para ofreceros su novela en mi blog y animaros a leerla (estoy segura de que os gustará).

Si queréis que os avise por email de que he vuelto y el blog vuelve a ser el de siempre, solo tenéis que enviarme un email con vuestra dirección a



¡Hasta el 1 de febrero!

Publicado por 100x100reader @ 8:25  | De todo un poco
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por SINA_LU
domingo, 03 de enero de 2010 | 1:10
Ya te envié un "silbidito", es decir un email, para que como bien indicas "sin excusas" avises que estás de vuelta por estos lares.
Que todo vaya bien, 100. Besos
Publicado por samararia
viernes, 08 de enero de 2010 | 0:55
Me gustan los "deberes" de vacaciones que nos has puesto. Hasta febrero.