jueves, 03 de septiembre de 2009
El protagonista, Dexter Morgan, es un joven encantador, con un buen trabajo y una casa, e incluso una novia. Trabaja como forense analista de sangre, en el departamento policial de Miami, para el que también trabaja su hermana, con la que se lleva muy bien y a la que apoya todo lo que puede. Vive una vida completamente normal, es atractivo y le gusta la tranquilidad.

El único inconveniente que tiene es su costumbre de matar asesinos a los que la justicia no ha alcanzado. Le gusta y ha perfeccionado su técnica desde pequeño. Y nunca mataría a alguien que no lo merece, porque sigue la educación que le dió su padrastro, una especie de "código de Harry", que le ha marcado los límites que debe mantener. Y es una voz interior, su "oscuro pasajero" el que le dice a quién debe matar y cómo para quedar tranquila.

Pero cuando aparece un asesino en serie con un estilo muy personal para matar, Dexter se siente impulsado a conocerle y admirarle. Y cuando empieza a recibir sus cartas, incluso se plantea comenzar a trabajar con él. Hasta que su hermana le pide ayuda para atraparle.

El resto de la historia se desarrolla entre las reflexiones y dudas del protagonista y la intriga y suspense de una novela negra.

La novela engancha desde el primer momento, sobre todo debido a Dexter, que es un personaje que cae bien y termina por atraer al lector. Es un asesino, ávido de matar y hacer justicia. No es capaz de mostrar sentimientos, ni encariñarse, solo siente esos impulsos irrefrenables. Pero aún así, a pesar de su sed de venganza, su empatía vuelve su personalidad fascinante. Esa dualidad es desde luego, el centro de la historia.

La ironía que muestra en todas sus reflexiones, como cuando imagina que es interrogado, y las detalladas descripciones de sus crímenes hacen que la historia sea impactante y perturbadora. Los personajes secundarios parecen difuminados, faltan detalles, aunque si el protagonista es una persona con dificultades para entender a los demás, tal vez es lógico que sea así...

La historia es muy fácil de leer, el ritmo es rápido y el libro es corto (unas 250 páginas), así que es muy recomendable.

Como curiosidad, la serie Dexter se creó a partir de este libro, con bastante fidelidad. En Estados Unidos ha recibido críticas por la dualidad del protagonista, por ser un asesino que cae bien, como si pudiera incitar a posicionarse del lado malo...

Si quieres comenzar a leer el libro antes de comprar el original, puedes hacerlo aquí.

Si el libro te ha parecido interesante, también puede parecértelo: 
La calavera bajo la piel (P. D. James)
Querido Dexter (Jeff Lindsay)


Publicado por 100x100reader @ 8:12  | Reseñas de libros
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Comentarios
Publicado por SINA_LU
martes, 27 de octubre de 2009 | 4:35
El personaje de Dexter tiene ciertamente una atracción "peligrosa", y es que está magníficamente elaborada la trama en la que se inserta semejante individuo.
La sociedad, en la que se nos quiere anular como individuos con ideas propias, suele hacer uso de la hipocresía, la moralidad y, en concreto, en el caso de EEUU se sigue dando este hecho del doble rasero, pues ya está causando rechazos el considerar una posible anulación de la pena de muerte; además la realidad siempre supera a la ficción, y no olvidemos que es una lectura (o una serie -magnífica, por cierto-) no apta para menores.
Un beso, 100
Publicado por 100x100net
martes, 27 de octubre de 2009 | 12:46
Totalmente cierto, no apta para menores. No es un libro que se recree en la sangre ni en los detalles escabrosos pero igualmente, no la recomendaría para niños. Gracias por mencionarlo Sina