lunes, 02 de noviembre de 2009
Uno de los sectores que no se suele tener en cuenta al desarrollar dispositivos electrónicos es el de los invidentes. Para leer un libro en la actualidad solo tienen la posibilidad de conseguir libros en braille (que es complicado puesto que para las editoriales no sale rentable su producción) o escuchar audiolibros (por el momento solo una minoría están grabados por voces humanas, lo que disminuye mucho su calidad y atractivo).

Desarrolladores coreanos están trabajando en un prototipo de ereader que pueda evitar esta distinción. Están adaptando a dispositivos ya en funcionamiento el sistema EAP de polímero electroactivo, que permite cambiar la superficie del dispositivo por medio de una señal electromagnética para que algunas zonas adquieran relieve. Básicamente convertiría las letras de un libro en textos en braille legibles en una pantalla flexible y modificable.

Ésta tecnología facilitaría mucho el acceso de los invidentes a cualquier contenido, y los costes de producción de libros y el papel no utilizado supondría un ahorro considerable. Los posibles inconvenientes que se podrían plantear son el desgaste rápido de la pantalla o el consumo de batería necesario para soportar todos estos cambios, que debe ser notablemente mayor que el de los dispositivos actuales.

En cualquier caso, y dado que por el momento solo es un prototipo, habrá que esperar a ver hasta qué punto se desarrolla, cuándo y con qué mejoras se presenta.


Comentarios
Publicado por SINA_LU
lunes, 02 de noviembre de 2009 | 19:43
La tecnología no ha de olvidar a ciertos sectores de la sociedad, así pues es una nueva e importante posibilidad que se abre de uso del ereader.
Buen artículo, 100, un beso.
Publicado por eco_logico
martes, 03 de noviembre de 2009 | 13:23
Sin duda, todo un detalle para las personas invidentes.
Me parece todo un acierto y desde aquí felicito a los que han llevado a cabo este proyecto.
Publicado por 100x100net
martes, 03 de noviembre de 2009 | 14:09
Investigar para los sectores de la población que tienen necesidades especiales no suele ser rentable, y es muy habitual dejarles de lado en este tipo de avances.

Pasé mucho tiempo buscando audiolibros decentes y programas o dispositivos sencillos de manejar para una persona que toda su vida había devorado libros y que de pronto ya no podía leer. No lo conseguí. Espero que en un futuro próximo todo el que quiera leer, cualquier libro, pueda hacerlo. De momento veo avances, pero son tan pequeños y hay tanto camino por andar aún...

En cualquier caso, por mínimo que sea, cualquier proyecto es bienvenido.