jueves, 10 de diciembre de 2009
Cat es una chica corriente con una vida peculiar. Viaja con su padre por todo el mundo, hace autostop, come gracias a las personas que los invitan, no tienen dinero... Pero todo cambia cuando su padre es asesinado y Cat se ve sola. Lejos de hundirse decide vengar una muerte tan injusta como la de su padre, que no tenía ningún enemigo. Es más, era un ángel, ¿quién iba a querer hacerle daño?

Cat averiguará a medida que avanza la historia que hay muchos enemigos para un ángel, que nunca se puede estar segura de en quién se puede confiar y que está inmersa en una guerra que puede afectar a toda la humanidad.

Esta historia de demonios, ángeles y fantasmas me ha parecido original. No lo es la eterna lucha del bien contra el mal, pero no he leído ningún libro (no digo que no lo haya...) en el que estas fuerzas interactúen con las personas como si fuera lo más normal. Aparte, la teoría que aporta sobre la creación de los humanos es, cuanto menos, curiosa.

Es un libro para adolescentes, escrito en su lenguaje: rápido, sencillo, con un lenguaje muy directo, al más puro estilo Crepúsculo. La historia se basa en que no todo es tan radical como parece, los ángeles no son tan buenos y los demonios no son tan perversos como se supone. De hecho tampoco ellos eligen cómo quieren ser, están dominados por su esencia.

No hay mucho más en cuanto a los personajes, solamente son dos y la autora no ha profundizado demasiado en ellos. La historia está bien, simple y divertida, pero los personajes podrían haber dado más de sí (en especial un protagonista que tiene miles de años).

El relato (excepto una pequeña parte) está escrito en primera persona, lo que lo hace sencillo de leer, aunque en ocasiones me ha parecido demasiado sencillo. También hay que tener en cuenta que yo ya no tengo dieciseis años, y puede que lo que para mi es demasiado sencillo, para el público al que se dirige en realidad, no lo sea. Lo que sí me ha gustado es la ironía que muestra en casi todos sus comentarios, hacia los demás y hacia si misma, mezclada con pinceladas que reflejan la edad de la protagonista. Y es que aunque tenga actitudes maduras, sigue siendo una adolescente.

Hacia la mitad del libro la narración tiene un giro bastante sorprendente. Este cambio aporta credibilidad, puesto que justifica que la protagonista conozca absolutamente todo lo que ocurre (recordad, está narrado en primera persona, necesariamente debe estar presente en todo lo que sucede)

Como casi todos los libros juveniles, tiene moralina: estamos destruyendo el planeta. No somos del todo malos, puesto que lo hacemos porque nos vemos influenciados por los demonios, pero la cuestión es que debemos cuidarlo más.

De paso podemos aprender algo de demonología y mitología cristiana, está claro que la autora se ha documentado bien en este tema en cuanto a nombres, tradiciones, leyendas... Para el público al que se dirige y la forma en la que se ha escrito, creo que en ocasiones hay demasiados datos, pero no empaña el conjunto final.

Es uno de los libros que recomiendo como regalo de navidades, para adolescentes incluso si no les apasiona leer. Y para los que tengan más edad, si queréis un libro que os permita pasar un rato entretenido sin complicaciones, la literatura juvenil es perfecta.

Si quieres comenzar a leer el libro antes de comprar el original, puedes hacerlo aquí.

Si el libro te ha parecido interesante, también puede parecértelo: 
Crepúsculo (Stephanie Meyer)
Alas negras (Laura Gallego)

Publicado por 100x100reader @ 8:42  | Reseñas de libros
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