viernes, 11 de diciembre de 2009
Hábitos persistentes
(Autor no encontrado)

Tras casi cuarenta años de hablar sólo por correo electrónico, los amantes decidieron encontrarse en vivo. Era hermoso verles: se sonreían sentados en un bar sin dirigirse la palabra, tan sólo escribiendo papeles a mano y pasándoselos entre ellos.

Comentarios