jueves, 08 de octubre de 2009
La historia se desarrolla en un mundo futuro en el que la clonación está a la orden del día. Si una persona no quiere hacer una tarea que se le ha asignado, puede hacerse un duplicado temporal que haga el trabajo "sucio".

Tras su vida prevista de solo unas horas, la copia descarga en la persona original sus memorias y vivencias del día, permitiéndole "vivir" miles de experiencias en las que realmente no ha participado. Y la copia, sin derechos de ningún tipo, es eliminada tras su misión.

Pero este ciclo sencillo deja de serlo cuando aparecen miles de copias ilegales de una cortesana. El detective Albert Morris debe investigar de dónde salen y acabar con los duplicados, tarea que se irá complicando y volviéndose más peligrosa por momentos...

El concepto es interesante, no es original (las referencias a los replicantes de Blade Runner son muy evidentes) pero aún así David Brin desarrolla correctamente una historia de suspense y conspiraciones en una sociedad con ciudadanos de segunda y tecnología aplicada sin control.

La narración mezcla la primera persona con los puntos de vista de las copias, por lo que en ocasiones es confusa y hay que centrarse bien en la historia para no perderse. Hacia el final también hay que estar concentrado, el autor divaga sobre la revolución tecnológica y el alma. Salvo esos momentos, la novela es amena y ágil, detalle importante porque tiene más de 500 páginas.

En cualquier caso, entretenida, irónica y curiosa, así que recomendable.

Si quieres comenzar a leer el libro antes de comprar el original, puedes hacerlo aquí.

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Fundación (Asimov)
El juego de Ender (Orson Scott Card)

Publicado por 100x100reader @ 8:02  | Reseñas de libros
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