Hoy tiene lugar la noche más larga del año. Para algunas personas supone un reseteo: un nuevo comienzo, nuevas experiencias y sobre todo, dejar atrás los malos momentos. Es una fiesta que se celebra desde hace miles de años, con fuego, esperanza y semilllas que simbolizan los frutos que dará el próximo año. En mi piso no puedo encender una fogata, pero puedo prender una cerilla y plantaré semillas pronto, ya tengo el tiesto. Espero que esta adaptación de la celebración también sirva para darme buenas noticias en los próximos meses, aunque no siga el canon. Mis mejores deseos para todos vosotros.
